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Parks/Alvarez

NUEVO LEON

Parques Nacionales de Mexico
Por Fernando Vargas Marquez

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Parque Nacional Cumbres de Monterrey

Ubicación política

Estado de Nuevo León. Municipios: Santiago, Apodaca, Santa Catarina, García, Monterrey, Garza García, San Nicolás de los Garza, Guadalupe, Allende, General Escobedo, Juárez.

Superficie: 246,500 hectáreas.

Ubicación geográfica (coordenadas)

Entre 25 15' y 25 45' 50". Entre 100 00' 45" y 100 45' 20" (Vargas, 1984: 198).

Tenencia de la tierra y otros aspectos legales

El 99% -245 900- no esta identificada. El 1% -600 hectáreas- es nacional (Ibid: 229).

Fecha del decreto publicada en el Diario Oficial de la Federación: 24 de noviembre de 1939 (Modificación del decreto del 24 de julio de 1942).

Objetivos.

Que las montañas culminantes del territorio nacional, que forman la división de sus principales valles ocupados por ciudades populosas y que, a la vez, constituyen la división de las cuencas hidrográficas que por su extensión contribuyen de manera considerable a la alimentación de las aguas de los ríos, formación de manantiales y lagunas de los propios valles, manteniendo constantemente su régimen hidráulico, si están cubiertas de vegetación forestal, como deben estarlo, para evitar la erosión de sus terrenos en declive y para mantener el equilibrio climático de las poblaciones que como la Ciudad de Monterrey, cuenta con un clima riguroso, con variaciones frecuentes, que es necesario atenuar para asegurar la buena salud de sus habitantes, para cuyo objeto es necesario que las montañas culminantes que rodean dicha población sean protegidas de manera eficaz en sus bosques, pastos y yerbales (SAG, 1970: 1,016- 1,017).

Que el Río de Santa Catarina, del Estado de Nuevo León, es una corriente de carácter permanente que recibe sus aguas de manantiales que afloran en diferentes cañadas, cruzando una serie de escalonados, limitados por acantilados o vertientes de una pendiente considerable, que se ligan por cañones de anchura variable y registrándose temporalmente copiosas lluvias sobre la elevada Sierra de Santa Catarina, dando lugar a crecientes que descargan sobre el mencionado río en corto tiempo, volúmenes de agua considerables, dando origen a desbordamientos frecuentes que inundan gran parte de la zona urbanizada de la Ciudad de Monterrey; el Departamento Forestal y de Caza y Pesca, basándose en los estudios técnicos llevados a cabo en la región, considera de urgente necesidad la construcción de obras destinadas a corregir la torrencialidad del mencionado río de Santa Catarina y asegurar de esta manera que su régimen hidráulico sea regular y constante, poniendo fin al grave peligro de las inundaciones (Ibid: 1,017).

Que la misma belleza natural de estas montañas y la de su flora y fauna constituyen un atractivo poderoso para el desarrollo del turismo, ya que se cuenta con la carretera nacional México-Ladero y algunos caminos secundarios, así como senderos, que permiten el acceso del turismo a los diferentes lugares de las mencionadas montañas que rodean a la Ciudad de Monterrey (Ibid: 1,017-1,018). Que es necesario asegurar por todos los medios posibles la conservación de la vegetación que actualmente cubre los terrenos montañosos a que se ha hecho referencia y además restituir mediante trabajos de repoblación el arbolado que ha desaparecido en amplias zonas dentro de la Cuenca Hidrográfica del Río de Santa Catarina, que forma parte del Río San Juan, cuyas aguas se almacenarán en la Presa "El Azúcar", Tamps., que actualmente se viene construyendo (Ibid: 1,018).

Decreto.

Artículo Primero: Se declara Parque Nacional con el nombre de Cumbres de Monterrey, destinado a la conservación de la flora y fauna comarcanas, los terrenos que rodean a dicha población, los cuales están comprendidos dentro de los linderos siguientes: Partiendo del paraje denominado Lazarillo, situado al SW del cerro de este nombre, el lindero sigue con rumbo NE a lo largo de la carretera México-Laredo hasta llegar al paraje denominado Los Cristales en cuyo recorrido se deja comprendido el lugar denominado Juanuco o Villa de Santiago, situado en el kilómetro 960 de dicha carretera; de los Cristales el lindero sigue con dirección NE y NN siguiendo las cumbres más altas de la Serranía de la Silla, hasta llegar al poblado de Guadalupe; de aquí se continúa con rumbo NE hasta llegar al paraje Santa Rosa que es la confluencia de la Carretera México-Laredo con el Río Pesquería; de Santa Rosa, el lindero sigue con dirección N y sigue el cauce del Río Pesquería hasta llegar al Cerro del Fraile; de este cerro se continúa con rumbo SE siguiendo el cauce del Río de los Muertos, hasta llegar al paraje denominado Los Muertos; de este punto el lindero sigue con rumbo SE siguiendo el límite de los Estados de Nuevo León y Coahuila, hasta llegar al paraje denominado La Camotera, situado hacia el SE de la laguna de Sánchez, de este lugar la línea sigue con rumbo SE, hasta llegar al paraje denominado Potrero Redondo, de aquí la línea cambia con dirección NE, tocando Las Adjuntas, hasta llegar a Lazarillo que fue el punto de partida (SAG: 1,018-1,019). Artículo Segundo: Los trabajos de corrección torrencial y de regulación de las corrientes que tienen nacimiento dentro de este parque nacional, se atenderán en cooperación de la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas, del Departamento Forestal y de Caza y Pesca y del Comite Impulsor del Parque Nacional Cumbres de Monterrey.

Artículo Tercero: El Departamento Forestal y de Caza y Pesca tendrá bajo su dominio la administración y gobierno de dicho parque nacional, con la intervención de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, respecto a los gastos que el mencionado gobierno y administración ocasionen; quedando excluidos del parque nacional las zonas urbanizadas, los cultivos agrícolas ya establecidos, siempre que no tengan una pendiente mayor de diez porciento y los aprovechamientos mineros.

Las explotaciones del turismo ya establecidas por particulares, quedarán sujetas a la reglamentación correspondiente que dicte el propio Departamento Forestal y de Caza y Pesca para los parques nacionales y muy especialmente para el de Cumbres de Monterrey.

Artículo Cuarto: Teniendo en cuenta las razones expuestas en los considerandos del presente decreto, no se harán dotaciones ejidales en los terrenos comprendidos dentro de los linderos citados en el artículo primero, con fundamento en el acuerdo presidencial de fecha 28 de abril de 1937 (Ibid: 1,019).

Artículo Quinto: Los terrenos comprendidos dentro de los linderos fijados en el artículo primero del presente decreto, quedarán en posesión de sus respectivos dueños, en tanto cumplan con las disposiciones que sobre el particular dicte el Servicio Forestal en beneficio del parque nacional mencionado" (Ibid: 1,019-1,020).

