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OBJETIVO: abordar los principales aspectos
de la Declaración
de Québec en lo social, lo ambiental y lo económico,
para concluir sugiriendo algunas medidas en relación a cada
uno de sus rubros.
En el año 2002, que fue declarado "Año Internacional
de Ecoturismo " por el Programa de las Naciones Unidas para
el Medio Ambiente (PNUMA) y la Organización Mundial del Turismo
(OMT), se llevó a cabo en Québec, Canadá, la
que se conoce ahora como la Cumbre Mundial del Ecoturismo, con la
asistencia de "más de un millar de participantes de
132 países, procedentes de los sectores público, privado
y no gubernamental",
culminando así "18 reuniones preparatorias celebradas
en 2001 y 2002 y en las que participaron más de 3.000 representantes
de gobiernos nacionales y locales, incluidas las administraciones
de turismo, medio ambiente y otras esferas, empresas privadas dedicadas
al ecoturismo y sus correspondientes asociaciones profesionales,
organizaciones no gubernamentales, instituciones académicas
y consultores, organizaciones intergubernamentales y comunidades
indígenas y locales", reunión de la cual surgió
una Declaración que se ha convertido en el parteaguas desde
el cual pueden plantearse todas las posibilidades del turismo vinculado
con la naturaleza y que lleva varios lustros buscando encontrar
una base sólida.
En 1994, en la reunión sobre ecoturismo celebrada en Pinar
del Río, tuve la oportunidad de coincidir con dos investigadores
de la Unión Europea quienes me facilitaron un documento muy
valioso titulado "Plan Preliminar de Mercadeo de Mundo Maya"
trabajo que estaban realizando en la región maya de nuestro
continente y en el cual encontré conceptos sobre lo que ellos
llamaron un "Turismo sensible al medio ambiente", en los
siguientes términos:
"Actualmente se manejan una variedad de modalidades de turismo
relacionadas con el medio ambiente, como son: turismo verde, turismo
alternativo, turismo orientado a la naturaleza, turismo responsable,
ecoturismo, turismo de bajo impacto, turismo sensible al medio ambiente,
turismo sostenible. etc. El resultado es que existe una confusión
al respecto.
"Una extensa investigación bibliográfica, entrevistas
y conversaciones igualmente extensas con gentes de la industria,
permitió destacar y definir los siguientes conceptos de interés
para el Mundo Maya: turismo sensible al medio ambiente, turismo
orientado a la naturaleza, ecoturismo o turismo de bajo impacto
y turismo sostenible.
"El Turismo sensible al medio ambiente se identifica con el
mercado masivo que depende de la calidad del ambiente; sus clientes
son viajeros que evalúan factores ambientales cuando escogen
entre destinos competitivos: arrecifes vigorosos, agua contaminada,
ruido, volcanes boscosos. Según el estudio de la Economic
Intelligence Unit, el valor de este tipo de turismo en el mundo
se estima en unos 50 mil millones de US dólares para 1989
(Jenner & Smith 1992).
"Su tamaño y crecimiento es uno de los grandes desafíos
de la industria del turismo y con este mercado el impacto socioeconómico
puede ser, a corto plazo, grande. Pero debe destacarse su potencial
destructivo respecto al patrimonio natural y cultural, dado el carácter
masivo de su demanda. . . .
"El turismo orientado a la naturaleza se fundamenta principalmente
en el comportamiento y la motivación del posible cliente;
un viaje de placer inspirado primordialmente por las características
naturales de un área determinada. El viaje tiene como objetivo
específico experimentar este ambiente natural, estudiándolo,
admirándolo o disfrutándolo.
"La actividad así definida fue el antecesor del llamado
ecoturismo, aunque todavía muchos autores lo identifican
con el ecoturismo. Este es el caso del EIU (Economic Intelligence
Unit) que le atribuye para 1989 un valor de 100 mil millones de
US dólares.
