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Parques Nacionales de Mexico
Por Fernando Vargas Marquez

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Parque Nacional Cañón del Río Blanco

Ubicación política

Estado de Veracruz. Municipios: Fortín, Ixtaczoquitlán, Rafael Delgado, Acultzingo, Orizaba, Chocaman, Atzacan, Nogales, Ciudad Mendoza, Maltrata, Aquila, Río Blanco, Soledad Atzompa, Naranjal y Huilapan.

Superficie

55,900 hectáreas.

González y Sánchez (1961: 65) consideran 55,690 hectáreas.

Ubicación geográfica (coordenadas)

18° 39´ y 19° 01´. 96° 59´ y 97° 21´ (Vargas, 1984: 196).

Tenencia de la tierra

En posesión de sus dueños, no identificada.

Fecha del decreto de creación publicado en el Diario Oficial de la Federación y otros aspectos importantes del mismo

4 de mayo de 1938.

Objetivos

Que es un hecho ampliamente demostrado por la observación que la vegetación forestal es además de importante factor que regula el régimen hidráulico de las corrientes superficiales y subterráneas, elemento que evita la fuerte acción erosiva de los agentes naturales en los terrenos en declive, como acontece en el Cañón de Río Blanco por la deforestación, perdiéndose a la vez la belleza notable de sus paisajes.

Que mediante el debido aprovechamiento de las aguas del Río Blanco y de sus innumerables afluentes, se ha venido ampliando las industrias fabriles de la región de Orizaba, Ver., que constituyen uno de los factores más importantes en la economía de esa importante zona y sólo con la conservación y restauración forestal puede garantizarse (SAG, 1970: 1,069).

Decreto.

Artículo Primero: Se declara Parque Nacional, destinado a la conservación perpetua de la flora y de la fauna silvestres, con el nombre de Cañón de Río Blanco, de la región de Orizaba, Ver., comprendiendo dentro de los límites siguientes (Ibid).

Partiendo del extremo Sureste de las Cumbres de Acultzingo, se continúa por las Cumbres de Mexicatepec y continuando por la vertiente derecha del Río Blanco, se tocan los Cerros de Fachicali, Matlacuny, Ojo de Agua, San Cristóbal, Alpopoca, México, se sigue el lindero por la margen izquierda de la Barranca de Metlac, hasta el lugar llamado Ixquitepec; de este punto y siguiendo siempre la parte de la barranca en su margen derecha se llega al punto llamado El Sumidero; de aquí se sigue la vía del ferrocarril Mexicano hasta Potrerillo, para continuar después por los Cerros de Escamola, Xicontepec, Tecolota, Laguna, Matancin de Agua Rosa, quedando comprendida la vertiente izquierda del Río Blanco: de Agua Rosa se sigue con rumbo Noreste hasta llegar a Ahuatlán; de aquí se continúa por todo el límite de los Estados de Veracruz y Puebla, continuando por la Cumbres de Acultzingo, hasta llegar al extremo Sureste de éstas, que fue el punto de partida (Ibid: 1,069-1,070).

Artículo Tercero: Los terrenos comprendidos dentro de los límites que fija el artículo primero del presente decreto, quedarán en posesión de sus dueños en tanto cumplan con los ordenamientos que sobre el particular dicte el Servicio Forestal, en beneficio del mencionado parque nacional.

Artículo Cuarto: Dentro de este parque nacional queda estrictamente prohibida la caza y la explotación comercial de productos forestales (Ibid: 1,070).

Existe una contradicción de tipo legal en mismo territorio del parque nacional. Existen tres decretos más dentro del polígono del parque nacional: El de Zona Protectora Forestal Cuenca Superior del Río Blanco, con decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación del 30 de noviembre de 1933, con una superficie de 16,700 hectáreas. La Reserva Forestal Cuenca Hidrográfica del Río Carbonera, con decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación del 26 de noviembre de 1936, con una superficie de 22,050 hectáreas. Y el de Zona Protectora Forestal Cuenca Hidrológica del Río Carbonera, con decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación del 26 de noviembre de 1936, con una superficie de 12,000 hectáreas.

Institución que administra

Abandonado.

Problemática

Agricultura, ganadería, asentamientos humanos, tala, incendios forestales provocados, abandono total, zona industrial, zona urbana, productos contaminantes en el agua, utilización de agua.

El Río Blanco es junto con el Coatzacoalcos uno de los ríos más contaminados del mundo por la actividad industrial (IMEP, 1994: 7).

El Registro Nacional Agrario incluye aproximadamente 42 ejidos dentro del parque, pero no reporta porcentajes (Ibid: 33).

En 1980 la población dentro del parque nacional era de 188,660 habitantes, en 1990 era de 276,204. El porcentaje de crecimiento en esa década fue de 46%. La población que habita dentro del parque nacional puede considerarse como predominantemente urbana (Ibid: 34).

Aspectos físicos

Presenta un rango altitudinal que va de los 1,000 a los 3,250 metros sobre el nivel del mar (Vargas, op. cit).

Se encuentra en la zona montañosa que comienza en las partes altas de las Cumbres de Acultzingo y termina en la Barranca de Metlac, poco antes de Fortín. Abarca también las vertientes orientales de los Cerros de Nogales, Duraznos, Palo Verde y Sierra de Agua, la vertiente oriental y sur del Contrafuerte de Xúchil, las vertientes de Loma Grande, la vertiente suroeste del Contrafuerte Tepoxteca y las vertientes occidental y sur de los Cerros de Tenango y El Borrego.

En la región encontramos sedimentos del Cuaternario y del Cretácico. Los sedimentos del Cuaternario están constituidos por materiales homogéneos, aunque predominan unos conglomerados formados principalmente por clásticos de rocas extrusivas, algunos guijarros de calizas o de areniscas arcillosas. Para las partes altas de Acultzingo se encuentran rocas sedimentarias del Cretácico Superior de colores gris claro. Para las partes bajas encontramos calizas provenientes del Cretácico inferior y superior (SARH, 1993: 6).

Para la región encontramos varios tipos de suelos. Hacia las partes altas: fluvisoles, regosoles y en menor proporción Rendzinas. Para las partes bajas existen básicamente regosoles y fluvisoles calcáricos (Ibid).

El Río Blanco es el más importante de la región, produciendo numerosas cascadas, pasa por los poblados de Ciudad Mendoza, Nogales, Río Blanco y Orizaba. A unos cuantos kilómetros de Orizaba se le une el Río Escamela y junto con el forma la cascada de Tuxpango, aprovechada para generar energía eléctrica. Posteriormente se le une los Río Metlac y Sonso.

Presenta varios tipos de climas: C(wo) Templado subhúmedo. C(w1) templado subhúmedo. A(c) Semicálido subhúmedo. Isotermas de 14 a 22°C. Isoyeta de 700 a 2,000 milímetros (Vargas: 196).

Aspectos biológicos: Se encuentran tres principales tipos de vegetación: Bosque de Pinos, el componente principal es Pinus pseudostrobus, el cual se encuentra muy perturbado. Bosque de Pino-Encino, se encuentra sobre superficies abruptas, en pendientes que por lo regular superan al 40%. Bosque Mesófilo (SARH: 9).

Fauna silvestre.

Orden Rodentia. Reithrodontomys fulvescens difficilis Merriam. Registro marginal de Río Blanco, 4,200 pies (FVM con base en Hall y Kelson).

Demografía

De acuerdo al Censo Poblacional de 1990, adentro del parque nacional se encuentran 16 poblaciones con 322,446 habitantes: Fortín 36,877, Río Blanco 37,632, Los Pozos 19, Rancho Viejo 35, Nogales 20,447, Chichahuastla 104, Cecilio Terán 1,139, La Rosa 420, Campanario 636, Huilopan 4,739, Ixtazoquitlán 43,797, Camerino Mendoza 35,002, Orizaba 113,592, Maltrata 12,562, Aquila 1,441, Acultzingo 14,004 habitantes. En la zona aledaña se encuentran cuatro poblaciones, con 29,995 habitantes: Tilapan

3,103, Atzompa 12,492, Rafael Delgado 11,102, Naranjal

3,298 (NJNZ con base en INEGI).

Propuesta

Se recomienda reducir los límites del decreto que crea el Parque Nacional de fecha 4 de mayo de 1938. Abrogar el acuerdo de 18 de septiembre de 1935, que declara una Veda Total e Indefinida en la Cuenca del Río Carbonera. Abrogar el acuerdo de 24 de julio de 1933, que declara Zona Protectora Forestal la Cuenca del Río Carbonera. Abrogar el decreto de 26 de noviembre de 1936 que declara Reserva Nacional de Repoblación a la Cuenca del Río Carbonera y declararla Reserva Nacional Forestal.