Decreto que legaliza la explotación o afectación de terrenos del Parque Nacional Cumbres de Monterrey, Nuevo León (publicado en el Diario Oficial de la Federación del 24 de julio de 1942).

Objetivos.

Que por acuerdo de 28 de abril de 1937 los parques nacionales se declararon inafectables en materia de dotaciones y restituciones ejidales.

Que por decreto de 4 de octubre de 1939 se declaró Parque Nacional con el nombre de Cumbres de Monterrey, destinado a la conservación perenne de la flora y fauna comarcanas, los terrenos que rodean a la Ciudad de Monterrey, N.L., comprendidos dentro de los linderos pormenorizados en el artículo primero de dicho decreto.

Que en virtud de los dispuesto en el artículo tercero del referido decreto quedan excluidos del susodicho parque nacional, entre otras zonas, los cultivos agrícolas ya establecidos, siempre que los terrenos de que se trata no tengan una pendiente mayor de 10%.

Que en el artículo cuarto del decreto a que se viene haciendo referencia se establece que no se harán dotaciones ejidales en los terrenos comprendidos dentro de los linderos citados en su artículo primero, con fundamento en el ya citado acuerdo de fecha 28 de abril de 1937, que declara inafectables, en materia de dotaciones y restituciones ejidales, los parques nacionales (SAG: 1,021).

Que el artículo quinto del mencionado decreto previene que los terrenos comprendidos dentro de los linderos fijados en el mismo, quedarán en posesión de sus respectivos dueños en tanto cumplan con las disposiciones que sobre el particular dicte el Servicio Forestal en beneficio del Parque Nacional Cumbres de Monterrey; pero que ello no autoriza de modo categórico el cultivo de los terrenos agrícolas todavía enmontados, y que por tanto se ha estabilizado una situación de deficiente aprovechamiento que es nociva para la economía de la región (Ibid: 1,021- 1,022).

Que interesa a la Nación aprovechar todos los terrenos susceptibles de cultivo, para incrementar la producción agrícola, encontrándose en este caso los terrenos forestales con pendiente de menos de 10%, que puedan ser desmontados y cultivados.

Que la Constitución General de la República, en la fracción X de su artículo 27, prescribe de manera categórica y terminante que los núcleos de población que carezcan de ejidos serán dotados con tierras, bosques y aguas suficientes para constituirlos, conforme a las necesidades de su población, sin que en ningún caso se deje de concederles la extensión que necesiten.

Que existen alrededor de 30 solicitudes ejidales en poder del Gobierno del Estado de Nuevo león, a las que no se les han podido ser ejecutadas, con perjuicio del incremento de la producción agrícola en dicha entidad federativa.

Que si bien son pertinentes y atendibles las razones que se tuvieron para considerar inafectables los terrenos de los parques nacionales, tales razones no son suficientes para invalidar las que existen para dotar y restituir a los ejidatarios que conforme a la Ley son acreedores a ellas (Ibid: 1,022).

Que sin perjuicio del fin perseguido mediante la creación de los parques nacionales, pueden dedicarse al cultivo de los terrenos de tales parques con pendiente inferior a 10%, siempre que los particulares o ejidatarios que los trabajen cumplan con las disposiciones que a través de la Dirección Forestal se dicten, para que los trabajos agrícolas a que los terrenos en cuestión se dediquen, no invaliden los propósitos que guiaron al Gobierno Federal a crear los parques nacionales (Ibid: 1,022-1,023).

Decreto.

Artículo Primero: Se reforma el punto primero del Acuerdo presidencial del 28 de abril de 1937, debiendo quedar en los términos siguientes: "Primero: Se declaran inafectables en materia de dotaciones y restituciones ejidales los terrenos de los parques nacionales con pendiente superior a 10%, pudiendo ser afectados en los términos de la Ley Agraria vigente los terrenos que tengan pendiente de 10% o menos y que sean apropiados para los cultivos agrícolas".

Artículo Segundo: Se reforma el punto tres del Acuerdo Presidencial de 28 de abril de 1937, debiendo quedar en los términos siguientes: "Tercero.- No se aceptarán solicitudes de tierras ociosas cuando aquéllas se refieran a bosques y terrenos forestales que tengan el carácter de parques nacionales y cuya pendiente sea superior al 10%".

En su artículo segundo dice: "Se reforma el punto tercero del Acuerdo Presidencial del 28 de abril de 1937, debiendo quedar en los términos siguientes: TERCERO.- No se aceptarán solicitudes de tierras ociosas cuando aquéllas se refieran a bosques y terrenos forestales que tengan el carácter de parques nacionales y cuya pendiente sea superior al 10 %".

Artículo Tercero: Se reforma el artículo cuarto del decreto de 4 de octubre de 1939, debiendo quedar en los términos siguientes: "Teniendo en cuenta las razones expuestas en los considerandos del presente decreto, no se harán dotaciones ejidales en los terrenos del Parque Nacional Cumbres de Monterrey, comprendidos dentro de los linderos citados en el artículo primero, con excepción de aquellos terrenos que por tener pendiente de 10% o menos puedan ser aprovechables para cultivos agrícolas" (SAG: 1,023).

Artículo Cuarto: El Departamento Agrario, al afectar los terrenos comprendidos dentro del Parque Nacional Cumbres de Monterrey, o la Dirección General Forestal y de Caza, al autorizar el aprovechamiento de terrenos que tengan las mismas características por parte de particulares, tendrán especial cuidado de establecer concretamente las limitaciones a que deberán sujetarse los explotantes, y prescribirán del modo más categórico que no podrán emprenderse sino cultivos y trabajos agrícolas que apruebe la Dirección General Forestal y de Caza y que no sean susceptibles de causar perjuicio a las ideas medulares que inspiraron la creación de los parques nacionales en general y del Parque Nacional Cumbres de Monterrey. Tratándose de resoluciones presidenciales y en materia ejidal, uno de los puntos resolutivos deberá contener de modo expreso esta limitación (Ibid: 1,024).

Institución que administra

Abandonado, particular, gobiernos estatal y municipal.

Infraestructura y servicios

Medios de comunicación. Vías de acceso: Camino de terracería y carretera. Teléfono: Laguna de Sánchez, La Ciénega, Cola de Caballo. Correo.

Medios de transporte: terrestres.

Servicios públicos. Agua potable: eventualmente abastecida por los municipios. Energéticos: por particulares. Electricidad. Drenaje: fosas sépticas. Tiradero a cielo abierto (UANL, 1994: 126).