"Esta modalidad de turismo no se compromete con su futuro reinvirtiendo
en el entorno. En todas partes del mundo, lugares deteriorados por
falta de tratamiento de aguas vertidas, la destrucción de
bosques y la contaminación ambiental ahuyentan al turismo.
La ganancia a corto plazo promete altos costos en años venideros.
"El ecoturismo, por su parte, se apoya en actividades orientadas
a la naturaleza, busca que el viaje mismo tenga un bajo impacto
sobre el medio ambiente y pretende reducir el consumo de los recursos
naturales. Según Lillywhite (1991), esta actividad es incompatible
con el turismo de masas e implica que el control del desarrollo
del turismo debe estar en manos del destino y no en manos de los
operadores de turismo.
"Para algunos, la definición de ecoturismo también
tiene implícita una contribución efectiva a la conservación
del medio ambiente. Para otros, el ecoturismo obliga a una integración
regional que hace posible la supervivencia de entornos naturales
amenazados y la recuperación de otros degradados en la actualidad.
El mismo EIU, define esta modalidad como turismo de bajo impacto
y estima su valor mundial en unos 10 mil millones de US dólares
para 1989.
"No obstante, en la práctica, el ecoturismo se ha convertido
en un término ampliamente usado y abusado, inicialmente la
industria turística utilizó el ecoturismo para manejar
el enfoque del medio ambiente en el mercadeo. Así, se originó
una mayor segmentación y especialización de las empresas
turísticas. El mercado de giras ecoturísticas se sofistica
tan rápido como crece y su mercado natural' se
relaciona con centros de estudio, tiene educación universitaria,
frecuenta museos, lee revistas especializadas, pertenece a agrupaciones
ambientalistas. El abuso de este término es cada vez menos
tolerado por los usuarios y de esta manera creciente por sectores
de la industria del turismo.
"Finalmente, destacamos al turismo sostenible que no se perfila
simplemente como una modalidad del turismo vinculada con el medio
ambiente, sino que es un concepto más complejo que representa
una visión de desarrollo que reformula las estrategias de
crecimiento predominantes durante las décadas de los cincuentas
y sesentas.
"El desarrollo sostenible' se entiende como la transformación
de la sociedad para satisfacer las necesidades de su población
sin comprometer la posibilidad de que generaciones futuras satisfagan
sus propias necesidades (Informe Brundtland 1982) (sic).
Esta alternativa redefine los criterios con los que se entiende
el desarrollo: empresas y gobiernos contabilizan nuevos rubros al
respecto, como costo de recuperación ecológica, costo
social de la contaminación de un río, ganancia por
reciclaje, inversión en conservación, bonos de mínimo
impacto ecológico, costo de degradación de una cuenca,
etc.
"Así mismo, los criterios de reinversión en conservación
son elementos de manejo de la industria, así como la participación
de amplios sectores de la población haciendo viable formas
de vida que caracterizan la diversidad étnica. Igualmente,
esta visión es una alternativa al cambio que requieren las
comunidades en el mundo, reconoce los límites del crecimiento,
busca mejorar la calidad de vida a través de una relación
armónica con el entorno natural y asume la responsabilidad
colectiva de la sostenibilidad de la sociedad.
"Con este enfoque, el turismo sostenible se concibe como la
actividad que satisface las necesidades de turistas y regiones anfitrionas
hoy a la vez que protege y mejora las oportunidades del futuro.
El turismo, así planteado, maneja todos los recursos de manera
que las necesidades económicas, sociales y estéticas
son satisfechas, manteniendo la integridad cultural, los procesos
ecológicos esenciales, la diversidad biológica y los
sistemas que sostienen la vida (Marco conceptual de las OMM 1992;
OMT 1991). . . .