Comentarios

Es probable que se puedan rescatar dos zonas: Cumbres de Acultzingo y la Loma de la Barranca y del Río Metlac (IMEP: 43).

Bibliografía

- González, Ambrosio y Victor Manuel Sánchez L. 1961. Los Parques Nacionales de México. Situación actual y problemas. Instituto Mexicano de Recursos Naturales Renovables. México, D.F. 149 páginas, más fotografías y mapa.

- Vargas Márquez, Fernando. 1984. Parques Nacionales de México y Reservas Equivalentes. Pasado, presente y futuro. Colección: Grandes Problemas Nacionales. Serie: Los Bosques de México. Instituto de Investigaciones de México. UNAM. México, D.F. 266 páginas, más 34 de fotografías y mapa.

SAG. 1970. Código Forestal. Subsecretaría Forestal y de la Fauna. Departamento de Divulgación. 1384 páginas.

- Instituto Mexicano de Estudios Políticos, A.C. 1994. Estudio Sociopolítico del Parque Nacional Cañón del Río Blanco, Estado de Veracruz. SARH.

SARH. 1993. Diagnóstico del Parque Nacional Cañón del Río Blanco. Subsecretaría Forestal y de Fauna. Consultoría Multidisciplinaria. 22 páginas.

- Hall, Raymond E. y Keith R. Kelson. 1959. The Mammals of North America. New York. Ronald. 2 V.

 


Parque Nacional Cofre de Perote

Ubicación política

Estado de Veracruz. Municipios de Perote, Xico, Ayahualulco, Acajete.

Superficie

11,700 hectáreas.

9,927 hectáreas consideraban González y Sánchez (1961: 60).

Ubicación geográfica (coordenadas)

19° 25´ 33" y 19° 33´ 52". 97° 06´ 55" y 97° 12´ 52" (FVM con base en INEGI).

Tenencia de la tierra

Ejidal 43%, no identificada 32%, nacional 25% (Vargas: 229).

Comunidades que tienen propiedad en el área del parque nacional: Tenextepec (El Escobillo, Municipio de Perote) 721.25 hectáreas, El Conejo, Municipio de Perote 737.5 hectáreas; Los Pescados, Municipio de Perote 1,256.66 hectáreas; Rancho Nuevo, Municipio de Perote 574.16 hectáreas; Carabinas, Municipio de Xico 40 hectáreas; Tembladeras, Municipio de Xico 50 hectáreas. Pequeños propietarios 362.85 hectáreas; La Libertad, Municipio de Perote 33 hectáreas; Los Molinos, Municipio de Perote 13 hectáreas; Col. Agrícola El Progreso, Municipio de Perote 1,573 hectáreas; Ayahualuco, Municipio de Ayahualulco 3,042 hectáreas; Tonalalco, Municipio de Ayahualulco 236 hectáreas (IMEP).

Fecha del decreto de creación publicado en el Diario Oficial de la Federación y otros aspectos importantes del mismo

4 de mayo de 1937.

Objetivos

Que entre dichas montañas dominantes, la denominada Cofre de Perote o Nauhcampatépetl situada en el Estado de Veracruz, constituye una zona de protección natural para algunas ciudades importantes de aquella entidad, como Jalapa, Coatepec, Teocelo, Perote, etc., por la funciones que desempeña en la climatología, hidrología y fertilidad de las tierras inferiores de aquella comarca (SAG, 1979: 1,066).

Que para asegurar aquellas benéficas funciones que desempeña la montaña, es de todo punto necesario conservar los bosques que la cubren, ya que esta vegetación es la que determina el equilibrio entre los diversos factores naturales, que intervienen en la climatología o hidrología de la región.

Que la montaña Nauhcampatépetl, aparte de ser una de las más elevadas del país, es una de las más notables por su aspecto singular, así como por los extensos y hermosos bosques que la cubren, y que hacen de ella un museo natural de nuestra flora (SAG).

Que las masas boscosas ofrecen un refugio natural para la conservación de la fauna silvestre tan perseguida en nuestro medio y cuya existencia por sí sola constituye un valioso factor en la alimentación pública y en el desarrollo del turismo, fuente de recursos para los pueblos (Ibid: 1,066-1,067).

Que la obra revolucionaria no estaría completamente terminada, si se descuida factor tan importante, como el bosque, en la higiene colectiva, y como elemento poderoso en la vida económica de los pueblos (Ibid: 1,067).

Decreto.

Artículo Primero: Se declara Parque Nacional Cofre de Perote o Naucampatépetl, la porción de los terrenos comprendidos en la parte superior de la gran montaña conocida con igual nombre, en el Estado de Veracruz, a partir de la curva de nivel de 3,000 (tres mil) metros sobre el nivel del mar.

Artículo Tercero: Los terrenos comprendidos en los límites que fije el Departamento Forestal y de Caza y Pesca, de acuerdo con lo que determina el artículo anterior, quedarán en posesión de sus dueños respectivos en tanto cumplan con los ordenamientos que sobre el particular dicte el Servicio Forestal en beneficio del parque nacional a que se contrae el presente decreto (Ibid).

Institución que administra

Abandonado.

Concesiones

De acuerdo con Vargas (1984: 222, 224) existen dos concesiones. Una para Carlos Ferraez Matos, con fecha de 1 de noviembre de 1966, para una retransmisora de canal 2 de T.V., en una superficie de 2,500 m2, con una vigencia de 25 años; se obligaba a pagar $6,000 (pesos viejos) en anualidades adelantadas, por concepto de ocupación de terrenos nacionales, facilitar el servicio telefónico o de radio para tratar asuntos oficiales al personal de la Secretaría, proteger la vegetación forestal, construir una casa oficina para el personal de vigilancia, además del sueldo y prestaciones de Ley de dos vigilantes.

La otra para Radio Aeronáutica Mexicana, S.A. de C.V., con fecha de 1 de febrero de 1971, para una estación repetidora de alta frecuencia, con una superficie ocupada de 1,130 m2, con una vigencia de 25 años. Se obligaba a pagar $17,911.5 (viejos pesos) por concepto de renta, que cubre del 15 de octubre de 1958 al 31 de diciembre de 1971, posteriormente en anualidades adelantadas de $1,356 (viejos pesos) por el mismo concepto, igualmente hará un depósito de igual cantidad para garantizar el pago de dicha renta; el pago de sueldo, aguinaldo y demás prestaciones de un guardaparque; no tener desperdicios y basura dentro del área autorizada.

Actividades recreativas

Excursionismo, días de campo.

Problemática

Asentamientos humanos, tala clandestina, cambio de uso del suelo de forestal a agricultura de papa, pastoreo, caza furtiva, carencia de instalaciones para vigilancia y servicios.

El cultivo más extendido en la montaña y del cual la mayoría de los habitantes de la región obtienen su ingreso principal, es el de la papa Solanum tuberosum. Esta práctica agrícola favorece la erosión y empobrece el suelo, ya que al sembrarla y cosecharla es necesario removerlo, quedando expuesto a ser deslavado por la lluvia o por la acción eólica. Debido a esto cada vez más se van sometiendo las áreas boscosas al cultivo para mantener activa su producción. Otro problema que se presenta en la zona es la tala intensiva del bosque; aunque actualmente los permisos para explotar la madera están oficialmente suspendidos, el saqueo sigue realizándose ya sea por los madereros o los burreros. Otros factores que contribuyen, en gran parte, a la deforestación es la extracción de leña para combustible doméstico, pastoreo de ganado ovino-caprino que ha llegado a los rincones más inaccesibles, y los incendios que se repiten frecuentemente algunas veces propiciados por los pastores para reverdecer el pasto, pero desafortunadamente, en ocasiones no se controlan y se extienden a grandes extensiones; otros más se producen por descuido de los excursionistas, quienes también dejan basura y desperdicios a su paso.

Por todo lo anterior el parque ofrece un panorama realmente deplorable que hace notar que en la región existe un grave problema socioeconómico y cultural, y que de alguna manera deberá resolverse a muy corto plazo para poder conservar lo que aún queda de la vegetación primaria.

Aspectos físicos

El parque nacional presenta un rango altitudinal que va de los 3,000 a los 4,282 metros sobre el nivel del mar (Ibid: 197).

Es un volcán que en la actualidad se encuentra apagado, constituye el extremo oriental del Eje-Volcánico Transversal.