Actividades recreativas

Actuales lugares turísticos del área del Parque Cumbres de Monterrey:

Municipio de San Pedro Garza García. El Parque Chipinque: abarca toda la porción de la "M" en la Sierra Madre Oriental, en una amplia extensión de terreno montañoso. Este parque se localiza en una porción privilegiada de la sierra, la cual conjuga la abundante vegetación de coníferas con lo escarpado de la sierra misma, para conformar un entorno de gran belleza.

Municipio de Santa Catarina. La Huasteca: El Cañón de La Huasteca es una de las formaciones naturales más notables de la región; se trata de una garganta rocosa que bordea el lecho del Río de Santa Catarina; cuenta con una caseta de cobro, alberca infantil, restaurante, asadores, sanitarios, áreas de descanso, juegos infantiles y dos albercas.

Municipio de Villa de Santiago. El Cañón del Huajuco: este estrecho valle se extiende desde la zona sur de la Ciudad de Monterrey, por una extensión aproximadamente de 50 kilómetros en dirección sur-este, hasta la población de Atongo de Arriba, en el municipio de Allende. La carretera corre al centro del Valle. A lo largo de este cañón se suceden una serie de bellos paisajes naturales, además de varias poblaciones pintorescas, residencias campestres y clubs de golf, caza, equitación, charrería.

Los Cavazos. A un par de kilómetros antes de llegar a Villa Santiago, se ubica este pintoresco conjunto de comercios típicos, instalados a lo largo de la carretera y cuyo nombre se debe al poblado vecino. Los Cavazos se han desarrollado en los últimos 20 años como lugar de esparcimiento para turistas y regiomontanos visitantes de la Presa la Boca (UANL, 1994: 125-126).

Cola de Caballo. Se encuentra a unos kilómetros de la cabecera del municipio. existen dos zonas de la cola de caballo, una menejada por el municipio, las más pequeña en cuanto a su cascada e instalaciones recreativas. La Cola de Caballo, más conocida por la dimensión de sus cascadas y por la magnitud de sus instalaciones y servicios recreativos, manejada por el Gobierno del estado de Nuevo León, cuenta con caseta de cobro, camino adoquinado interno, rampas, asadores, bancas, estacionamiento, sanitarios, renta de caballos, servicio de vigilancia y limpieza, botes de basura.

Las Grutas de García, que forman parte del área de estudio, se encuentran cerca de la ciudad de Monterrey, 40 kilómetros al poniente; para llegar ahí se sigue la carretera No. 40 hacia Saltillo hasta llegar al municipio de Villa García, en donde se recorre un tramo de nueve kilómetros hasta el cerro del Fraile. Son operadas por el Gobierno del Estado; cuentan con estacionamiento, caseta de cobro, tiendas para venta de alimentos y regalos, teleférico de rieles, alberca, vestidores, visitas guiadas e iluminación en el interior de las grutas (SARH, 1994: 6).

El Parque Ecológico Chipinque se encuentra al sureste a unos cuantos kilómetros de la ciudad de Monterrey; es administrado por empresas privadas, abarca una superficie de 1,600 hectáreas; cuenta con una caseta de cobro, camino pavimentado, hotel, restaurante, centro de convenciones, senderos interpretativos, bancas, asadores, miradores, juegos infantiles, circuitos para correr o hacer recorridos en bicicletas de montaña, señalización y mapas para auxilio del turista, todos en buenas condiciones (Ibid).

Problemática: Problemas de límites entre los núcleos agrarios o entre un núcleo agrario y un particular, por el desconocimiento de los límites (linderos o mojoneras) y expropiaciones no ejecutadas. Problemas internos, conflictos interparcelarios, por límites de solares urbanos, no reconocimiento de un ejidatario dentro de la comunidad (avecindado o posesionario) o por sucesión de derechos ejidales y organización interna. Dentro del Municipio de Santiago, el Ejido Cieneguillas es el territorio que presenta la mayor cantidad de problemas, originados principalmente por el desconocimiento de las mojoneras (invasiones) y problemas internos; hecho por el cual no ha logrado su incorporación al Programa de Certificación de Derechos Ejidales y Titulación de Solares Urbanos (PROCEDE) (UANL, 1994: 140-141).

Los principales problemas que enfrentan los productores de materias primas de la rama agropecuaria dentro del Parque Cumbres de Monterrey están relacionados primordialmente con lo extremoso del clima en la región representado por sequías prolongadas y heladas que limitan fuertemente la planeación dentro de la actividad agropecuaria.

En la rama forestal la carencia de planes de manejo integrado caracterizados por la tala excesiva, así como la carencia de estrategias de reforestación han impedido lograr una explotación forestal sostenida.

Un factor importante que disminuye la ganancia neta de los productores es la presencia de intermediarios, quienes controlan buena parte del mercado obteniendo ganancias que están muy por encima de las obtenidas por los productores.

La cercanía de la Ciudad de Monterrey, donde los jóvenes de las familias campesinas pueden encontrar trabajo remunerado con cierta facilidad, a provocado una elevada descapitalización de la mano de obra.

Las prácticas erróneas de producción de los sistemas agrícolas, pecuarios y forestales han ocasionado una disminución marcada en la productividad de los ecosistemas por lo que la actividad ganadera basada primordialmente en el aprovechamiento extensivo de la vegetación natural, se ha visto severamente afectada. La degradación marcada de los ecosistemas por sobreutilización y por cambios de uso del suelo ha ocasionado que la disponibilidad de agua para la agricultura y la ganadería de la región sea cada vez más limitante.

En Villa Santiago los problemas radican en la pérdida de belleza de los parajes provocada por la sobrecarga de turistas así como por la poca educación ambiental que muchos de ellos muestran. Dado que los parajes que existen en este municipio son muy bellos y de fácil accesibilidad por carretera, la cantidad de turistas que reciben semanalmente es elevada provocando los fines de semana un caos vial en la carretera nacional, donde los accidentes automovilísticos son muy comunes.

En el Municipio de Garza García (donde se encuentra el parque Chipinque) los problemas más graves radican en el avance que han tenido las áreas habitacionales.

En el Municipio de Santa Catarina existe una elevada contaminación que por motivo de los vientos dominantes, así como la fisiografía de la periferia de la ciudad de Monterrey, es muy alta en esa zona (UANL: 121-123).

Existe deforestación, cambio de uso del suelo, agricultura intensiva de manzana, maíz y frijol, la ganadería extensiva, urbanización, plagas enfermedades e incendios forestales, cacería furtiva, explotación forestal maderable y no maderable, saqueo de material y apertura de brechas sin llevar a cabo las medidas de mitigación para evitar los impactos nocivos al medio ambiente.

La pérdida de masas boscosas está provocando una baja en los niveles freáticos.

La práctica del motociclismo en las brechas erosiona y existe contaminación por ruido - lo cual a alejado a varias aves -, aceites, gasolina, refacciones.