"El desarrollo turístico sostenible permite dar una
respuesta integral a la problemática ambiental planteada,
cubriendo tanto los aspectos naturales como los culturales. En cambio,
las anteriores modalidades del turismo relacionadas con el medio
ambiente no constituyen una alternativa global para resolver esta
problemática. Ninguna de ellas podría reemplazar al
turismo masivo en términos económicos, preferenciales
o simplemente logísticos (Butler 1989)." ("Mundo
Maya. Plan Preliminar de Mercadeo". Asistencia Técnica
de las comunidades Europeas. Consultores Lieve Coppin y Francisco
García Gabarra. Guatemala. 1992)
En esta ocasión nos ha convocado nuevamente en este hermoso
país el interés de abordar el tema del turismo y la
naturaleza, por lo que los dos documentos citados adquieren una
relevancia fundamental sobre lo que aquí se discute. El primero
por ser el más actual y que reúne todos los conceptos
y todas las tendencias, claramente establecidos en el segundo trabajo.
Me resulta muy importante señalar las tendencias que se abordan
en el primero como expondré a continuación, pues quiero
que quede claro para todos los participantes cuál es el derrotero
que considero se podría adoptar, en primer lugar, para el
caso de Cuba, y en segundo lugar, para los que venimos de otros
países y que aún nos debatimos en la profusión
de propuestas y tendencias sobre la vinculación del turismo
y la naturaleza, interpretadas según las necesidades, el
interés o la conveniencia de quienes establecen las reglas.
La citada Declaración en primer lugar señala el esfuerzo
realizado "para incorporar las aportaciones de una gran variedad
de agentes interesados en el ecoturismo, especialmente organizaciones
no gubernamentales (ONG) y comunidades locales e indígenas"
y hace una serie de consideraciones sobre la relación del
ecoturismo con "los principios del turismo sostenible en relación
con los impactos económicos, sociales y medioambientales
del turismo" y "Se adhiere asimismo a los principios específicos
siguientes, que lo diferencian del más amplio concepto de
turismo sostenible:
- contribuye activamente a la conservación del patrimonio
natural y cultural,
- incluye a las comunidades locales e indígenas en su planificación,
desarrollo y explotación y contribuye a su bienestar,
- interpreta el patrimonio natural y cultural del destino para los
visitantes,
- se presta mejor a los viajeros independientes, así como
a los circuitos organizados para grupos de tamaño reducido.
Reconocen que el turismo tiene implicaciones sociales, económicas
y medioambientales significativas y complejas, que pueden suponer
tanto beneficios como costos para el medio ambiente y para las comunidades
locales,
Consideran el creciente interés de las personas por viajar
a zonas naturales, tanto en tierra como en mar,
Reconocen que el ecoturismo ha liderado la introducción de
prácticas de sostenibilidad en el sector turístico,
Hacen hincapié en que el ecoturismo debería seguir
contribuyendo a que el sector turístico en su conjunto sea
más sostenible, incrementando los beneficios económicos
y sociales para las comunidades anfitrionas, contribuyendo activamente
a la conservación de los recursos naturales y a la integridad
cultural de las comunidades anfitrionas e incrementando la sensibilización
de los viajeros respecto a la conservación del patrimonio
natural y cultural,
Reconocen la diversidad cultural vinculada con numerosas zonas naturales,
especialmente debido a la presencia histórica de comunidades
locales e indígenas, algunas de las cuales han mantenido
su saber-hacer, sus costumbres y prácticas tradicionales
que, en muchos casos, han demostrado su sostenibilidad a lo largo
de los siglos,
Reiteran que está documentado en todo el mundo lo inadecuado
de la financiación para la conservación y la gestión
de zonas protegidas ricas en biodiversidad y cultura,
Reconocen además que muchas de estas zonas son hogar de poblaciones
que a menudo viven en la pobreza y con frecuencia padecen carencias
en materia de asistencia sanitaria, sistemas educativos, comunicaciones
y demás infraestructuras necesarias para tener una verdadera
oportunidad de desarrollo,
