Ubicación política
Estado de Yucatán. Municipio de Mérida.
Superficie
539.43 hectáreas.
Ubicación geográfica (coordenadas)
Entre 21° 05´ y 21° 06´. Entre 89° 34´ y 89° 37´ (FVM con base en INEGI).
Tenencia de la tierra y otros aspectos legales
Ejidal.
En lo que se refiere a la situación de la tenencia de la tierra en relación con el parque nacional, el 4 de agosto de 1927 se dio la resolución presidencial para la dotación de tierras al Ejido de Chablekal, y el 13 de septiembre de 1937 se emitió una segunda resolución que amplio el ejido y dotó de tierras a los trabajadores de las Haciendas de Dzibilchantún, Kuch, Misnebalam y Xcunya (Gobierno del Estado-Secretaría de Ecología, Cultur, Biocenosis. 1993: 29).
Casi el 100% de la superficie que comprende el Parque Nacional de Dzibilchantún se encuentra en terrenos del Ejido Chablekal.. Sólo un porcentaje mínimo del parque incluye terrenos del Ejido Dzibilchantún. Por otra parte, de la superficie considerada propiamente como zona arqueológica, unas 110 hectáreas, 25% del parque aproximadamente, se encuentran rodeadas por una barda de piedra, misma que fue levantada a raíz de un acuerdo escrito establecido en 1962, entre ejidatarios de Chablekal y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH): Por medio de este acuerdo, los campesinos cedieron voluntariamente estos terrenos al INAH, en donde se encuentran la mayor parte de los vestigios arqueológicos del sitio. Hasta el momento, no se ha promovido decreto expropiatorio alguno con relación a la zona arqueológica de Dzibilchantún, en términos de la ley correspondiente (Ibid: 29-30).
En el año de 1990, una vez que se elaboró y aprobó la Ley de Ecología del Estado de Yucatán, se solicitó a la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología, a través de la Secretaría de Ecología del Gobierno del Estado, la transferencia del manejo y administración del Parque Nacional Dzibilchantún. En el presente año (1993) se ha firmado ya el acuerdo de coordinación entre el ejecutivo federal a través de la Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos y el Gobierno el Estado de Yucatán, transfiriéndole la administración, acondicionamiento, conservación, desarrollo y vigilancia del parque (Ibid: 36).
Fecha del decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación y otros aspectos importantes del mismo
14 de abril de 1987.
Objetivos
Que es necesario proteger el patrimonio de la flora y fauna del estado de Yucatán; promover la conservación de sus ecosistemas representativos, cuya fragilidad los hace susceptibles de alteración por las actividades humanas; conservar sus bellezas naturales y sus riquezas arqueológicas; normar y racionalizar las actividades productivas; así como realizar investigaciones básicas y aplicadas en la entidad, primordialmente en el campo de la ecología y el manejo de los recursos naturales.
Que de los estudios e investigaciones a que se refiere el considerando quinto, se ha concluido que el área geográfica que cubre la región de Dzibilchantún, contiene ecosistemas característicos de la selva baja caducifolia y selva secundaria; y el hábitat natural de una gran cantidad de especies vegetales y animales amenazadas o en peligro de extinción, como la acacia gaoneri (sic), mimosa, neomillspaughia pithecellobium (sic) y gimnopodium (sic), y el colibrí, la cháchara, el cucarachero y el centzontle, mismas que requieren de su protección (de la Madrid, 1987: 5).
Que la mencionada área presenta características geológicas singulares, por la presencia de cenotes que constituyeron las únicas fuentes de obtención de agua para los asentamientos humanos y poblaciones faunísticas, siendo el más importante en la actualidad el conocido como Xcalah, mismos que deben conservarse (Ibid: 5-6).
Que los estudios e investigaciones a que se refiere el considerando quinto se determinó que para el establecimiento de la región de Dzibilchantún como parque nacional, se requiere una superficie total de 539-43-92.68 hectáreas, de terrenos sujetos al régimen ejidal y particular y a zonas arqueológicas, en los términos y condiciones que prevé este ordenamiento (Ibid: 6).
Que para conservar y aprovechar racionalmente los recursos naturales de la citada área, se hace necesaria la realización por parte del Gobierno Federal de un programa integral de desarrollo que con base a los estudios interdisciplinarios permita tomar las medidas de regularización y control que eviten la degradación del ecosistema y aprovechar el área con fines recreativos, educativos y de investigación.