Aspectos físicos:

Fisiografía y topografía

El parque nacional presenta un rango altitudinal que va de los 450 a los 3,240 metros sobre el nivel del mar (Vargas, 1984: 198).

El relieve del parque está formado de sierras y planicies donde sobresale el cambio de dirección de la Sierra Madre Oriental de Norte-Sur a Oeste-Este. Con este nombre se designa a una provincia geológica regional, compuesta por una cadena montañosa de origen sedimentario marino, formada por una serie de plegamientos alargados, orientados al NNW-SSE, que se extienden desde el SW de Monterrey, Nuevo Léon, hasta Teziutlán en el Estado de Puebla, continuando hacia el SE donde se le denominara Sierra de Juárez.

La longitud de la Sierra Madre es de unos 600 kilómetros, con una amplitud promedio de unos 80 kilómetros; geomorfológicamente bien definida con altitudes que rebasan los 3,000 m.s.n.m. (correspondiendo al Cerro del Potosí, el pico más elevado que posee el Municipio de Galeana con 3,713 metros), aunque el promedio de altitud puede establecerse en aproximadamente 2,000 metros.

Los principales accidentes topográficos los comprenden las sierras Anticlinal, Los Muertos, San José de los Nuncios, San Cristóbal, Sierra Urbano, Sierra del Toro, Sierra Potrero de Abrego entre algunas más; entre los cañones se puede mencionar: El Huateco, La Escalera, El Pajonal, El Tunalillo, Santa Cruz, La Boca y San José de las Boquillas, entre otros.

Las planicies de origen aluvial se localizan al pie de las serranías del área, localizándose también áreas de erosión al Norte y Sur de El Carmen (Las Vigas), en el Tunal y al Sur de la Sierra de San José de los Nuncios, en el límite entre los estados de Nuevo León y Coahuila (UANL, 1994: 3).

Geología física e histórica

Como se mencionó en un principio, la Sierra Madre Oriental consiste de plegamientos de rocas sedimentarias marinas, cuyas edades van desde el Paleozoico al Eoceno inferior, las cuales se mencionan a continuación.

Descripcción litológica

Con base en Padilla y Sánchez (1978) en orden cronológico ascendente.

Formación la Casita, está representada por una secuencia de lutitas, limolitas, areniscas calcáreas y calizas arcillosas en ocasiones ligeramente fosfatadas. Presenta en su parte inferior unos horizontes carbonosos y también esporádicamente horizontes con concreciones calcáreas muy fosilíferas asignables al Kimmeridgiano medio (Jurásico Superior) debido a la presencia de amonites. Se calcula que su espesor es de aproximadamente 200 metros ya que éste es variable como producto de la deformación tectónica que ha soportado esta unidad.

Formación Taraises, se encuentra constituida en su parte inferior por aproximadamente 15 metros de areniscas color pardo rojizo. Sobre estas areniscas se presentan calizas arcillosas de color gris oscuro que intemperizan a gris amarillento, continuando hacia la formación Cupido con calizas de color gris mediano a oscuro y algunas intercalaciones muy escasas de limolitas de color rojizo, así como también escasos nódulos de pirita. El espesor de esta formación es de 250 metros aproximadamente. Presenta además abundante microfauna correspondiente a tintínidos y nannocónidos asignables al Berriassiano-Hauteriviano (Crétacico inferior). Existen reportes de macrofauna en esta formación en el trabajo de Chantaca (1982), la microfauna ha recibido gran interés en los trabajos de Lara (1991) y Peña (1992).

Formación Cupido, está constituida por calizas arcillosas de color gris amarillento de estratificación mediana con escasas intercalaciones arcillosas y margosas, continuando con una secuencia monótona de calizas de estratificación gruesa, color gris, con estilotitas paralelas a la estratificación y abundantes nódulos de pirita, hematita y pedernal gris claro. Su espesor es de 500 metros aproximadamente.

Formación La Peña, está constituida en su parte inferior por calizas de estratificación delgada muy semejante a la caliza Cupido, pero se diferencia de éstas por contener nódulos de pedernal gris oscuro a negro y presentar algunos ejemplares de Inoceramus sp. La parte superior de la formación se encuentra formada por calizas arcillosas y limolitas calcáreas de color café amarillento con algunos ejemplares de Dufrenoyia sp. Su espesor se considera en 55 metros aproximadamente.

Unidad Tamaulipas. Este nombre agrupa a la Formación Aurora y la Formación Cuesta del Cura, suele encontrarse en la literatura que se hace referencia a la Formación Tamaulipas Inferior. Se denomina Formación Aurora a una secuencia de estratos de caliza de facies arrecifal y subarrecifal, constituida por calizas de estratificación media y con intercalaciones de arcillas calcáreas. Esporádicamente aparecen nódulos de pedernal de color gris oscuro, así como también escasas concentraciones de hematita. La parte superior de este grupo está constituida por calizas de estratificación mediana, de color gris, que presentan ondulaciones muy características (tipo Boundinage) y abundantes bandas de pedernal de color gris oscuro a negro. Esta parte corresponde a la Formación Cuesta del Cura.

Formación Agua Nueva, esta constituida por una secuencia de más de 100 metros de calizas arcillosas, margas y lutitas carbonosas, de estratificación delgada a laminar y cuya coloración es de café grisáceo a gris rojizo. Contiene algunos nódulos de pedernal negro, pero son muy escasos y esporádicos.

Formación San Felipe, se encuentra constituida por una secuencia de 110 metros aproximadamente de calizas arcillosas de color gris con abundantes intercalaciones de lutitas color gris amarillento y en ocasiones, se presentan horizontes de lutitas arenosas. Presenta también intercalaciones de bentonita, causa de los tintes verdosos que se observan en esta formación.

Formación Méndez, se encuentra constituida por lutitas calcáreas de color gris parduzco, que intemperizan a café amarillento y que presentan algunas intercalaciones de margas de color gris verdoso. En el área de Linares presenta un espesor no menor de 2,000 metros.

Historia Paleográfica

La geomorfología del Noreste de México muestra la distribución de patrones estructurales diferentes que se encuentran fuertemente relacionados con las porciones de tierra originales de la paleogeografía Jurásica tardía (aproximadamente 200 millones de años [Ma]). La paleogeografía histórica del Noreste de México está también relacionada con el origen del Golfo de México, el cual empezó su apertura en el Triásico tardío (hace 210 Ma aproximadamente), cuando la placa Norteamericana empezó a separarse de las placas Sudamericana Africana (UANL: 3-6).

Tipos de Suelos.

Los suelos descritos en este trabajo se han determinado de acuerdo a la clasificación y nomenclatura de la FAO (1974) modificada por INEGI (S.P.P, 1979).

Litosol (I).