El punto más alto lo constituye La Peña, lugar masivo de derrames de lava de unos 40 metros de altura a partir de su base y de unos 100 metros de longitud y cuyos contornos hacia el flanco este y norte dan la apariencia de una gran caja o cofre, la que puede observarse desde distancias lejanas, siendo este el motivo por el cual se le asignó el nombre de Cofre. Unos 500 metros al sureste de La peña se encuentra un gran pico conocido como el Pico del Fraile, apenas unos cuantos metros más bajo que La Peña. Se encuentran dentro del parque nacional los siguientes Cerros: Cofre de Perote (es el más importante), La Estrella, La Panela, El Venado, Tres Cruces. Las siguientes Barrancas: El Tejocote, Los Capulines, Revolcadero, Honda, Paso de la Loba, La Teta, Miranda Chica, Domingo, Torrecillas, El Caracol, El Rosillo, Santos, El Tigre, La Mesa del Tuzal.

El origen geológico del Cofre de Perote data del Mioceno o Plioceno, formado en un sólo período de erupciones y dependiendo de un foco volcánico importante. Aunque en la actualidad no existe una cavidad cratérica completa, se cree que los precipicios al sur y suroeste de La Peña constituyen la pared occidental del cráter, y que las restantes se perdieron a causa de las explosiones. Después de permanecer inactivo por algún tiempo, la actividad volcánica se manifestó de nuevo, ya no por el antiguo canal, quizá obstruido, sino por numerosos puntos de su flanco oriental, sino por numerosos puntos de su flanco oriental, y no en la forma de erupciones explosivas, sino de eyecciones, relativamente tranquilas, de lavas de composición más básica. Del campo inmenso de lavas surgieron numerosos conos bien formados, con un cráter pequeño, los que marcan el fin de la emisión de lavas (Ordoñez, 1906, citado por Narave, 1985: 36-37).

Las rocas de este volcán tienen una composición mineralógica y una estructura constantes y uniformes. En la base de toda la construcción hay rocas cretácicas y sobre las mismas se encuentra un grueso manto de material cinerítico y de rocas riolíticas. Esta constituido por rocas ígneas como basaltos y tobas de constitución basáltica y andesítica, cuya edad varía del cenozoico superior volcánico al Reciente. En menor proporción existen areniscas, pizarras calcáreas y calizas del Cretácico (SARH, 1993: 5).

Los suelos, según su textura, se consideran los siguientes tipos: franco, franco-arenoso y arcilloso-arenoso. Por su color se clasifican como: grises, café claro y café obscuro, negro claro y gris obscuro. Los suelos predominantes son los arenosos de color grisáceo amarillento, profundos a medios (100 a 200 centímetros) con baja capacidad de retención de humedad, permeabilidad rápida, fácilmente erosionables y con una fertilidad de mediana a baja (Ibid).

En orden de importancia siguen los suelos francos, de color café rojizo con espesores medios a delgados (40 a 100 centímetros), con baja a mediana capacidad de retención de humedad; permeabilidad y erosionabilidad moderada, y con fertilidad de mediana a buena.

En menor proporción se encuentran los suelos arenosos delgados (20 a 40 centímetros), con buen capacidad de retención, permeabilidad lenta, poco erosionables y fertilidad baja (Ibid).

La hidrología del Parque Nacional Cofre de Perote es de gran importancia para el suministro de agua (ya que del mismo parque se originan tres acueductos) de varias poblaciones circunvecinas como la Ciudad de Jalapa y otras poblaciones: Perote, Los Molinos, Sierra de Agua, Villa Aldama, Maguellitos, El Tepeyac, Los Altos Veracruz, Talconteno, Tenextepec, Xico, Pueblo Viejo, Loma del Muerto, Pixquiac. Dentro del parque encontramos dos Ríos: La Funda y Tepetlatayo. Arroyos: Aguezuelas y 53 más sin nombre. Lagunas: Tilapa (la mas grande), Seca y otra sin nombre.

Dentro del parque nacional encontramos dos tipos de clima: ETH Frío. C(w2) Semifrío subhúmedo. Isotermas: de 5 a 12°C. Isoyetas: de 1,000 a 1,200 milímetros (Vargas: 197).

La montaña del Cofre de Perote constituye una barrera para los vientos cálidos provenientes del Golfo de México, los que pasan por la planicie costera sin descargar su humedad, pero al chocar con la montaña, suben rápidamente y se enfrían propiciando humedad hacia la ladera este en forma de lluvia o neblina.

Aspectos biológicos

Los bosques del Cofre de Perote han estado sujetos a explotación desde los primeros años de la Colonia, incrementando su intensidad a partir de los primeros años de este siglo. A pesar de esto (degradación), la zona todavía es de gran interés botánico y los nuevos hallazgos que se registran constantemente en la misma, hacen resaltar su importancia.

Aunque desde el siglo pasado, varios botánicos realizaron algunas colectas en la zona, las partes menos accesibles permanecían, en gran parte, poco estudiadas. Los primeros que colectaron en la región fueron Schiede en las laderas orientales durante 1829-1830 y Galeotti, quien ascendió hasta la cima en 1835. Sosa (1937) estableció los fundamentos para el decreto de la parte alta de la montaña como reserva.

Los tipos de vegetación que se encuentran en el parque nacional son: páramo de altura, pinar de Pinus hartwegii, bosque de Abies religiosa (Narave, 1985: 40).

Páramo de altura.

Este tipo de vegetación se presenta en las partes altas del Cofre de Perote, entre los 4,000-4,200 m.s.n.m. El factor ecológico más importante para el establecimiento de esta vegetación, son las bajas temperaturas predominantes, lo cual constituye un filtro que pocas veces pueden pasar.

Generalmente los suelos sobre los que se desarrolla son superficiales y arenosos, pobres en materia orgánica, en donde con frecuencia, se observa afloramiento rocoso. El páramo de altura es una comunidad exclusivamente herbácea sin ningún elemento arbóreo, con excepción de Juniperus monticola y Berberis schiedeana que se encuentran a manera de arbustos de apariencia rastrera, los cuales comúnmente crecen en sitios rocosos. Por lo general, las especies del páramo no exceden los 50 centímetros de altura. El aspecto general de esta vegetación es el de un pastizal (Ibid).

Las gramíneas son las especies más abundantes y que imprimen la fisonomía a esta vegetación. Se destacan también por su abundancia las Cruciferae y Carophyllaceae.

Entre las principales especies que definen esta vegetación están: Calamagrostis tolucensis, Festuca tolucensis, Trisetum spicatum, Arenaria bryoides, Draba nivicola y D. jorullensis. Se destacan también por su abundancia: Circium nivale, Gnaphalium lavaendulum, Oxilobus arbutifolius, Erysimum aff. macradenium y Castilleja tolucensis. Elemento importante en la fisonomía de este tipo de vegetación lo constituyen los musgos, dado que en algunos sitios, como laderas muy inclinadas y rocas, llegan a formar colonias extensas, entre los taxa más notorios (De Luna, 1983, citado por Narave: 42).

En total se encontraron en el páramo de altura 49 especies de plantas con dos variedades, correspondientes a 19 familias de plantas vasculares incluyendo dos especies de helechos.

Pinares.

Esta vegetación se caracteriza por la dominación de especies arbóreas pertenecientes al género Pinus. En comparación con otros estados del país, los bosques de pino en Veracruz son relativamente pobres en especies y de extensión limitada.

Aunque los pinares presentan una fisonomía característica, las especies que lo constituyen se distribuyen en las diferentes regiones según las condiciones ecológicas existentes.

Pueden encontrarse varias especies cohabitando en una misma área, o bien se pueden presentar manchones monoespecíficos como se ha observado en ocasiones en Pinus patula, P. teocote, P. montezumae y P. hartwegii.

Se encontraron diferentes tipos de bosque de pino (en lo referente a su composición florística) en la zona de estudio. Entre los 3,500-4,000 metros de altitud se presenta un pinar de Pinus hartwegii, el cual está condicionado a la parte alta y fría de la montaña. Este bosque constituye el límite altitudinal superior de la vegetación arbórea, ubicándose en los límites con el páramo de altura. Es un bosque monoespecífico en su estrato arbóreo, el que alcanza hasta 20 metros de altura y relativamente poco denso. El estrato arbustivo está constituido por pinos inmaduros de la misma especie (P. hartwegii), salvo en sitios rocosos en los que se presentan Juniperus monticola y Berberis schiedeana. El estrato herbáceo se compone principalmente de gramíneas, algunas de las cuales también se presentan en el páramo de altura. Entre las principales especies se encuentran: Stipa ichu, Trisetum spicatum, Calmagrostis tolucensis y Muhlenbergia macrorura. Otras especies comunes son: Lupinus montanus y algunas hierbas pequeñas como: Ottoa oenantoides y Levisa megarhiza, ésta última anteriormente conocida sólo para los estados de México y Puebla. Lupinus montanus se ha observado ampliamente distribuida hasta los 4,000 metros sobre el nivel del mar. Se han observado algunas variaciones en la fisonomía de esta vegetación, sobre todo en los sitios en que esta expuesta a los fuertes vientos (ladera este), los árboles son de menor tamaño (5-8 metros), con las ramas cortas y la copa en forma irregular o redondeada. Hacia el oeste, en sitios protegidos, como en los alrededores de la Laguna Negra, los árboles miden de 10-20 metros de altura, son de forma piramidal y sus ramas extendidas. Es frecuente que en su follaje y tronco se presente el liquen Usmea strigulosa.