Afirman que las diferentes formas de turismo, especialmente el ecoturismo,
si se gestionan de manera sostenible, pueden representar una valiosa
oportunidad económica para las poblaciones locales e indígenas
y sus culturas, así como para la conservación y la
utilización sostenible de la naturaleza para las generaciones
futuras. Asimismo, el ecoturismo puede ser una fuente primordial
de ingresos para las zonas protegidas,
Hacen hincapié en que, al mismo tiempo, siempre que el turismo
en zonas naturales y rurales no se planifica, desarrolla y gestiona
debidamente, contribuye al deterioro del paisaje natural, constituye
una amenaza para la vida silvestre y la biodiversidad, contribuye
a la contaminación marina y costera, al empobrecimiento de
la calidad del agua, a la pobreza, al desplazamiento de comunidades
indígenas y locales y a la erosión de las tradiciones
culturales,
Son conscientes de que el desarrollo del ecoturismo debe considerar
y respetar los derechos en relación con la tierra y de propiedad
y, donde sea reconocido, el derecho a la autodeterminación
y soberanía cultural de las comunidades indígenas
y locales, incluidos sus lugares protegidos, sensibles o sagrados,
así como su saber-hacer tradicional,
Subrayan que para obtener beneficios sociales, económicos
y medioambientales equitativos del ecoturismo y otras formas de
turismo en zonas naturales, y para minimizar o evitar su posible
impacto negativo, son necesarios mecanismos de planificación
participativa que permitan a las comunidades locales e indígenas,
de forma transparente, definir y regular el uso de sus territorios
a escala local, conservando el derecho a mantenerse al margen del
desarrollo turístico,
Entienden que las empresas pequeñas y las microempresas que
persiguen objetivos sociales y medioambientales a menudo actúan
en un clima de desarrollo que no ofrece al ecoturismo un apoyo adecuado
en cuestiones de financiación y marketing,
Reconocen que, para alcanzar esta meta, será necesario un
conocimiento más profundo del mercado del ecoturismo mediante
estudios de mercados, instrumentos de crédito especializados
para empresas turísticas, subvenciones para costos externos,
incentivos para el uso de energías renovables y soluciones
técnicas innovadoras, así como una insistencia en
la formación, no sólo en el ámbito empresarial,
sino también en los gobiernos y entre aquellos que pretenden
apoyar soluciones empresariales,
Aceptan la necesidad de evitar la discriminación entre personas,
ya sea por motivo de raza, sexo u otra circunstancia personal, respecto
a su participación en el ecoturismo como consumidores o proveedores,
Reconocen que los visitantes tienen una responsabilidad con la sostenibilidad
del destino y el medio ambiente mundial en la elección de
sus viajes, en sus comportamientos y en sus actividades y, por lo
tanto, la importancia de explicar con precisión a los visitantes
las cualidades y aspectos sensibles de los destinos"
Es evidente que en este preámbulo encontramos todo lo que
deseamos tratar en esta reunión y lo cual, por falta de tiempo
en la exposición, pero lo que seguramente podremos abordar
en los días que estemos conviviendo, abremos de discutir
y analizar entre nosotros, particularmente en los siguientes rubros,
extraídos también de la citada Declaración
respecto a:
A. A los gobiernos nacionales, regionales y locales (1 a 19 recomendaciones)
B. Para el sector privado (20 a 33)
C. A las organizaciones no gubernamentales, las asociaciones comunitarias
y las instituciones académicas e investigadoras. (34 a 37)
D. A las organizaciones intergubernamentales, las instituciones
financieras internacionales y los organismos de asistencia para
el desarrollo (38 a 45)
E. A las comunidades locales e indígenas (46 a 47)
F. A la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible (CMDS) (48
a 49)
¿Cuál es el interés específico al que
obedece nuestra presencia aquí? ¿Cuál es el
de nuestros anfitriones? Creo que la respuesta de la primera pregunta
se encuentra en la segunda, es decir, yo diría que el interés
específico que nos trae hoy a Cuba es el de analizar y aportar
lo que podamos al desarrollo del turismo vinculado a la naturaleza
en Cuba.
