Ecoturismo


Tonatzin

Ecologica - Agua
La Restauracion Lacustre

por Jorge Legorreta en colaboracion de Maria del Carmen Contreras, Maria de los Angeles Flores y Noemi Jimenez

g Indice: Agua y mas agua para la ciudad | Los pozos y sus efectos: el hundimiento de la ciudad | Las cuencas externas | Rios y presas sobrevivientes | La restauracion lacustre | Archivos de Ecologica

 

La recuperacion de los ríos, arroyos y manantiales para utilizarlos como aportes superficiales, es una de las tareas de gobierno pendientes más importantes, con el fin de aminorar los efectos ambientales que ocasionan los sistemas de abastecimiento de agua con que cuenta la metropoli, y que hemos señalado brevemente.

Es inadmisible seguir construyendo grandes obras hidráulicas en cuencas lejanas, mientras los recursos hídricos del Valle de México se desaprovechan enviándolos directamente al drenaje. ¿Donde están estos recursos naturales que deben ser parte de un urgente programa de restauracion lacustre en la ciudad de México? ¿Como disminuir la excesiva extraccion de agua del subsuelo y como aprovechar la que nos regala la naturaleza en la temporada de lluvias? He aquí para concluir, dos propuestas concretas.

1) La recuperacion de los Rios Ameca, Magdalena y Santo Desierto

Los tres conservan aun en sus cauces agua cristalina proveniente de los manantiales de las partes altas de la cuenca, misma que al llegar a las partes bajas se contamina por las descargas domiciliarias. A lo largo de sus cauces contaminados se podrían construir pequeñas y medianas plantas de tratamiento y drenajes paralelos al cauce actualcon la finalidad de conectar a ellos las descargas residuales. Una vez saneado sus cauces, el agua limpia conducida por gravedad desde las montañas se canalizaría por medio de pequeños acueductos hasta las partes urbanizadas de la ciudad. Se utilizaría para fuentes, jardines, lavado de autos e incluso en zonas agrícolas en las periferias.

El Rio Ameca es el más largo de la Cuenca de México con 72 kilometros. Nace en las faldas del Iztaccihualt y termina en el Zocalo capitalino. Pasa por Amecameca, Chalco, Mixquic, Tláhuac, Xochimilco, Coapa, la Viga, Ixtalaco y entra al Centro Historico por Roldán y Corregidora hasta concluir al lado del Palacio Nacional. De sus 72 kilometros solo se han entubado 12 kilometros: desde la Calzada la Viga hasta el Zocalo. El resto conserva su cauce original y en 9 kilometros el DDF construyo hace algunos años un drenaje paralelo; en la actualidad los trabajos están interrumpidos. En su tramo abierto ubicado en el estado de México se requiere construir pequeñas plantas de tratamiento en Amecameca, Tenango del Aire y Temamatla. En su tramo ya entubado, actualmente la Calzada de la Viga, habría que construir en medio del camellon un pequeño canal de l.50 metro de profundidad para, así, conducir nuevamente el agua del majestuoso volcán hasta el zocalo.

El río Magdalena conduce un caudal de agua limpia proveniente de los manantiales ubicados en las partes altas de la Sierra de las Cruces. El caudal de agua potabilizado actualmente por la Planta Magadalena debe ampliarse para aumentar el abasto a la red. El resto debe ser almacenado construyendo pequeñas presas o depositos elevados, impidiendo así la canalizacion directa al interceptor poniente del drenaje profundo. Por medio de un pequeño acueducto, el agua de río Magdalena podría canalizarse nuevamente hasta los cauces abiertos en Chimalistac y Avenida Universidad y así, volver a irrigar los verdes prados de los Viveros de Coyoacán.