Se encontraron 38 especies correspondientes a 18 familias de plantas vasculares (incluyendo un helecho) en el bosque de Pinus hartwegii (Narave, 42).

En los alrededores del parque nacional, desde los 2,200 a 3,000 metros sobre el nivel del mar, hacia el norte y el oeste predominan otros pinares cuya composición florística difiere del bosque de Pinus hartwegii. Son bosques que, por lo común, van de 10 a 30 metros de altura, con poca diversidad de especies y en ocasiones una sola dominando en el estrato arbóreo. Estos pinares generalmente se desarrollan sobre suelos tipo Regosol (Portilla, 1980, citado por Narave). Las principales especies del estrato arbóreo son: Pinus montezumae, Pinus teocote, Pinus pseudostrobus, Pinus pseudostrobus var. oaxacana, Quercus crassifolia.

En las partes preferentemente húmedas, hacia el noroeste del parque, entre la Presa Alto Pixquiac y Tembladeras e Ingenio El Rosario, se presentan pinares de Pinus patula y Pinus ayacahuite. Es interesante la presencia de Abies hickelii especie endémica de México, conocida de Oaxaca y Veracruz, creciendo también en esta localidad (Ibid: 43).

El estrato arbustivo se compone de pinos inmaduros de las mismas especies del estrato arbóreo. Se destaca también Senecio simatus y frecuentemente se encuentra Baccharis conferta en sitios perturbados.

En el estrato herbáceo por lo general dominan las gramíneas. Entre las principales especies se encuentran: Muhlenbergia macrorura, Stipa ichu, Cerastium molle, Pernettya ciliata, Chymaphylla umbellata y Dugaldia integrifolia.

En algunas localidades se presenta de manera cespitosa Alchemilla pectinala, que cubre prácticamente el piso del bosque. En sitios abiertos sobre terrenos planos con suelo negro y profundo, generalmente húmedo, es frecuente la presencia de Potentilla candicans que se presenta como una comunidad herbácea (pradera de garra de león) (Ibid: 44).

Los pinos son una fuente importante de ingresos para los habitantes de la región y durante muchos años recibieron el impacto de la civilización por lo que frecuentemente se encuentran perturbados, muy aclareados y con pastoreo ovicaprino. Al mismo tiempo un considerable número de individuos se encuentran ocoteados. Se ha conservado que los conos de algunas especies como Pinus teocote y P. patula en ocasiones son parasitados por una roya, a manera de polvo de color amarillo, cuya especie corresponde a Cronartium comigenum, la que atrofia los conos aumentando su tamaño (Ibid: 44-45).

Bosque de Abies religiosa.

Esta vegetación originalmente se encontraba como un cinturón que rodeaba al Cofre de Perote de la cota 3000 a 3500 metros sobre el nivel del mar, pero debido a que se desarrolla sobre suelos apropiados para el cultivo de papa Solanum tuberosum, se han talado grandes áreas para este cultivo. En la actualidad solamente se encuentran manchones representativos del bosque alrededor de la montaña, mejor conservados hacia el noroeste, al sur del pueblo del Escobillo y en los alrededores de El Conejo. El tipo de suelo sobre el que se desarrolla esta vegetación es Ranker-regosol, el cual se caracteriza por tener una capa superficial obscura y rica en humus. Debajo de ella se presenta la roca de colores claros que nunca es caliza. Su susceptibilidad a la erosión es alta y aumenta en caso de desmonte por estar en ladera. Esta comunidad es un bosque monoespecífico en su estrato arbóreo donde como único componente se encuentra Abies religiosa (oyamel, abeto). Por lo general la altura del bosque va de 15 a 25 metros, pero en ocasiones se han observado árboles viejos de hasta 35 metros de altura en sitios relativamente conservados. En algunas barrancas de la parte oeste, ocasionalmente se presenta Arbutus xalapensis (madroño) dentro de esta vegetación. El estrato arbustivo y arbóreo inferior no están bien definidos; formando parte del mismo se encuentran individuos inmaduros de Abies religiosa. Se presentan también algunas especies que no sobrepasan los siete metros de altura, entre las que se encuentran: Rubus truilobus, R. pringlei, Salix paradoxa, Solanum nigrescens, Buddleia parvoflia, Ribes ciliatum y Ribes microphylla. El estrato herbáceo está dominado por una gran cantidad de plántulas de A. religiosa. Este aspecto es de mucho interés ya que puede indicar un gran potencial de regeneración de la especie y tolerancia a la sombra (Narave: 45).

Se han encontrado también otras especies en el estrato herbáceo, entre las más comunes están: Chymaphylla umbellata, Monotropa hypopitis, Polemonium grandiflorum, Castilleja canescens, C. tenuiflora, Penstemon gentianoides, Hackelia mexicana, Oxilobus arbutifolius, Pernettya ciliata, Stipa ichu, Physalis orizabae y Phacelia platycarpa (Ibid: 45-46).

Se encuentran además su estrato rasante formado principalmente por musgos de los géneros Rhytidium, Thuidium, Bryum y Morina.

Se encontraron para este tipo de vegetación 122 especies correspondientes a 40 familias de plantas vasculares incluyendo seis helechos (Ibid: 46).

Fauna silvestre.

Orden Rodentia. Reithrodontomys perotensis. Merriam, Proc. Washington Acad. Sci., 3: 550, 29 de noviembre de 1901, tipo del Cofre de Perote, 9,500 pies, Veracruz.

Orden Quiróptera. Myotis volans amotus Miller. 1914. Tipo: Cofre de Perote. 12,500 pies (FVM con base en Hall y Kelson).

Demografía

Se encuentran dentro del parque nacional 13 poblaciones internas: El Escobillo (810 habitantes), Los Pescados (1,285), El Conejo (850), Rancho Nuevo (260), Dos Aguas (60), Carabinas (48), Tembladeras (377), Paso Panal (63 habitantes), Plan de la Guinda, Limeta, La Magdalena, Los Altos Veracruz, El Apostadero. Población aledaña: Vidal Díaz Muñoz (158 habitantes), Veinte de Noviembre (297), Los Altos Veracruz (4,435),Coauhtemécatl (170), San José Paso Nuevo (130), Tonalaco (763), San José Aguacasuelas (100), El Llanito, La Quemada, Los Laureles, Ingenio El Rosario, El Progreso (El Agua de Oyamel) (FVM con base en INEGI).

Aspectos culturales

El nombre de "Nauhcampatépetl" proviene de la forma que tiene, es decir "Cerro o volcán que tiene cuatro lados", a la llegada de los españoles se lo cambiaron por el que tiene actualmente.

Propuesta

Aunque el parque ha perdido gran parte de sus recursos naturales, es una zona muy importante, que habría que rehabilitarlo. Continuar con la categoría que tiene actualmente, con los proyectos productivos de las comunidades, regeneración de suelos y ecosistemas. En caso extremo una redilimitación del mismo.

Comentarios

El Cofre de Perote, o en náhuatl Nauhcampatépetl (cerro de cuatro lados) ocupa el séptimo lugar entre las montañas más elevadas de México. Sin duda, es una de las partes más hermosas del Este del país y de gran importancia ecológica para la región central de Veracruz. En ella nacen varios ríos que abastecen de agua a poblaciones importantes como Xalapa, Coatepec, Perote y Xico, entre otras. Los objetivos para lo que fue decretada esta zona no han sido realizados hasta la fecha, y en la actualidad el Cofre de Perote, casi en su totalidad se encuentra deteriorado en su vegetación y abandonado en cuanto a su vigilancia, aumentando día a día la crítica situación ecológica y social de la región (Gerez).

Al llevarse a cabo el reparto agrario (1930-1940) en esta región se impulso una "colonización acelerada" de la montaña, puesto que llegaron nuevos habitantes buscando tierras. Las primeras parcelas cultivadas se establecieron en las zonas desmontadas por dichos aserraderos (Ibid).

El Parque Nacional Cofre de Perote se estableció en 1937, cuando se estaba haciendo el reparto agrario en esta región. Esta es una de las contradicciones que existen en la zona, puesto que se repartieron tierras para ejidos que eran parte del parque nacional. La gente vivía ahí, simplemente solicitaron su dotación y la obtuvieron.