Decreto.
Artículo Primero: Por causa de interés público se declara Parque Nacional con el nombre de "Dzibilchantún", la superficie de 539-43-92.68 hectáreas.., ubicada en el Municipio de Mérida, Estado de Yucatán, para la conservación y aprovechamiento de sus recursos naturales para fines recreativos, culturales y de investigación científica.
Artículo Segundo: La administración, acondicionamiento, conservación, desarrollo y vigilancia del parque nacional a que se refiere este decreto, queda a cargo de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología. En relación con los programas de descentralización administrativa, de fortalecimiento de las entidades de la Federación, y de la justificada coordinación entre los diversos niveles de gobierno, el Gobierno del estado de Yucatán ha manifestado al Gobierno Federal su interés en encargarse de la administración, acondicionamiento, conservación, desarrollo y vigilancia del parque nacional a que se refiere este decreto. Por lo tanto la mencionada Secretaría y el Gobierno del Estado de Yucatán formalizarán conforme a derecho la entrega respectiva para los efectos procedentes.
La Secretaría podrá celebrar convenios y acuerdos de coordinación con otras dependencias u organismos federales, con el Gobierno del Estado de Yucatán y con el Municipio de Mérida, y de concertación e inducción con el sector social y con los particulares interesados, los cuales versarán sobre:
1. La coincidencia de las políticas y los programas federales de ecología con los del Estado y Municipio, así como la forma en que éstos participarán en la administración del parque nacional.
2. La ejecución de un programa integral de desarrollo para el parque nacional;
y 3. La aplicación de recursos financieros para la administración del parque nacional.
Artículo Tercero: El programa integral de desarrollo para el parque nacional deberá contener, cuando menos lo siguiente:
I. La descripción y análisis de las características físicas, sociales, biológicas y culturales del parque, en su contexto nacional, regional y local;
II. Las acciones a realizar en el corto, mediano y largo plazo, dentro del marco del Sistema Nacional de Planeación Democrática. Dichas acciones comprenderán la investigación, uso de recursos, extensión, difusión, operación, coordinación, seguimiento y control;
y III. La aplicación de normas técnicas para el desarrollo y el manejo del parque nacional (Ibid: 8).
Artículo Quinto: Las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal que por su competencia realicen acciones o ejerzan inversiones en el área del parque nacional, lo harán en congruencia con los fines y propósitos de este decreto. La Secretaría de Programación y Presupuesto no autorizará partida presupuestal alguna destinada a programas o actividades que contravengan el presente decreto.
Artículo Séptimo: Los pobladores establecidos dentro del parque nacional, estarán obligados a la conservación y cuidado del área conforme a las disposiciones de las leyes aplicables y las que al efecto emitan las Secretarías de Desarrollo Urbano y Ecología y de Educación Pública (Ibid: 9).
Institución que administra
Gobierno del Estado de Yucatán, mediante convenio firmado en febrero de 1993 (Expediente).
La zona cuenta con seis custodios del INAH y seis trabajadores del Patronato de las unidades Culturales Y Turísticas del Gobierno del Estado que realizan trabajos de limpieza, chapeo y algunas acciones de mantenimiento del edificio que alberga la caseta y el museo, entre otras cosas; los trabajadores del INAH además realizan acciones insuficientes de vigilancia y recepción del turista (Gob. Edo. Yuc.: 34).
Como resultado de la propuesta de constituir una organización de participación de diversos sectores, el Gobierno del Estado de Yucatán lleva a cabo en el presente mes de agosto, la creación del Patronato del Parque Nacional Dzibilchantún como organismo responsable de la instrumentación, revisión, seguimiento y evaluación del plan de manejo, de los programas operativos anuales y de la administración y correcta aplicación de recursos para la operación del área (Ibid: 36).
El 5 de junio de 1996 la Semarnap firmó el acuerdo de coordinación con el Gobierno del Estado de Yucatán, concediéndole a éste último la administración, conservación, desarrollo y vigilancia del Parque Nacional Dzibilchantún (de la Maza).
Infraestructura
Explanada de 10 m2, libre de vegetación, habilitada como estacionamiento a la entrada del parque. Plaza central con capilla española del siglo XVI. Plaza del templo de las siete muñecas.
El gobierno del estado construyó un edificio para que el INAH instalará el actual Museo de Sitio de Dzibilchantún, bodega de los custodios. Además, como parte del mismo edificio se encuentra una caseta de cobro y sanitarios. El abastecimiento de agua se logra a través de una bomba.