Al igual que el anterior, el río Santo Desierto lleva agua cristalina los 365 dias del año. Gran parte de su caudal, hoy contaminado por las descargas residuales, pueden y deben recuperarse construyendo un drenaje paralelo. Las aguas limpias que pasan al lado del Convento del Desierto de los Leones, podrían llegar nuevamente hasta la Hacienda de San Angel Inn, hoy convertido en un Restaurante que utiliza en todos sus usos agua potable proveniente del subsuelo.

La restauracion de los tres ríos aportaría a la ciudad alrededor de l2 metros cubicos por segundo, equivalentes al 15 % del total que consume la ciudad.

2) Aprovechamiento del agua que cae del cielo

Prácticamente toda el agua de lluvia y que se envía directamente al drenaje, puede ser aprovechada para diversos usos domésticos, recreativos, comerciales e industriales. Basta simplemente que se construyan las instalaciones adecuadas para su almacenamiento, su tratamiento y su canalizacion. El agua de lluvia puede aprovecharse en dos niveles.

A nivel general, construyendo nuevas presas de mediana capacidad en las partes altas de la cuenca oriente, poniente y sur de la ciudad. Este almacenamiento se complementaría con la construccion de canalizaciones especiales en las calles con pendiente, para conducir el agua a grandes cisternas y no, como ahora al drenaje. El agua puede así, aprovecharse en jardines y fuentes; pero también para crear áreas de lavados instantáneos de autos en algunas calles, dando empleo fijo a los niños y jovenes limpiaparabrisas.

A nivel domestico, el agua de lluvia podría ser aprovechada para algunos usos de lavado, de descargas del WC y hasta para el riego de jardines y llenados de albercas. Por medio de instalaciones especiales, el agua que cae durante las lluvias en las azoteas, ahora canalizada hacia el drenaje, iría a depositos domésticos para luego canalizarse a diversos usos en los hogares.

El aprovechamiento del agua pluvial podría alcanzar hasta 20 metros cubicos por segundo, equivalentes al 30 % del total que consume la ciudad. Sería, junto con el aprovechamiento de los tres rios mencionados, una alternativa para reducir la sobreexplotacion de agua del subsuelo, disminuyendo, el crítico hundimiento de la ciudad. Pero no solo eso. También sería una forma de cancelar los actuales propositos de seguir trayendo agua de las cuencas lejanas, como Cutzamala o Temascaltepec, inviertiendo en ello un considerable consumo de energía. Los pueblos de esas cuencas, que hoy sobreviven del agua que alimenta su agricultura, agradecerían infinitamente a la ciudad que no continue destruyendo su economía, su ambiente y su calidad de vida. La ciudad cuenta con propios y suficientes recursos hídricos. Simplemente hay que restaurarlos sin necesidad de continuar con la herencia colonial de seguir sacando el agua de la Cuenca.

El agua es un recurso que da vida, pero se agota. La ciudad acaba paulatinamente con el líquido del subsuelo, pero se olvida que cada año, durante ocho meses, la naturaleza nos regala millones de litros que son desperdiciados y enviados directamente al Golfo de México. Habrá que volver la mirada al firmamento, pero también a nuestro pasado: aquel en donde mantuvimos una estrecha relacion con el agua.

La esperanza para una ciudad que no cesa de crecer y destruir recursos naturales, está en redescubrir las culturas que conservan el amor, la pasion y la fé en la vida lacustre, y que por fortuna aun prevalecen. Para ello se requiere una revision a fondo de las políticas hidráulicas y de obra publica depredadoras, en busca del bien comun y la armonía entre poblacion y naturaleza. Algo que nuestros antepasados supieron hacer.

g Indice: Agua y mas agua para la ciudad | Los pozos y sus efectos: el hundimiento de la ciudad | Las cuencas externas | Rios y presas sobrevivientes | La restauracion lacustre

 

Related Pages

g Archivos de Ecologica
g Eco Viajes en Mexico

 

Google
Search Planeta.com Search WWW

 

Planeta.com

Home | About | Advertise! | Books | Central America | Ecotourism | Headlines
Learn Spanish | Mexico | Media | Site Map | South America | World Travel | Updates