Del griego Lithos, piedra; literalmente: suelo de piedra. Esta unidad de suelo se distribuye en altitudes que van desde los 700 hasta los 2,800 m.s.n.m. El relieve en el que se encuentra es quebrado a escarpado. La unidad fisiográfica en la que principalmente se distribuye es la Sierra Madre Oriental.

Se encuentra asociado a suelos como rendzina, regosoles calcáricos, feozems cálcicos y castañozems cálcicos.

Suelos de características muy variables, dependientes de los materiales que lo constituyen. Para la zona de estudio se pueden hacer las siguientes acotaciones: estos suelos por definición son suelos someros. Los suelos de este tipo en el área de estudio presentan textura media. Las pendientes en las que se localizan oscilan entre los 12 y 65 %.

Son suelos que pueden ser moderadamente susceptibles a la erosión o muy altamente susceptibles a ésta; el uso de estos suelos dependerá de las condiciones de la localidad en donde se ubiquen. Luvisoles (L).

Del latín Luvi, Luo, lavar, literalmente suelo lavado. Se presentan en rangos altitudinales comprendidos entre los 600 y los 750 m.s.n.m., con relieves que van de quebrados a ondulados. Mientras que en terrenos quebrados y escarpados en los confines de la sierra se ubican hasta los 3,300 m.s.n.m. Se asocian con suelos de Fluvisol cálcico, Feozem háplico, Litosoles y Rendzinas. Estos suelos Luvisol son por lo general profundos, cuya textura va de media a fina, y los rangos de pendiente entre 12 y 8%; aunque en los terrenos escarpados de la sierra se presentan sobre pendientes de 40%. Presentan fases físicas como son la lítica y la lítica profunda. Son suelos con alta susceptibilidad a la erosión. El uso agrícola de estos suelos se verá limitado cuando se presenten en conjunto con la fase lítica.

Regosol (R).

Del griego Rhegos, manto, cobija, connotativo de la capa de material suelto que cubre la roca. Suelos formados por materiales acumulados no consolidados, exceptuando depósitos aluviales recientes, no tienen origen fluvial. Esta unidad se localiza entre la cota de los 400 y la cota de los 600 m.s.n.m., en terrenos de topografía plana u ondulada, por otro lado en los confines de la sierra se distribuyen entre los 2,300 y 2,700 m.s.n.m. Estos suelos forman asociaciones con las unidades redzina, cambisol, feozems háplico, vertisol pélico y luvisol órtico. Son suelos cuya capacidad va de somera a media. Presentan textura media y fina. Los rangos de pendiente oscilan entre 4 y 12 %. En terrenos escarpados se ubican en pendientes hasta de 45 %. Presentan fases líticas, gravosas, petrocálcica y pedregosa, las cuales aumenta su susceptibilidad a la erosión. Se les ubica en áreas alteradas en su condición natural, degradadas por diferentes formas de erosión antropogénica. Su uso depende de las condiciones de humedad. La fase gravosa y pedregosa representan una limitante superficial para el uso agrícola, así como la fase lítica. Son susceptibles de erosionarse fácilmente.

Fuvisol (J).

Del latín Fluvius, río; literalmente: suelo de río. Son suelos que se presentan fundamentalmente en las orillas de los ríos, por lo que su relieve es irregular. Se les ubica en un amplio espectro altitudinal. Se localizan en llanuras aluviales recientes, en los lechos de los ríos. Se caracterizan por estar formados por materiales acarreados por el agua. Constituidos por materiales disgregados que no presentan una estructura en terrones, es decir son suelos poco desarrollados. El tipo de fluvisol dominante en el áreas es el fluvisol calcárico. Se les encuentra asociados con feozems y regosol eútricos. Estos suelos fluvisol pueden ser profundos o someros, de texturas arenosas y de pendientes menores de 3 %; presentan fases lítica, lítica profunda, pedregosa y gravosa. La disponibilidad de agua y las fases físicas presentes, como la lítica, pedregosa y gravosa son limitantes serios para la agricultura. Son moderadamente susceptibles de erosionarse.

Feozems (H).

Del griego Phaeo, pardo y del ruso Zemlja, tierra; literalmente: tierra parda. Unidad de suelos que se presentó entre los 600 - 750 m.s.n.m., en terrenos ondulados principalmente. En localidades ubicadas al interior de la sierra se les encuentra entre 1,700 y 2,500 m.s.n.m., en terrenos quebrados y planos. Suelos que se distribuyen generalmente en llanuras y lomeríos. Se presentan en asociaciones con litosoles, fluvisoles, luvisoles vertisoles, castañozems y regosoles. En la parte noroeste de la región de estudio se asocian con xerosoles. Son suelos por lo general profundos para el área. La textura que presentan es por lo general media. Las pendientes en las que se distribuyen se encuentran entre 18 y 3 %, aunque existen casos en los que se les ubica en pendientes que alcanzan un 30%. Presentan fases como la petrocálcica, petrocálcica profunda, gravosa, pedregosa, lítica y la lítica profunda. Su uso depende de las condiciones de humedad. La fase gravosa y pedregosa representan una limitante superficial para el uso agrícola, así como la fase lítica. La susceptibilidad a la erosión es variable y depende de las condiciones del sitio, aunque en general se considera moderado. Rendzinas (E).

Nombre polaco que se da a suelos poco profundos y pegajosos que se presentan sobre rocas calizas. Se localiza, principalmente, en los flancos de la sierra formadas por rocas calcáreas, calizas y lutita. De manera regular se asocian con los litosoles. Se presentan entre los 700 y los 2,200 m.s.n.m. en terrenos que van de ondulado a quebrado. En los confines de la sierra se les ubica hasta los 2,500 m.s.n.m.; en estos sitios se localizan, también en terrenos escarpados. Se asocian con litosoles, principalmente, así como feozems hálpicos y luvisoles cálcicos. Se caracterizan por poseer una capa superficial rica en humus y muy fértil, que descansa sobre roca caliza o un material rico en cal. Son suelos medianamente profundos, de textura media y se presentan en pendientes que oscilan entre 16 y 32 porciento. Presentan fases petrocálcica, lítica y lítica profunda. Comúnmente el uso de estos suelos para agricultura se ve limitado por la presencia de roca a poca profundidad, por lo que la utilización de maquinaria agrícola no es posible y en no pocos casos ni siquiera el arado. La susceptibilidad a la erosión de estos suelos es moderada. Son suelos aptos para el uso forestal y pecuario.

Vertisol (V).