Al llevarse a cabo el reparto ejidal entre 1930 y 1940 hubo un período de confusión y falta de asistencia a los nuevos ejidatarios, lo cual fue bien aprovechado por varios madereros regionales para cortar la mayor cantidad de madera en el menor tiempo posible. Gran parte de los bosques que se talaron le pertenecían a los ejidatarios. Estos no tenían la infraestructura necesaria para realizar una explotación comercial extensiva; ellos querían tierras para sembrar y se convirtieron en peones madereros para "escombrarlas", esta fue la dinámica imperante durante la década de los cuarenta hasta los años setenta (Ibid).

Una veda forestal indefinida se decretó en 1952, como una forma de tratar de detener la deforestación en la región. No obstante, los aserraderos siguieron trabajando cobijados por la miopía de los guardas forestales que detenían y multaban a los campesinos que bajaban algunas vigas y tablas, mientras que daban su anuencia a los camiones y carretas cargadas de trozas. Fue la presión de los mismos campesinos enojados por los destrozos cometidos en el bosque, lo que obligó al gobierno federal a incautar los bienes de estos madereros a principios de los setenta.

Al detenerse la extracción forestal en gran escala se inició la siembra de papa en las tierras escombradas; este cultivo fue la alternativa de trabajo para muchos campesinos sin tierra y una importante entrada económica para quienes la sembraron, hasta que el precio del mercado lo permitió y las tierra nuevas mostraron el agotamiento de su fertilidad.

En 1978 se levantó la veda forestal ante su visible fracaso. La veda no pudo detener la explotación indiscriminada del bosque, pero si evitó en cambio que se establecieran programas dirigidos a su utilización y cultivo para permitir su mantenimiento a largo plazo. Al levantarse la veda, se impulsó un programa de aprovechamiento forestal con capacitación campesina para el manejo del bosque que se estableció en el Cofre de Perote.

Sin embargo, una campaña de opinión pública mal informada, amparada bajo denuncias ecologistas de protección de los bosques del Cofre, presionó para que se suspendieran los permisos de aprovechamiento forestal en 1982. Desde esta fecha hasta 1989, los bosques del Cofre de Perote estuvieron nuevamente a merced de la explotación ilegal de la madera. La historia nos demuestra que en esta y otras experiencias, que las medidas prohibitivas, como las vedas, son contraproducentes, pues dejan libre tránsito a grupos de poder e intereses particulares que obtienen sendas ganancias a costa de los recursos naturales regionales.

Es demostrativo que en la actualidad un tercio del Parque Nacional Cofre este ocupado para el cultivo de la papa, mientras que el resto es zona de pastoreo libre y de extracción de madera. La evidencia muestra que la mayor destrucción forestal esta precisamente en el parque nacional. El impedimento legal para establecer un manejo de los bosques dentro de los parques nacionales ha fomentado el pastoreo incontrolado, la agricultura y la tala clandestina (Gerez).

La erosión predominante es la eólica, la cual afecta principalmente a los suelos arenosos durante todo el año y en especial en la época de seca. La erosión hídrica afecta principalmente las zonas altas, así como las zonas de influencia de los ríos y arroyos (Ibid).

Los taladores continuaron con su actividad y a fines de 1991 el ejército intervino. De entonces a la fecha la tala comercial se ha detenido, sin embargo la tala en pequeña escala continúa (IMEP,1994: 9).

De acuerdo con la SARH-Veracruz, en los últimos 30 años los aforos del Río Pixquic en el Cofre de Perote reportan una disminución en captación de agua del 68%. En las zonas altas es notorio el abandono de las tierras poco productivas, antes dedicadas a la papa. Estos terrenos están en proceso de erosión por lo que se hace necesario reforestarlos y cercarlos (Ibid: 55).

El Gobierno del Estado esta haciendo varios proyectos productivos con las comunidades que viven dentro del parque.

Bibliografía

- Vargas Márquez, Fernando. 1984. Parques Nacionales de México y Reservas Equivalentes. Pasado, presente y futuro. Colección: Grandes Problemas Nacionales. Serie: Los Bosques de México. Instituto de Investigaciones de México. UNAM. México, D.F. 266 páginas, más 34 de fotografías y mapa.

- Instituto Mexicano de Estudios Políticos, A.C. 1994. Estudio Sociopolítico del Parque Nacional Cofre de Perote, Estado de Veracruz. Agosto. (Coordino Arturo Sánchez Gutiérrez. Investigó Abraham Téllez Aguilar. Asistente Carlos franco Rivera). SARH. 63 páginas, más anexos.

- SAG. 1970. Código Forestal. Subsecretaría Forestal y de la Fauna. Departamento de Divulgación. 1,384 páginas.

- SARH. 1993. Diagnóstico del Parque Nacional Cofre de Perote, Ver. Subsecretaría Forestal y de Fauna Silvestre. Consultoría Multidisciplinaria, S.A. de C.V. 98 páginas.

-Navare Flores, Héctor.1985. "La vegetación del Cofre de Perote, Veracruz, México". Biótica. Instituto Nacional de Investigaciones sobre Recursos Bióticos. Xalapa, Veracruz. 10 (1:35-64).

- Hall, Raymond E. y Keith R. Kelson. 1959. The Mammals of North America. New York. Ronald. 2 V.

-Gerez, Patricia. 1994. "Bosques, vedas y cultura forestal en el Cofre de Perote. ¿En verdad funcionan las vedas? Parece que no. La Jornada Ecológica. 13 de septiembre. Página cuatro.


Parque Nacional Pico de Orizaba

Ubicación política

Estados de Puebla y Veracruz. Municipios: Tlachichuca, Chalchicomula de Sesma, Atzitzintla (Puebla). Calcahualco y la Perla (Veracruz).

Superficie

19,750 hectáreas.

Ubicación geográfica

Entre 18° 56´ 30" y 19° 09´ 30". Entre 97° 12´ 30" y 97° 22´ 30" (Vargas, 1984: 203).

Tenencia de la tierra

Ejidal 3,500 hectáreas (17.72%), particular 4,000 hectáreas (22.53%), no identificada 11,200 hectáreas (54.69%), municipal 1,000 hectáreas (5.06%) (Ibid: 229).

Fecha del decreto de creación publicado en el Diario Oficial de la Federación y otros aspectos importantes del mismo

4 de enero de 1937.

Objetivos

El caso del Pico de Orizaba o Citlaltépetl, cuyas cumbres coronadas de nieves perpétuas, imprimen al panorama un bello contraste con la región intertropical que se extiende en sus faldas inferiores, y que por su vegetación boscosa constituye un verdadero museo vivo de la flora y fauna comarcanas, llenando el carácter especial que debían tener los parques nacionales que por acuerdo colectivo de las naciones civilizadas se ha convenido en proteger; cuidándolos y haciéndolos accesibles para solaz de los visitantes que estudien y se deleiten en el amplio campo que ofrece la naturaleza en tales sitios (SAG, 1970: 1,031).

Que entre las montañas majestuosas que forman el relieve del territorio nacional, el Pico de Orizaba que es volcán y nevado, es a la vez uno de los más portentosos y elevados del sistema volcánico del territorio nacional, que se admira cual majestuoso faro por los navegantes del golfo mexicano y en cuyos bosques se encuentran ejemplares de árboles de gran desarrollo, y especies arbóreas indígenas de la región, que es indispensable evitar que desaparezcan, ya que con ello se causaría un perjuicio irreparable al adelanto de las ciencias naturales de nuestro país; bosques que por otra parte conviene a los intereses de la Nación en general conservar, como una medida de protección local contra los efectos de la erosión, así como para mantener el buen clima de la región, asegurando el abastecimiento constante de aguas necesarias para la agricultura y la industria (SAG: 1,031-1,032).

Que la misma belleza natural de esa montaña y la de su flora y fauna, forman un atractivo poderoso para el desarrollo del turismo, mejorando los senderos existentes para hacerla accesible por diversos puntos, lo que constituirá una gran ventaja económica para los pueblos comarcanos (Ibid: 1,032).

Decreto.

Artículo primero: Se declara Parque Nacional el Pico de Orizaba, destinado a la conservación perpétua de la flora y fauna comarcanas, dentro de los límites siguientes: Del Norte, partiendo del cerro del Río Valiente, el lindero sigue hacia el Sureste en línea recta hasta llegar al punto conocido con el nombre de Potrero Nuevo; de este lugar, el lindero sigue al Suroeste pasando por las cumbres del cerro de Palo Gacho y de Tepala o Piedras Blancas, hasta llegar al Puerto de Texmalaquilla; de este punto, el lindero voltea hacia el Noroeste hasta llegar a las inmediaciones del pueblo de Xepestepec, de donde, con dirección hacia el Noroeste el lindero termina en las cumbres del Cerro del Río Valiente que se tomo como punto de partida (Ibid: 1,032).