La anteriormente SEDUE.. con la asistencia del Instituto Nacional de Investigaciones y Recursos Hidráulicos (sic), abrió originalmente dos senderos interpretativos y a la Secretaría de Ecología del Gobierno del Estado realizó estudios y acciones de rehabilitación periódicas de uno de estos senderos (Gob. Edo. Yuc: 33).
Actividades recreativas
"Dzibilchantún es visitado generalmente como zona arqueológica y no como parque nacional" (Ibid: 31).
Siendo una de las áreas más visitadas en el Estado de Yucatán, después de Chicén, Uxmal y Kabah. En 1988 - 48,987 visitantes, 1989 - 34,794, 1990 - 29,021, 1991 - 27,033 (Ibid: 37).
Problemática
Pastoreo, agricultura (milpa, henequén), cacería, extracción de madera, leña y demás productos vegetales, así como de tierra y material pétreo. La selva y el acahual del parque nacional y sus alrededores abastecen de madera para la construcción de casas, fabricación de muebles, herramientas y utensilios; de leña, tierra y material pétreo para su venta en la Ciudad de Mérida. Asimismo, se practica una típica cacería de subsistencia (Chachalacas, conejos, perdices).
Algunas personas se dedican a la ganadería: en 1986 se calcularon 150 cabezas en Chablekal; por otra parte, la mayoría de la gente cultiva árboles y plantas comestibles en milpas y huertos dedicados al autoconsumo.
Existen pequeñas milpas de subsistencia y cuando el fuego escapa al control campesino, fácilmente llega hasta la selva y el acahual. El ganado vacuno de Chablekal y Dzibilchaltún suele cruzar normalmente el parque y abrevar en el cenote Xlacah, debido a la escasez de abrevaderos en las localidades cercanas. También la ausencia de pastos y forraje en los henequenales provoca que los campesinos dejen libre al ganado, que ramonea abiertamente en el acahual y en la selva.
Cabe señalar que en 1962, año en que cedieron los ejidatarios los terrenos de la zona arqueológica, perdieron el acceso al cenote Xlakah y sus aguas en beneficio de sus ganados, a cambio de la instalación de bebederos abastecidos por bomba eléctrica en un rancho al este de la estructura de "Las siete muñecas", abrevaderos que en la actualidad ya no existen" (Gob. Edo. Yuc.).
La tenencia de la tierra ejidal del área, el uso intensivo de los recursos del parque por las comunidades aledañas, la falta de presupuesto para la operación del parque, falta de continuidad de las acciones del Gobierno Federal (Ibid: 10).
Casi el 100% de la superficie que comprende el parque nacional se encuentra en terrenos del ejido Chablekal .. Solo un porcentaje mínimo del parque incluye terrenos del ejido Dzibilchaltún .. la superficie considerada como zona arqueológica, unas 110 hectáreas, 25% del parque aproximadamente, se encuentran rodeadas por una barda de piedra, misma que fue levantada a raíz de un acuerdo verbal establecido a principios de la década de los sesenta entre los ejidatarios de Chablekal e investigadores del MARI (Middle American Researc Institute). Por medio de este acuerdo, los campesinos cedieron voluntariamente estos terrenos al INAH (Ibid: 35).
La amenaza de la creciente mancha urbana cercana a los límites del parque (Ibid: 45).
El impacto del turismo se refleja en la acumulación de basura y desechos, pesca en el cenote, extracción de flora, destrucción de recursos culturales y vandalismo sobre los basamentos arqueológicos (ibid: 37).
Aspectos físicos
Dentro del parque nacional, la topografía es plana con una pendiente de 1° y 2° de inclinación y algunas depresiones como es el caso del cenote Xcalah, alcanzando el espejo del agua a la altura del nivel del mar, es decir de cero metros y una profundidad de varias decenas de metros (SARH, 1994: 19).
Desde el punto de vista geológico, el área se encuentra dentro de la llamada Plataforma Yucateca, que es una masa compacta formada por rocas sedimentarias de origen cretácico, carente de fallas tectónicas; estas rocas descansan a su vez sobre formaciones terciarias estables. Durante el Plioceno se iniciaron movimientos alternativos de sumersión-emersión que continuaron hasta el período Reciente; la porción más septentrional de esta plataforma donde se ubica el parque, aún se encuentra emergiendo con inclinación NNE y SSE (Gobierno del Estado-Secetraría de Ecología, et. al.: 24).