Todos sabemos que este país lleva 40 años de un bloqueo
por parte de los Estados Unidos por el solo hecho de mantener un
sistema económico diferente al suyo. Fuera de esta limitante
que debe tomarse en cuenta, es necesario considerar los otros aspectos
que pueden sustentar una política turística exitosa,
sin perder tampoco de vista los aspectos sociales y ambientales,
que es la base de lo que esta reunión propone, es decir,
vincular el turismo internacional con la riqueza natural que Cuba
posee, para poder promoverla en el campo internacional.
Por lo tanto, creo que las características de Cuba mencionadas
deben ser aprovechadas como uno de los principales estímulos
para atraer a quienes desean ver cuáles han sido los avances
que, a pesar del empeño internacional, se han obtenido en
aspectos tan relevantes como son la salud, la educación y
el turismo, que lo sitúan entre los primeros de América
Latina y el Caribe y, proporcionalmente, a nivel mundial. Esto indudablemente
debe vincularse con la riqueza de sus recursos naturales y culturales.
En otras palabras, el producto turístico cubano debe integrarse
tanto con los más importantes aspectos sociales como con
los naturales.
El documento de Mundo Maya citado nos habla de: "turismo sensible
al medio ambiente, turismo orientado a la naturaleza, ecoturismo
o turismo de bajo impacto y turismo sostenible". Y este Congreso,
TURNAT, nos lleva a preguntarnos cuál de estos conceptos
de turismo y naturaleza es el que convendría desarrollar
en Cuba. Creo que la respuesta evidente es la que nos da la Declaración
de Québec y me atrevería a afirmar que va aún
más allá, es decir, la de un turismo sustentable.
En los párrafos que cito a continuación, encontramos
uno de los aspectos que deseo desarrollar con más amplitud
y es el siguiente:
Entienden que las empresas pequeñas y las microempresas que
persiguen objetivos sociales y medioambientales a menudo actúan
en un clima de desarrollo que no ofrece al ecoturismo un apoyo adecuado
en cuestiones de financiación y marketing.
Reconocen que, para alcanzar esta meta, será necesario un
conocimiento más profundo del mercado del ecoturismo mediante
estudios de mercados, instrumentos de crédito especializados
para empresas turísticas, subvenciones para costos externos,
incentivos para el uso de energías renovables y soluciones
técnicas innovadoras, así como una insistencia en
la formación, no sólo en el ámbito empresarial,
sino también en los gobiernos y entre aquellos que pretenden
apoyar soluciones empresariales,
La ventaja de un sistema político planificado es que la participación
del Estado protegerá el desarrollo equilibrado de la economía
junto con el social y el ambiental. Es decir, que el Ministerio
correspondiente propiciará que los tres objetivos se alcancen,
como lo señala muy claramente el documento Tourism and recreation
development (Manuel Baud-Bovy and Fred Lawson. P. 10. 1977) al plantear
las posibles motivaciones de las autoridades públicas que
participan en el desarrollo de las políticas turísticas
correspondientes:
1) Evitar la degradación del ambiente, del
lugar, de los recursos
2) Atraer divisas.
3) Crear empleo y desarrollo regional.
4) Crear instalaciones para el turismo social nacional (o atención
a la salud).
5) Promover al país internacionalmente.
6) Diversificar la oferta o imagen turística nacional.
7) Revivir zonas o pueblos abandonados.
Es evidente que muchos de estos puntos son aplicables a la política
turística de Cuba. Y es igualmente claro que las empresas
turísticas que promuevan el producto turístico cubano,
deberán tomar en cuenta las directrices analizadas y propuestas
en la Declaración de Québec, como las que transcribo
a continuación:
Tema C - Desarrollo de productos, márketing y promoción
del ecoturismo: fomento de productos y consumo sostenibles.
Creación de productos sostenibles de ecoturismo; cooperación
de múltiples agentes en el desarrollo de productos, en particular
en zonas protegidas y reservas de la biosfera; estudios de mercado;
técnicas de márketing y métodos de promoción;
información a los turistas; comportamiento ético;
educación ambiental para los consumidores; relaciones entre
los sectores público y privado para el márketing y
la promoción; márketing cooperativo para pequeñas
empresas ecoturísticas.