Del Latín Verto, voltear; literalmente suelo que se revuelve, que se voltea. Suelos que se presentan entre los 400 y 750 m.s.n.m., en terrenos que van de ondulados a planos. Se ubican principalmente al pie de la Sierra Madre Oriental. Se asocian con suelos como luvisoles, los feozems y redzinas. Son suelos profundos, de textura fina y se presentan en pendientes que oscilan entre 2 y 10%. Presentan fases gravosa, pedregosas, lítica, lítica profunda y petrocálcica. El uso de estos suelos se ve restringido por sus particularidades. Su alto contenido de arcilla provoca los fenómenos de contracción y dilatación de éstos, lo que afecta el cultivo de frutales, la dureza que presentan cuando secos son otra limitante para su cultivo. Además, en zonas con alta humedad tiende a tener problemas de anegamiento. Los vertisoles presentan baja susceptibilidad a la erosión.

Castañozems (K).

Del Latín Castaneo, castaño y del ruso Zemlja, tierra; literalmente: tierra castaña. Se localizan en llanuras, lomeríos y valles intermontanos. Estos son suelos que se presentan en un rango altitudinal que va de los 600 hasta los 2,600 m.s.n.m. Se les ubica en terrenos ondulados y planos, aunque se le encuentra también en terrenos escarpados, en los confines de la Sierra Madre Oriental. En la región de estudio se presentan castañozems háplicos, lúvicos, calcárico. Se asocian con rendzinas, fluvisols y litosols. Suelos de color castaño, con buen contenido de materia orgánica. Son suelos por lo general profundos y de textura media. Presentan pendientes que van de 4 a 24%. Las fases petrocálcica, lítica y gravosa, acompañan a estos suelos. El uso de estos suelos esta condicionado por la humedad presente y su tendencia al anegamiento cuando se someten a riego. Son suelos poco susceptibles a la erosión, con excepción del tipo castañozem lúvico, el cual es altamente susceptible a la erosión. Cambisol (B).

Del latín cambiare, cambiar; literalmente suelo que cambia. Se localizan en lomerios y llanuras. Se distribuyen entre los 400 y 600 m.s.n.m. Se les ubica en terrenos que van de planos a ondulados. Se asocian con suelos de castañozem y regosol. Suelos que por lo general son medianamente profundos, pero dependiendo de la pendiente del terreno, pueden ser someros. La textura es media, se presentan en pendientes de 8 hasta 12%. Son suelos que se registran con una fase lítica profunda. Son suelos de moderada susceptibilidad a la erosión.

Xerosols (X).

Del griego Xeros, seco; literalmente suelo seco. Suelos que se presentan entre los 700 y los 1,200 m.s.n.m., se localizan en terrenos con relieve que va de ondulado a plano, aunque se le puede encontrar sobre terrenos quebrados. En los confines de la sierra, en terrenos planos, alcanzan a presentarse hasta los

2,000 m.s.n.m. Estos se asocian con las unidades castañozem, feozem cálcico, regosol, fluvisol, vertisols y redzina. Se caracterizan por una capa superficial clara muy pobre en humus. Suelos de profundidad media y textura media. Se presentan en rangos de pendientes entre 2 y 15% por lo general. Presentan fases petrocálcica, lítica, gravosa y pedregosa. Son suelos de baja susceptibilidad a la erosión, sólo cuando se presentan sobre una capa limitante. Asimismo en fase lítica puede ser una limitante para el riego (UANL: 10-16).

Hidrología superficial

La región hidrológica a la que corresponde el área del parque es la denominada RH24, conteniendo dentro de su perímetro a la subcuenca "f" y la subcuenca "b". La subcuenca "f" comprende prácticamente la totalidad del área de interés, en cambio la "b" se le localiza limitando por la parte Este, a lo largo de la Carretera Nacional 85. De acuerdo con la información contenida en la carta hidrológica superficial de DETENAL G 14-7, las subcuencas comprenden 1,087 y 513 kilómetros cuadrados respectivamente.

A cada subcuenca, a su vez se le reconocen distinciones con respecto al coeficiente de escurrimiento siendo para la "b" un valor de 10-20%, en cambio que para la "f" se diferencian con escurrimientos menores de 5% en la parte norte y central del área; de 5-10% en el Huajuquito y algunas partes de área central y de 10-20% a lo largo de la carretera nacional y la porción sur del parque.

La principal obra hidráulica presente en el área es la presa Rodrigo Gómez (La Boca), que capta las aguas que provienen del manantial de Cola de Caballo y del arroyo La Chueca, ostentando una capacidad de 40 millones de metros cúbicos.

Entre las principales corrientes que comprenden al parque se encuentra principalmente al Río Santa Catarina, de actividad intermitente, limitándose muchos otros cauces a simples arroyos de bajo caudal, como se observa en el Cañón La Boca, cerca de San Isidro, en el municipio de Santiago, Nuevo león; también se cuenta con el sistema Santiago II y el Sistema Regional Linares -Monterrey. El drenaje presente en las sierras del área es de tipo rectangular, mientras que en los valles es paralelo a subparalelo, en algunos puntos se aprecia un drenaje de tipo dendrítico.

Hidrología subterránea.

Los acuíferos del área se dividen en dos tipos: libres y confinados. Los primeros se localizan en la porción nororiental y suroriental de la Ciudad de Monterrey, constituida por arcilla, clásticos gruesos y arenas en menor proporción. En estos se suelen encontrar las norias con una profundidad promedio de 10 metros.

Los acuíferos confinados son los más importantes y se localizan geológicamente en los acuíferos calcáreos, como por ejemplo en el Cañón de la Huasteca (acuífero Buenos Aires, SA y DM), además el Campo de Pozos de Mina, Sistema Santiago I y Campo de Pozos Monterrey. Se originaron debido a la buena transmisibilidad de la roca y a fenómenos de disolución (Kársticos) que se observan en el material calcáreo que cosntituye a las formaciones Aurora y Cupido, así como a zonas fracturadas y falladas. La calidad del agua es dulce y se emplea para consumo doméstico.

En la zona existen vedas controladas por la Comisión Nacional del Agua, encontrándose entre otras (DETENAL, 1978): Monterrey, decretada el 17 de julio de 1951; ampliación de la zona de veda Monterrey (Santiago) decretada el 19 de junio de 1958. Por lo que se refiere al área del parque, éste se encuentra localizado dentro de una zona de veda en su totalidad, comprendiendo unidades geohidrológicas de material consolidado con posibilidades bajas en su mayoría, solamente se presentan unidades geohidrológicas de material no consolidado con posibilidades media a bajas en las porciones de los valles intramontanos y planicies aluviales (gravas y material areno-arcilloso).

El material consolidado con posibilidades bajas la constituyen la caliza, arenísca y lutitas, los cuales se presentan fuertemente fracturados y fallados en toda el área, lo que le confiere una permeabilidad variable. La caliza presenta una permeabilidad alta, sin embargo debido a su relieve elevado y posición estratigráfica funciona como zona de recarga, donde el agua migra hacia los valles (UANL: 17-18).