Artículo Tercero: La Secretaría de Hacienda y Crédito Público procederá de acuerdo con las leyes aplicables, a la indemnización por el valor fiscal declarado, que corresponde a los propietarios de los predios afectados (Ibid).

Institución que administra

Abandonado.

Infraestructura

Cuatro albergues (o refugios) alpinos (o de montaña), que constituyen el punto de partida para las ascensiones. En la vertiente norte se localizan dos en el lugar llamado Piedra Grande: uno pequeño para 12 personas y otro para 34. En el lado sur, en la Torrecillas, a 4,600 metros de altura, está ubicado uno que da cabida 36 personas. Estas vertientes, norte y sur, son las más fáciles para subir al volcán. En el lado occidental se localiza un refugio pequeño, como para una docena de personas, situado a 4,625 metros de altura, y constituye un lugar para iniciar la escalada de cualquiera de las rutas occidentales de grandes atractivos alpinos y de mediana dificultad. Desafortunadamente, los refugios del Pico de Orizaba están bastante deteriorados y sus instalaciones son deficientes (Fernández, 1987 (120: 8).

Actividades recreativas

alpinismo.

Problemática

Agricultura de papa, ganadería, tala, asentamientos humanos, incendios forestales, cacería furtiva.

Aspectos físicos

Presenta un rango altitudinal que va de los 2,700 a 5,760 metros sobre el nivel del mar (Vargas, op. cit.).

Queda unos 200 kilómetros al E de la Ciudad de México, en el borde de la Meseta Central (Lorenzo, 1964: 11).

Su estructura dominante tiene una dirección Norte-Sur y se conoce como Sierra del Citlaltépetl, gran estrato volcánico que ostenta una forma cónica casi perfecta, aunque presenta en su lado Este pendientes muy escarpadas. Hacia el Sur le acompaña un macizo antiguo, apagado, bastante erosionado y sin vestigios de cráter, llamado Atzintli o Sierra Negra, de cerca de 5,000 metros sobre el nivel del mar (SARH, 1993: 5-6).

Se encuentran los siguientes Cerros: Las Cumbres, Sillatepec, El Mirador, Tecomale, Chichimeco, Colorado, Chipes. Dentro del parque están las siguientes Barrancas: Teocastepillo, Piedra Ancha, Alpinchua, El Carnero, El Minero, Seca, Ojo Salado, de los Gatos. La Mesa Llano Grande, las Lomas Tetale, Blanco (FVM con base en las cartas topográficas de INEGI).

A partir de los 4,500 metros se levanta sobre un viejo basamento volcánico, de enormes dimensiones, del que su vecino la Sierra Negra (5,000 m) es el testigo más aparente. Este basamento se debe a las efusiones lávicas del Mioceno y del Plioceno. Sobre este gran pedestal surge un airoso cono, aparentemente del Pleistoceno, formado sobre todo por lavas de andesita de horblenda y augitas, con o sin hipersteno. La parte superior presenta la abertura del cráter, muy juvenil en su aspecto, de forma ovalada con el eje mayor de unos 500 metros de diámetro, orientado en la línea NO-SE y el eje menor de cerca de 400 metros en la NE-SE. Conserva todavía algunas solfataras. Por su alejamiento de la Ciudad de México y sus relativas dificultades de acceso ha sido poco estudiado, aún en su aspecto geológico; Waitz (1910 y 1915) y Mooser (1958) han dado los datos más serios a su respecto, cubriendo la geología y el vulcanismo. Esto no quiere decir que los mencionados sean los únicos trabajos que existen; también Galeotti (1858), Plowes, Rodríguez y Vigil (1877), Angermann (1904), Dannenberg (1907) y Muhlenpfordt (en un trabajo no localizado pero citado por Angermann) se refieren específicamente al Pico de Orizaba. Todos los datos que ellos aportaron fueron recogidos y mejorados por los autores citados en preferencia (Lorenzo: 11).

Las formaciones que afloran en el Pico de Orizaba datan del terciario hasta el Cuaternario. Al inicio del Terciario (Eoceno), se dieron procesos orogénicos importantes, pero también se presentó una actividad volcánica notable. Luego, en el Plioceno se formaron las bases de la sierra elevada, sobre la cual se encuentran el Cofre de Perote y el Pico de Orizaba. En el Pleistoceno se formó propiamente el Citlaltépetl o Pico de Orizaba, que tuvo erupciones hasta el año 1687. Sus laderas poseen grandes depósitos de arenas volcánicas que se extienden hacia abajo en forma de abanicos. El Citlaltépetl es un volcán estratificado de andesitas de anfíbola con augita y con escasa hipertensa o sin ella, con pasta fundamental más o menos vidriosa (SARH: 6).

En los flancos del volcán se observan corrientes de lava, brechas, tobas, arenas y, como producto final del volcán, bombas basálticas o de andesita basáltica (Ibid: 7).

Respecto a la Glaciología, es poco lo que en ellos puede obtenerse y, recientemente, Blázquez (1957) menciona ciertos condicionamientos periglaciales y glaciofluviales referidos al Citlaltépetl que de ser comprobados aportarían una nueva visión de problema (Lorenzo, op. cit).

Fue Watiz (1910, p. 75) quien proporciona la única mención glaciológica la cual copiamos textualmente: "Si aún hoy día no hay ventisqueros propiamente dichos, siempre se ven las grietas que se forman en aquellos lados (NE, N y NO) la sobreposición de diferentes capas de nieve endurecida y de gran grueso" (Ibid: 11-12).

No podemos por menos que disentir de lo asentado por el viejo maestro de la geología mexicana, ya que nuestro trabajo en aquel edificio volcánico puso en evidencia el mayor conjunto de hielo de la república, tan grande y tan extenso que no es posible pensar que se haya formado en los pocos años transcurridos desde su visita a la nuestra sin que semejante condicionamiento local no hubiera trascendido por o menos a las inmediaciones, no habiendo sido el caso así.

La ruta de acceso al volcán es la que damos a continuación. Se sale de México, D.F. por la carretera que lleva a Veracruz pasando por Puebla; tres kilómetros adelante de San Salvador el Seco se toma, a la derecha, la desviación que lleva a Tlalchichuca, que es también el camino para San Andrés Chalchicomula (Ciudad Serdán). Una vez llegados a Tlalchichuca, se continúa por un mal camino hasta alcanzar el poblado de Villa Hidalgo, a unos 3,400 metros de altura sobre el nivel del mar. Hasta aquí se puede hacer el trayecto en vehículo de doble tracción, siendo este tipo de locomoción imprescindible, por lo menos en el trayecto de Tlalchichuca a Villa Hidalgo (Ibid: 12). Hasta 1962, en este último punto se alquilaban animales de carga y silla y tras una hora u hora y media, dependiendo la diferencia del andar de los animales de carga que lleven, se llegaba al refugio de Piedra Grande, a 4,200 metros de altura que se encuentra enclavado al pie de la cara norte y al borde la majestuosa barranca de Jamapa. En la actualidad existe un camino para vehículos de doble tracción que saliendo de Villa Hidalgo llega hasta la puerta del refugio de Piedra Grande, en unos 45 minutos. Este refugio, de madera y aluminio y con capacidad para ocho personas, fue el que nos sirvió de campamento base. Desde él se tiene acceso a la extremidad del glaciar que llamamos de Jamapa en una hora de subida bastante fuerte. También empleamos como campamento la Cueva del Muerto, en la ladera sur y a poco más de 4,000 metros de altura (Lorenzo: 12-13).

Las zonas glácidas del Citlaltépetl ocupan sobre todo la parte N del cono superior y la porción existente entre éste y el llamado Sarcófago u Hombro Azul (5,080 m), derramándose después en distintas direcciones, posiblemente siguiendo la topografía que dejaron las antiguas efusiones de lava.

Toda la ladera norte está cubierta por el hielo hasta diversas alturas, siendo la más baja la de las dos lenguas en que se divide el glaciar de Jamapa. Toda la masa de hielo se derrama, como dijimos, en distintas direcciones, abundando más lenguas en la parte oeste.

Naturalmente ante tantas lenguas glaciares tuvimos que comenzar a bautizarlas, pues la gente de las cercanías, entre ellas nuestros dos ayudantes, no parecían tener una toponimia muy segura al respecto. Desde luego conocen y nombran todos los accidentes del paisaje, inclusive algunos puntos de las lenguas de hielo pero de la parte propiamente glaciada hubo pocas coincidencias persistentes en la nomenclatura por lo que optamos por dar a la mayoría nombres de acuerdo con su posición respecto a la estrella de los vientos (Ibid: 13).