Tema D - Supervisión de costos y beneficios del ecoturismo:
hacia una distribución equitativa entre todos los interlocutores.
Evaluación de costos y beneficios económicos, ecológicos
y sociales del ecoturismo; contribución a la conservación
ambiental; evaluación de efectos potenciales y efectivos
del ecoturismo en el medio ambiente y el entorno sociocultural;
adopción de medidas preventivas a escala local, regional,
nacional e internacional; integración de procedimientos de
supervisión y evaluación; necesidades de investigación
y sistemas de gestión con capacidad de adaptación.
Marketing.
Un problema relativamente común en las Américas es
un márketing excesivamente centrado en el paisaje, la naturaleza
y las cuestiones culturales, que no contempla oportunamente los
aspectos sociales, ambientales y de sostenibilidad, aspectos que
deberían formar parte de unas comunicaciones de márketing
responsables y que muy a menudo pueden interesar a los visitantes
potenciales.
En los últimos años, las comunicaciones se han desarrollado
considerablemente en la región, e Internet se ha convertido
en un instrumento importante de márketing, incluso para las
pequeñas empresas y comunidades, al igual que en zonas remotas,
donde se han establecido cibercafés. Sólo se aprovechará
plenamente el potencial de Internet si se facilita la creación
de capacidad y el acceso a la tecnología moderna, para que
los agentes interesados en ecoturismo puedan utilizar este medio
de forma apropiada.
Y es de estas propuestas de donde voy a obtener las directrices
que deben prevalecer en el Desarrollo de productos, márketing
y promoción del ecoturismo: fomento de productos y consumo
sostenible. del turismo de naturaleza cubano, enumerándolas
a continuación de la siguiente manera:
1. Creación de productos sostenibles de ecoturismo;
2. cooperación de múltiples agentes en el desarrollo
de productos, en particular en zonas protegidas y reservas de la
biosfera;
3. estudios de mercado;
4. técnicas de márketing y métodos de promoción;
5. información a los turistas;
6. comportamiento ético;
7. educación ambiental para los consumidores;
8. relaciones entre los sectores público y privado para el
márketing y la promoción;
9. márketing cooperativo para pequeñas empresas ecoturísticas.
En cuanto a la Supervisión de costos y beneficios del ecoturismo:
hacia una distribución equitativa entre todos los interlocutores,
se deben tomar en cuenta los siguientes aspectos:
1. Evaluación de costos y beneficios económicos, ecológicos
y sociales del ecoturismo;
2. contribución a la conservación ambiental;
3. evaluación de efectos potenciales y efectivos del ecoturismo
en el medio ambiente y el entorno sociocultural;
4. adopción de medidas preventivas a escala local, regional,
nacional e internacional;
5. integración de procedimientos de supervisión y
evaluación;
6. necesidades de investigación y sistemas de gestión
con capacidad de adaptación.
Asimismo hay que tomar en cuenta en forma preventiva la siguiente
problemática:
a) Un márketing excesivamente centrado en el paisaje, la
naturaleza y las cuestiones culturales, que no contempla oportunamente
los aspectos sociales, ambientales y de sostenibilidad, aspectos
que deberían formar parte de unas comunicaciones de márketing
responsables y que muy a menudo pueden interesar a los visitantes
potenciales,
b) facilitar la creación de capacidad y el acceso a la tecnología
moderna, para que los agentes interesados en ecoturismo puedan utilizar
este medio de forma apropiada.
Estos últimos aspectos son los que contempla la Declaración
de Québec sobre el ecoturismo, la cual anexo a este trabajo
para una posterior revisión detallada por los interesados
y, para concluir, mencionaré brevemente los aspectos sociales
y ambientales cubanos que pueden formar parte de la visión
integral, holística, que exige el desarrollo sustentable
y que demandan una estrecha colaboración entre las autoridades
gubernamentales y los tour operadores y empresarios en general que
promueven a Cuba como un importante destino turístico en
la región, aun cuando creo que esta estrategia ya debe formar
parte de las políticas comerciales de ambas partes.