Factores Meteorológicos

Se presenta un resumen de los tipos de climas basado en los datos de las estaciones metereológicas presentes en el área del Parque Nacional Cumbres de Monterrey. Estaciones: Adjuntas 987 milímetros. Agua Blanca 511.6 milímetros.

Allende (A)Cx'(wo)a(e') Semicálido del grupo templado subhúmedo, 1,064 milímetros, 20.96 C.

La Boca (A)Cx'(w1")a(e') Semicálido, 1,013 milímetros, 20.61 C. El Cercado 1,021 milímetros.

Laguna de Sánchez C(x')(wo")a(e) Templado Subhúmedo, 672.1 milímetros, 14.17 C.

Monterrey BS1(h')h"w(e') Semiseco con canícula, 619.3 milímetros, 22.02 C. Pajonal BSohw"(x')(e') Seco muy extremoso, 549.6 milímetros, 21.21 C. Rinconada 216.9 milímetros, 20.66 C. Santa Catarina BWhx'(e) Muy seco.

Las estaciones meteorológicas de Las Adjuntas, El Cercado, La Boca y Laguna de Sánchez se encuentran ubicadas dentro del municipio de Santiago, N.L.

Las estaciones meteorológicas de Allende y Monterrey se encuentran localizadas dentro de los municipios que llevan su nombre. La estación Rinconada se encuentra en el Municipio de Villa García, localidad muy próxima a los límites del área considerada para el parque.

Las estaciones El Pajonal y Agua Blanca se encuentran ubicadas dentro del Municipio de Santa Catarina.

Se puede hacer referencia a la influencia en el área de las masas de aire húmedo provenientes del Golfo de México, como se aprecia en los valores de precipitación reportados por las estaciones meteorológicas de la porción Oriental de la Sierra Madre Oriental (Allende, El Cercado, La Boca), sensiblemente más elevados que el resto de las estaciones (UANL: 19-21).

Aspectos biológicos

Tipos de vegetación y flora: Los rasgos físicos del relieve, el contraste altitudinal, la exposición a la insolación, la influencia de masas de aire húmedo, la diversidad de suelos y la disposición de la humedad en el mismo, constituyen un complejo sistema de regulación de los tipos de vegetación existentes dentro del área del Parque Nacional Cumbres de Monterrey. De este complejo de factores destacan tres, que son concluyentes de la distribución, tipo y densidad de la vegetación dentro del parque: a) el clima expresado por la distribución de la humedad; b) la topografía expresada en pendiente y altitud; y c) el tipo de suelo y su profundidad que influye en la capacidad de retención de la humedad.

La agrupación de las principales fitocenosis existentes dentro del área propuesta para el Parque Nacional Cumbres de Monterrey, caracterizadas por tipos de vegetación, esta basada en los siguientes criterios:

a) Fisonomía, se refiere al aspecto general que presentan las especies de plantas que la integran, siendo éstas herbáceas, arbustivas y árboles;

b) Estructura, es como se encuentran organizadas y distribuidas espacialmente las especies que integran los tipos de vegetación, estableciendo una relación con su forma biológica;

c) Florística, relación de especies de plantas que integran cada tipo de vegetación.

Estos criterios antes mencionados, están relacionados con factores ambientales físico-bióticos, es importante señalar que algunas áreas de vegetación natural han sido perturbadas intensamente por la acción antropogénica.

A continuación se describen los cinco tipos de vegetación principales registrados dentro del área propuesta para el Parque Nacional Cumbres de Monterrey.

Bosques de Coníferas y Latifoliadas.

En estas comunidades se integran los bosques de plantas latifoliadas y de hojas en forma de aguja, de áreas templadas y subhúmedas, que se encuentran en el territorio. A pesar de su amplia gama de condiciones climáticas, la presencia de los bosques obedecen más al factor térmico que a la humedad. Es claro que esta situación la induce el relieve que origina pisos térmicos decrecientes con la altura. Dentro de estas comunidades se localizan asociaciones "relictos" en microclimas particulares (2,500 a 3,000 m.s.n.m.), con mayor humedad (superior a 1,000 milímetros de precipitación) y temperaturas medias bajas (5 a 10C), donde se encuentran asociaciones de árboles entre 18 a 25 metros de altura, donde dominan las siguientes especies Pseudotsuga flahaulti, P. macrolepis, Picea mexicana y Abies vejari; destacan dentro de estas comunidades en las áreas más expuestas, pequeños bosquecillos muy restringidos en superficie de Cupressus arizonica Greene (cedro blanco), con árboles que alcanzan entre 10 y 12 metros de altura. La fitocenosis de bosques más abundantes dentro del parque, la forman los Bosques de Pinos (Pinus spp.) y Bosques de Encinos o Robles (Quercus spp.).

Bosque de Pinos

La distribución de este bosque ocurre a partir de los 800 m.s.n.m. en la sierra siendo una comunidad abierta con alturas de 10 a 20 metros, estando asociado comúnmente con encinos y madroños de manera que son raras las agrupaciones puras. Las especies características son: Pinus teocote (pino chino), P. pseudostrobus (pino blanco) y en menor proporción P. ayacahuite.

Bosque de Encinos

Este es la comunidad forestal templada más rica en el área de la sierra. Se componen de árboles y arbustos de altura entre 10 y 15 metros, dominando las especies del género Quercus como son: Q. rysophylla Weath (encino asta), Q. laeta (encino blanco), Q. polymorpha Schl. et Cham. (encino manzano), Q. rugosa (roble), Q. laceyi Small (encino blanco), a los que se asocian Arbutus xalapensis H.B.K. (madroño), Prunus capuli (capulín) y Juglans nigra Engelm (nogal encarcelado).

Matorral Submontano

Esta es una formación arbustiva muy rica en formas de vida. El vigor, talla y distribución de las especies dominantes y codominantes están supeditados a la disponibilidad de agua y al grosor y fertilidad del suelo; las formas dominantes son parvifolias (micrófilas), caducifolia y subespinosas. Se ubican en los taludes inferiores y de hecho forman un extenso umbral que separa los elementos del matorral xerófito espinoso de las planicies y los bosques subhúmedos de Quercus y Pinus en los taludes superiores. La distribución de la humedad va mayor en el Sur y Sureste a menor en el Norte y Noroeste; las condiciones de grosor, alcalinidad y humedad del suelo, así como las diferencias de exposición a la insolación, son determinantes para diferenciar la composición florística de estas comunidades, así como el tamaño de los elementos que la integran. En términos generales se puede diferenciar los diferentes subtipos de matorral submontano.

Matorral subinerme

Este tipo de comunidad se distribuye por el talud inferior Norte de la Sierra Madre Oriental y el de las montañas aisladas. Los factores que indudablemente tienen un efecto directo en la distribución de esta comunidad son el espesor del suelo, la exposición y la influencia de las actividades humanas. Así, las áreas ligeramente abrigadas con menor insolación y alta humedad edáfica, se encuentran cubiertas por vegetación alta y completamente cerrada.