Casi exactamente al norte del cráter, está la lengua del Chichimeco bastante ancha y poco desarrollada longitudinalmente, que se desprende del punto conocido como la Media Naranja. Por su lado E tiene continuidad desde el borde del cráter, a los

5,650 metros y por el O forma parte de la gran masa que ocupa toda la ladera N, no independizándose de ella hasta la cota 4,780 (Ibid: 13-14).

Sigue a ésta la que llamamos Jamapa, quizá la más espectacular de todas. También se diferencia a la altura de la Media Naranja, en su parte media aunque con los recursos a nuestro alcance no pudimos marcar la separación de la del Chichimeco en esta zona. Por el lado O, comienza en realidad a partir de la cota 5,000 en el collado que se forma entre el Sarcófago y el Pico propiamente dicho, prolongándose con rumbo NO hasta dividirse en dos lenguas, la E y la O, de las cuales la primera termina a los 4,650 metros y la segunda a los 4,640. En ambas encontramos arroyos subglaciales que corrían a partir de las 11 de la mañana en los días de sol, para congelarse hacia las 6 de la tarde.

El lado O del campo de hielo es el más espectacular. En el se encuentran hasta cinco lenguas mayores y varias menores; unas se prolongan en forma de glaciares semejantes a los del valle y otras se desprenden en cascadas de hielo desde alturas de 200 y 300 metros sin crear en su base glaciares regenerados.

Al sur promontorio rocoso llamado Sarcófago, se extiende la serie de estos glaciares. El Sarcófago, en su contacto SE con el cono forma una especie de explanada en la que se sitúa sin que podamos precisarla claramente, la divisoria de la parte N de la O. Los glaciares del O comienzan con los de acantilado, primero el del Toro y luego el de la Barba. Aquí, la lava formó una especie de escalón, hasta el borde del cual llega el hielo, desplomándose en grandes masas al valle inferior, que presenta un cierto aspecto de circo. El glaciar del Toro se detiene a los 4,930 metros y el de la Barba a los 5,090 metros. En ningún lugar de donde caen los bloques de hielo existe, en nuestros días, glaciar regenerado, lo que posiblemente se debe a lo grande del desnivel, que hace que el hielo desprendido quede en una zona de temperaturas más altas fundiéndose al poco tiempo.

Sigue el grupo de los Occidentales a los que nombramos respectivamente el Noroccidental, el Occidental y el Suroccidental. El primero es una pequeña lengua apenas discernible de la gran masa de hielo, que desciende hasta los

4,920 metros. El segundo, de gran desnivel, baja hasta los 4,980 metros separándose claramente de las cotas 5,510-5,200. Finalmente, el Suroccidental, llega hasta los 4,980 metros también, con un transcurso final bastante suave, más o menos desde la cota 5,200 (Lorenzo: 14).

El glaciar Oriental queda algo aislado de la masa de hielo, manteniendo contacto con ella tan sólo en su parte superior, donde se apoya en el borde del cráter y aún este contacto es dudoso, no participando esta área en nada de su alimentación; comienza a los 5,600 metros de altura y llega hasta los 5,070 metros. Es un glaciar muy escarpado con abundancia de grietas y seracs que hacen su ascenso bastante difícil, por lo que hasta ahora no se ha efectuado en su totalidad. Es muy posible que los malogrados Tobella y Samaniego murieran al intentarlo, ya que los cuerpos se encontraron a su pie (Ibid: 14-15).

En realidad todos los glaciares menos el Oriental surgen de la gran masa de hielo que se extiende por la ladera superior norte. Son ramales de hielo que por condiciones topográficas se separan del gran núcleo, existiendo como glaciares particulares en trayectos bastante cortos; en verdad son lenguas de hielo de un gran glaciar al que hemos llamado Gran Glaciar Norte. El área que cubre el Gran Glaciar Norte es de algo más de 9 kilómetros cuadrados y el Oriental 420,000 m2, con lo que el Citlaltépetl tiene un total de 9.5 Km2 de zona glaciada, la más grande de la República y una de las más importantes de la zona tropical del hemisferio Norte (Ibid: 15).

Los suelos dominantes en el parque son Andosoles y Regosoles.

Los suelos tipo Andosol, derivados de cenizas volcánicas, presentan horizontes A/B/C profundos y con capa superficial friable y obscura, por su alto contenido de materia orgánica; poseen estructura masiva débil que se fragmenta en grano fino; tiene la capacidad de retener gran cantidad de humedad y de poseer un excelente drenaje interno (SARH, 1993: 7).

Los regosoles son suelos no desarrollados, o muy debilmente desarrollados, que provienen de materiales no consolidados o de perfiles truncados por el alto grado y persistencia de la erosión; por lo tanto, no cuentan con ningún horizonte de diagnóstico (Ibid: 8).

La hidrología del parque nacional es muy importante, se encuentran los siguientes Ríos: Jamapa, Vaquería, Piedra Pintada, El Candelero, Cardosanto. Los siguientes Arroyos: Puente de Viga, Paso de Buey, San Antonio Blanco. El Manantial Cardosanto (FVM con base en las cartas topográficas de INEGI).

Presenta tres tipos de climas: EF, muy frío. ETH, frío con lluvias en verano. Semifrío, subhúmedo. Isotermas de -2 a 12°C. Isoyetas de 1,000 a 1,200 milímetros (Vargas, op. cit.).

Aspectos biológicos

El parque presenta tres tipos de vegetación: páramo del altura, bosque de pino y bosque de oyamel.

Páramo de altura.

Se localiza de los 4,000 a los 4,200 metros sobre el nivel del mar; las especies que se observan son Juniperus monticola, representada por individuos dispersos en zonas poco protegidas, crecen sobre las rocas y alcanzan una altura de tan sólo 50 centímetros y con un diámetro de fronda de 1.5 a 2 metros; el zacatonal alpino lo conforman Agrostis tolucensis, con su característica forma amacollada; además hay abundancia de Cirsium nivale; el tipo de suelo donde se desarrolla esta vegetación corresponde al regosol eútrico (SARH: 10-11).

Bosque de pino.

En las partes mejor conservadas y originales se encuentran Pinus patula, P. pseudostrobus y P. montezumae; en el estrato arbóreo se mezcla con ellos, en menor proporción, Arbutus xalapensis madroño, algunos encinos; también pueden encontrarse individuos de Alnus acuminata y Tillia mexicana en zonas taladas; este pinar se distribuye de los 2,000 a los 3,000 metros sobre el nivel del mar, por lo que sólo toca algunas de las partes más bajas del rango altitudinal del parque; el estrato arbóreo de esta comunidad alcanza hasta los 25 metros del altura.

El estrato arbustivo se encuentra poco representado, y sólo se observan especies como Cestrum benthami, Oreopanax achinops y Phymosia rosea.

En la vegetación subalpina, el representante del estrato arbóreo es Pinus hartwegii; su rango altitudinal va de los 3,000 a los 4,000 metros sobre el nivel del mar (SARH: 11).

El estrato herbáceo únicamente se observan Lupinus montanus, Agrostis tolucensis y a Mulhenbergia sp. como especies dominantes.

Bosque de oyamel.

Se encuentra poco representado; se localiza en las laderas y fondos de las Barrancas de Jamapa y Cuapa. Las especies dominantes son Abies religiosa y A. hickeli (Ibid: 12).

Fauna silvestre.

Orden Rodentia.

Familia Cricetidae: Reithrodontomys saturatus J. Allen y Chapman. Registro marginal Volcán de Orizaba.

Reitrodontomys orizabae Merriam, Proc Washington Acad., Ser. 3: 550, 29 de noviembre de 1901., tipo del Volcán de Orizaba, 9,500 pies, Puebla.

Peromyscus cecilii. Thomas, Ann. Mag. Nat. Hist., ser. 7. 11: 486, mayo de 1903, tipo de la ladera sur del Volcán de Orizaba, Puebla.

Neotoma orizabae. Merriam, Proc. Biol. Soc. Washington, 9: 122, 2 de julio de 1894, tipo del Volcán de Orizaba (FVM con base en Hall y Kelson).

Demografía

Dentro del parque nacional se encuentran tres poblados, con 1,010 habitantes: Potrero Nuevo 85, Texmalaquilla 925, El Huerto. 22 poblados aledaños con 9,375 habitantes: La Paloma 23, El Minero 68, Rancho Nuevo 180, La Mata 80, La Cienega 748, Miguel Hidalgo 373, Agua Escondida 714, El Cajón 917, Puerto Nacional 652, Culyachapa 1,275, El Aserradero 223, Nueva Vaquería 140, El Jacal, San José Llano Grande 525, San Martín Ojo de Agua 764, Arcos Ojo de Agua 7, San Isidro Canoas Altas 556, Xochiloma 449, Texmola 1,144, El Pilancón, 293, Rancho Viejo 42, San Miguel 202 (NJNZ con base en INEGI, 1991).