Como mencioné líneas arriba,
a) la particularidad sociopolítica de Cuba es un factor de
importancia fundamental para un turismo ansioso de conocer otras
formas de vida en otras latitudes y paisajes,
b) la cultura afroantillana a la que pertenece este país,
cuyas manifestaciones son de una riqueza muy amplia, es otro de
los principales atractivos de índole social,
c) el glorioso pasado colonial, cuyos vestigios han convertido al
centro histórico de La Habana en Patrimonio de la Humanidad,
d) el nivel alcanzado en renglones tan importantes como el de la
medicina,
e) la música de Cuba, reconocida mundialmente,
f) la gastronomía criolla, producto de su rico mestizaje
y
g) la calidez de su gente
serían algunos de los aspectos sociales dignos de formar
parte de su producto turístico. Y por otra parte, los atractivos
naturales, físicos, como serían
a) El hecho de que este país sea la isla más grande
de las Antillas,
b) la existencia, por tanto, de un atractivo que llamaría
continental
c) y otro marítimo,
d) la riqueza biótica que estas características propician,
e) un paisaje topográfico de una conformación diversa,
f) las características edafológicas y
g) su ubicación en relación a otros países,
entre otros, son suficientes para atraer a diferentes nichos mercadológicos,
que pueden orientarse a los aspectos naturales y otros a los aspectos
sociales, aun cuando ambos van de la mano.
Para concluir, citaré la distinción que se hace en
el documento sobre los resúmenes de los debates y conclusiones
de la Cumbre Mundial del Ecoturismo y su proceso preparatorio:
La relación entre el ecoturismo y el turismo
sostenible
Se señaló que la planificación
y la formulación de políticas para el turismo sostenible
era el contexto apropiado para la planificación del ecoturismo,
ya que el ecoturismo adopta los principios del turismo sostenible
en lo concerniente a los efectos económicos, sociales y ambientales
del turismo. Por otra parte, también se señaló
que debían ponerse de relieve las características
particulares del ecoturismo, insistiendo en los efectos positivos
para la conservación y las comunidades y sin evitar simplemente
los efectos negativos. Se reconoció que los productos ecoturísticos
podían variar considerablemente, pero que todos deberían
observar los principios fundamentales del ecoturismo."
En lo particular, en el libro "Ecoturismo TAP, Metodología
para Turismo Ambientalmente Planificado"(Chávez de la
Peña, Jorge. "Ecoturismo TAP. Metodología para
Turismo Ambientalmente Planificado." Trillas. México.
2004) propongo la adopción del término ecoturismo
ya que considerándolo como objeto de estudio, la integración
del prefijo eco, referido a la ecología, lo ubica en el campo
de las ciencias de la naturaleza, y el término turismo, lo
complementa en forma evidente con un enfoque de las ciencias sociales.
Por lo que la complejidad del objeto de estudio obliga a realizar
un enfoque multidisciplinario que debe conducir a la integración
de un objeto interdisciplinario, con todas las consecuencias que
esto tiene para la aprehensión del objeto mismo.
En cambio, si se utiliza el enfoque de un turismo sustentable, el
objeto de estudio pertenece indudablemente al campo de las ciencias
sociales ya que la sustentabilidad es una estrategia para el desarrollo
y éste es antrópico por definición, así
como lo es el turismo. El hecho de que la sustentabilidad considere
al enfoque ambiental como una de las tres premisas básicas
que deben observarse para alcanzar una base integral para el desarrollo
(social, ambiental y económico), lo reduce a una presencia
secundaria, lo que es contrario al planteamiento de "Nuestro
Futuro Común", donde todas las propuestas giran en torno
a la problemática ambiental causada por un modelo de desarrollo,
es decir, a una actividad humana.
El desarrollo económico que se pretende generar a través
del turismo debe considerar, por lo tanto, el costo-beneficio económico,
ambiental y social, para que se alcance una mejor calidad de vida,
satisfaciendo las necesidades de las generaciones presente y futuras.
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