En cambio las expuestas y alteradas presentan una vegetación abierta de menor vigor y más espinosa. Este tipo de matorrral, es el que se encuentra más extendido debido a que tiene una adaptación ambiental más amplia. En este dominan las especies subespinosas que resisten condiciones más extremas de baja humedad y pueden prosperar en substratos pedregosos calizos con suelos delgados. Las especies dominantes son: Acacia rigidula Benth (chaparro prieto), Acacia farnesiana (L.) Willd (huizache), Caesalpinia mexicana A. Gray (hierba del potro), Prosopis glandulosa Torr. (mezquite) y Cercidium macrum I.M. Johnst (palo verde), los cuales en suelos profundos (mayores de 40 centímetros), en lugares de menor insolación y mayor humedad, alcanzan más de 4 metros de altura, así como una cobertura sumamente cerrada.

En las partes de los taludes medios se observa la influencia edáfica, constituyendo las condiciones más importantes en la distribución y desarrollo de las especies del matorral submontano. Los suelos de textura arenosa a limo-arenosa y/o arcillosa, permiten comunidades densas y cerradas, mientras que los suelos pedregosos y esqueléticos constituyen comunidades pobres y muy abiertas. Así, en los suelos delgados poco desarrollados como los Litosoles de las cadenas montañosas, los taludes y lomeríos próximos a el Valle, los matorrales adquieren características arbustivas con tallas menores a 2 metros y con dos o tres especies y con dos o tres especies representativas, generalmente de Leucophyllum frutescens (berl.) J.M. Johnst (cenizo), Cordia boissieri A. DC. (anacahuita) y Acacia rigidula Benth (chaparro prieto).

Matorral subinerme subcaducifolio

Ocupa pequeñas extensiones superficiales del matorral submontano y tienen una altura hasta de 5 metros, tendiendo a presentar una agrupación densa y cerrada, siendo más o menos perennifolio con especies caducifolias, existe en laderas con suelos de textura fina y con profundidades mayores a 35 centímetros, siempre y cuando se mantengan en condiciones de subhumedad adecuada. El tamaño de las hojas es mayor que las del matorral subinerme y del espinoso. Las especies más conspicuas son: Helietta parvifolia (A. Gray) Benth (barreta), Cordia boissieri A. DC. (anacahuita), Gochnatia hypoleuca DC. (ocotillo), Neopringlea integrifolia (Hemsl) S. Wats (corvagallina), Pithecellobium pallens Benth. Standl., Leucophyllum frutescens (Berl.) J.M. Johnst. (cenizo), Acacia rigidula Benth. (chaparro prieto).

Matorral Desértico Rosetofilo.

Esta comunidad se presenta en la parte media de los taludes de las elevaciones mayores y menores, en las cuales existen afloramientos rocosos o suelos esqueléticos de litosoles donde el matorral pierde vigor y cobertura, disminuyendo su riqueza florística y el tamaño de los individuos de las principales especies. En esta comunidad dominan matorrales cuyos elementos más conspicuos presentan hojas suculentas agrupadas en rosetas, algunas, algunas con espinas terminales (mucrones). Los elementos más comunes son: Dasylirion berlandierii S. Wats., D. texanum Scheele, Hechtia glomerata Zucc., Agave lecheguilla Torr., Agave striata Zucc., Rhynchelytrum roseum (Nees) Stapf. et Hubb., Andropogon sp., Opuntia leptocaulis DC., O. microdasys (Liebm.) Pfeif., Echinocereus sp., Agave asperrima Jacobi, Opuntia spp. Hacia abajo en suelos profundos pero en ambientes más secos, se presentan; Yucca treculeana Carr., Cassia lindehimeriana Sceele, Xanthocephalum glutinosum, Karwinskia humboldtiana (Roem & Schult) Zucc., Fouqueria splendens Engelm., Eustoma exaltatum (L.) Grieseb, Hibiscus acicularis Stadnl., Solanum eleagnifolium L., Tecoma incisa (Rose et Standl.) Johnston y Bouteloua trifida Thurb.

Chaparrales

Relictos de Bosques de Encinos. es una comunidad, en la que predominan encinos chaparros (Quercus spp.), generalmente densa, se localizan en las partes altas entre 1,600 a 3,000 m.s.n.m. y forma un umbral de transición entre el matorral submontano y el bosque mixto de encino-pino del talud superior. Es una fitocenosis que se encuentra limitada por el tipo de suelos someros y pedregosos; se encuentra dentro de varios subtipos de climas, templado semiárido, templado subhúmedo, semicálido semiárido. Las especies de plantas dominantes son menores a los 3 metros de altura, distinguiéndose las siguientes: Quercus cordifolia y Q. intricata, Q. emory (encinos chaparros), Arctostaphylos punges (manzanita), Rhus virens (lantrisco), Dasylirion berlandieri (sotol). Dentro de los chaparrales se pueden localizar agrupaciones pequeñas de Pinus culminicola (pino enano) y en las áreas aledañas a los chaparrales se localizan bosques de Pinus cembroides (pino pinñonero).

Bosques de Galería

Esta unidad agrupa tanto a la vegetación arbórea como a la arbustiva que se encuentra en las riberas de los ríos u arroyos de los cauces fluviales perennes o intermitentes. En los cauces, el típico bosque de galería se compone por los siguientes elementos Populus tremuloides Michx. (alamillo), Salix nigra Marsh. (sauces), Platanus occidentalis (Fern.) Sarg. (sicomoro) y Taxodium mucronatum Ten. (ahuehuetes o sabinos), los cuales crecen principalmente a la orilla de los ríos o arroyos, así como las riberas planas y amplias con drenaje superficial.. Dichos sitios, humedecidos por escurrimientos perennes o esporádicos, permanecen con agua durante largo tiempo, permitiendo que los individuos adquieran dimensiones mayores. Finalmente, como conclusión general respecto a los tipos de vegetación presentes en el parque puede establecerse que las comunidades vegetales, tienen como determinantes de su distribución los siguientes factores: En las montañas la baja temperatura y la alta humedad marcan la diferencia en el tipo y distribución de la vegetación. En los taludes del pie del monte el factor térmico y la humedad se equilibran y sólo influye la capacidad de almacenamiento de agua en el suelo y la intensidad de los procesos de erosión. En los valles bajos, es el factor edáfico el que determina la distribución, de acuerdo con su grosor, capacidad de almacenamiento de agua y grado de salinidad.

Uso del suelo del parque nacional (en hectáreas):

área urbanizada 20,000
agrícola 7,411
agostadero 36,081
bosques 4,519
turístico 543
cerril 115,200
rústica, no cerril 62,746

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