Aspectos culturales

Los antiguos habitantes de esas regiones le habían dado el nombre de "Citlaltépetl" cuyo significado es "Cerro de la Estrella", debido a que en las noches de plenilunio la luz de la Luna al reflejarse en la cima nevada aparenta ser una estrella. También fue conocido con el nombre de "Volcán de San Andrés", debido a que se encuentra muy cercano a la población de San Andrés Chachicomula.

"He recorrido cerca de una docena de ellos (túneles) en las minas del Pico de Orizaba. Algunos son bastante cortos, otros en cambio tienen más de 70 metros de profundidad. En unos se puede avanzar de pie, pero casi todos los demás son bajos, tanto que en ciertos puntos hay que avanzar a gatas y sólo en tramos cortos se puede uno incorporar. tales condiciones, cuando las piedras que cubren el piso, las paredes y el techo son afiladas y agudos los cristales, hacen que a pesar de todo el cuidado que tengamos, muchas veces advirtamos, al salir a la luz del día, que tenemos las manos cortadas, la cabeza sangrando o la ropa rasgada. En ocasiones ni una gruesa indumentaria nos salva de cortadas en la piel.

Las minas del Pico de Orizaba tuvieron gran importancia para la economía de la región central y de la costa oriental de México.." (Morante, 1995: 19).

"Gracias a esto sabemos que la obsidiana del Pico de Orizaba se usó al menos desde hace 5000 años en la zona de Tehuacán; sabemos que en período Clásico llegó hasta Guatemala y que en el Posclásico surtió algunos talleres mexicas, pueblo que tuvo especial interés en conquistar la región (cuya cabecera estaba en Cuauhtochco), una vez que Moctecuhzoma Ilhuicamina la sometió a mediados del siglo XV, y obtuvo el control de las minas. Pero las áreas que aprovecharon la materia prima de estos yacimientos durante más de 4000 años, fueron la costa del Golfo y la zona de Cozcatlán y Tehuacán" (Ibid: 20).

"Las minas del Pico de Orizaba tuvieron gran importancia precisamente porque sus materiales son muy adecuados para la elaboración de navajas, ya que la obsidiana extraída de ellas no presenta inclusiones de otros materiales. Sus tonos van del gris muy claro al casi negro y en ocasiones la piedra muestra coloraciones rojizas, dado el alto porcentaje de hierro que contiene. Algunos arqueólogos afirman que por el movimiento de la aguja magnética de una brújula cuando se aproxima a una pieza de obsidiana se puede saber que el material proviene de las minas del Pico de Orizaba. Dentro de las minas este experimento hace que el instrumento pierda toda orientación: la aguja se puede desviar más de 45 grados con respecto al norte verdadero" (Ibid: 21).

"Cerca de la boca de las minas del Pico de Orizaba podemos ver los muros de las habitaciones prehispánicas que ocuparon los mineros. Algunos recintos son rectangulares, de unos 3 x 5 metros, hechos con piedras encimadas, careadas y alineadas que ensamblan a la perfección unas con otras, a pesar de que no se emplearon aglutinantes. Quizá estos cuartos eran ocupados por los supervisores. Otras habitaciones, de menor calidad, probablemente alojaban al minero común; sus paredes son muy rudimentarias, al grado de que algunas, auténticos refugios, se hicieron bajo una roca o en la misma boca de la mina (Ibid: 22).

De las minas del Pico de Orizaba únicamente se han estudiado las últimas etapas de extracción correspondientes al período Posclásico, y los materiales arqueológicos indican una explotación de obsidiana gris asociada con las avanzadas militares mexicas de Guatusco e Itzteyuca en la conquista del territorio totonaco. Las explotaciones más tempranas de las minas del Pico de Orizaba, posiblemente desde el período Preclásico medio, 1,000-100 a.C., se relacionan con la distribución de la obsidiana hacia las poblaciones de México, comprendiendo el área Olmeca, parte del Istmo de Tehuantepec y los valles centrales de Oaxaca (Pastrana, 1993: 59).

El yacimiento se sitúa en las elevaciones volcánicas entre el Pico de Orizaba y el Cofre de Perote, a 3,600 metros obre el nivel del mar, en la ladera oeste de una barranca. El acceso es difícil por su ubicación topográfica y condiciones de alta montaña. La obsidiana aflora al pie de un escarpe vertical escalonado de unos 70 metros de altura, y el estrato de obsidiana tiene un espesor mínimo de unos 12 metros. El material es de color gris oscuro a transparente y de fractura concoidea limpia muy adecuada para la elaboración de navajas prismáticas e instrumentos bifaciales. La minería se ubicó al pie del escarpe donde aflora la obsidiana. Por medio de impactos de martillo y con el empleo de palancas se desprendieron los primeros bloques en las fracturas naturales, formando un túnel inclinado descendente de tres a cinco metros de profundidad, hasta llegar a una zona de obsidiana de buena calidad, en la que se abrieron las cámaras de mayor amplitud, y de donde continúan dos o tres túneles aprovechando las fracturas mayores para facilitar el desprendimiento de bloques. En una de las cámaras se encuentran restos de escaleras de madera y otros instrumentos, de los cuales se obtuvieron fechas de radiocarbono de 1217 +- 40 años d.C. y 1455+- 40 años d.C. Las fechas sugieren una explotación continua durante unos 230 años, que terminó con la explotación mexica. En el exterior de las minas, en una reducida terraza, se encuentran los campamentos mineros en los que hay fragmentos de vasijas tipo azteca. En el borde de la terraza se situaron los talladores y sus talleres, pendiente abajo, a lo largo de unos 100 metros. Generalmente, a cada tiradero le corresponde un taller y una bocamina. Aunque algunas bocaminas se encuentran azolvadas o bloqueadas por derrumbes, hemos detectado un total de 13. Quizá los grandes tiraderos de desechos cubren minas y talleres más antiguos (Ibid: 61).

Propuesta

Continuar considerándolo con la categoría de parque nacional. Desarrollar trabajo social integrando a las comunidades con proyectos productivos. Captar el financiamiento para desarrollar infraestructura turística. Regeneración de suelo, vegetación y fauna silvestres.

Comentarios

La cima de esta montaña marca los límites entre los Estados de Puebla y Veracruz. Las erupciones volcánicas que de el se han registrado han sido de los años de 1545, 1559, 1613 y 1687 a partir de esta última erupción parece no haber dado muestra de actividad. Este volcán es visible en plena mar a una distancia de 262 kilómetros. Las principales exploraciones han sido realizadas en 1839 por Enrique Galeotti; en 1873 por Martín Trtschler; en 1874 por Hugo Fink; y en 1883 por los señores Mateo Plowes y Pedro Vigil.

Bibliografía

- Vargas Márquez, Fernando. 1984. Parques Nacionales de México y Reservas Equivalentes. Pasado, presente y futuro. Colección: Grandes Problemas Nacionales. Serie: Los Bosques de México. Instituto de Investigaciones de México. UNAM. México, D.F. 266 páginas, más 34 de fotografías y mapa.

- SAG. 1970. Código Forestal. Subsecretaría Forestal y de la Fauna. Departamento de Divulgación. 1384 páginas.

- Fernández Ruiz, Gerardo. 1987. "El Pico de Orizaba. Parque Nacional. El techo de México". México Desconocido. Febrero. Número 120. Páginas 6 a 9.

- Lorenzo, José Luis. 1964. Los Glaciares de México. Monografías del Instituto de Geofísica/1. Segunda Edición. Informe que rinde la Sección de Galciología del Comité Nacional de México para el año Geofísico Internacional. 32 páginas, más ilustraciones.

- SARH. 1993. Diagnóstico del Parque Nacional Pico de Orizaba, Ver. Subsecretaría Forestal y de Fauna Silvestre. Consultoría Multidisciplinaria, S.A. de C.V. 86 páginas.

- Hall, Raymond E. y Keith R. Kelson. 1959. The Mammals of North America. New York. Ronald. 2 V.

- Morante López, Rubén, 1995. "Túneles de cristal en el Pico de Orizaba". México, D.F. México Desconocido. Diciembre. 20 (226: 19-22)

- Pastrana Cruz, Alejandro. 1993. "La obsidiana, los mexicas y el imperio". Arqueología mexicana. Octubre-noviembre. 1(4): 58-61.


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