Los suelos en Dzibilchantún corresponden al tipo de redzinas y son poco profundos, de hecho muy delgados, con un alto porcentaje de pedregosidad. La materia orgánica varía entre 5 y 15% en la superficie, los niveles de potasio son altos y son deficientes en fierro, manganeso y zinc, el nitrógeno total promedia 3% y tiende a ser un factor limitante en la producción agrícola. Este conjunto de características edáficas, junto con la deficiencia de micronutrientes señalada, se relaciona con la baja productividad existente y con la presencia de vegetación caducifolia.
En su estudio sobre la vegetación leñosa del área Thien, et. al. (1982) concluyen "que el suelo virtualmente no existía en ninguno de los sitios de colecta; en la mayoría de éstos, su grosor era inferior a un centímetro, si bien era común encontrar limo cubierto por micelios" (Ibid: 25).
Como el resto de la Plataforma Yucateca, Dzibilchantún carece de corrientes superficiales; al pertenecer a la porción septentrional, sin embargo, presenta cenotes, sartenejas y aguadas. En Dzibilchantún se han localizado más de 100 pozos naturales y artificiales, de los cuales el cenote Xlacah es la formación más importante. El cenote Xlacah abarca 60 m2 de superficie en forma elipsoidal con profundidad de 0.5 metros en su extremo oriental y 45 metros en el occidental. Contiene agua de elevada dureza, por su alta proporción de calcio soluble; la escasa vegetación en torno al cenote favorece el arrastre de suelo a sus aguas, siendo mayor la sedimentación en el extremo oriental, de menor profundidad (Ibid: 24).
Dzibilchaltún corresponde a un clima de tipo AW (X´) (i´)g, es decir, cálido subhúmedo, siendo el más seco de éstos, con una precipitación anual de 700-900 milímetros. Esta región de la península tiene una marcada estación seca que dura de cinco a seis meses (diciembre-mayo), y una estación lluviosa que alcanza su pico en agosto y septiembre (Gob. Edo. Yuc.: 24-25).
La temperatura promedio anual fue de 25.8°C durante el período 1941-70, registrándose las más altas temperaturas entre abril y octubre (promedio de 27.5°C y la más baja estimada durante el mismo período (23°C), entre diciembre y febrero. Lo anterior no significa que el área no sea considerada como particularmente extremosa; la temperatura máxima del aire alcanza con frecuencia 45°C al final de la primavera, las temperaturas mínimas rara vez bajan de los 10 grados centígrados. Por su cercanía con la costa, la humedad relativa en el área alcanza un 72-77% (Ibid: 25).
Aspectos biológicos
Dentro del parque nacional se encuentran cuatro tipos de uso del suelo: selva baja caducifolia secundaria, acahual, acahual joven, henequenal.
Selva baja caducifolia secundaria o noh k´aax.
Cubre aproximadamente el 50% del parque con una altura máxima del dosel de 10 metros, en las porciones mejor conservadas, los árboles son un poco más altos y de tallos más gruesos (40 centímetros de diámetro a la altura del pecho). El tipo de suelo predominante es el ek´lum. Durante la sequía, más del 80% de los elementos pierden las hojas. La dominancia de Bursera simaruba y Acacia gaumeri, comparten este fenómeno Piscidia piscipula habin, Leucaena glauca huaxim, Acacia collinsi tzubin, Alvaradoa amorphoides balsiniche, Apoplanesia paniculata chulul, Mimosa hemiendyta, Lysiloma bahamense, Piscidia comunis, Lonchocarpus yucatanensis balchechi y Ceiba aesculifolia pochote; en lugares más pedregosos se observan agrupaciones de Acanthocereus pentagonus nuntzutzuy, Lemairocereus sp. y Cephalocereus sp. cacracea.
Acahual o tankelen húche.
Vegetación secundaria con elementos arbustivos y arbóreos de talla mediana (3-5 m) que crece sobre antiguos planteles de henequén y milpas abandonadas hace 10-15 años. Ocupa un 10% aproximado de la superficie del parque. En el estrato arbóreo destacan Acacia gaumeri, Leucaena glauca, Mimosa hemiendyta, Pithecellobium unguis-cacti, Bursera simaruba y Piscidia piscipula. Después de las primeras lluvias aparece un abundante estrato herbáceo donde destacan las compuestas y enredaderas de los géneros Ipomoea, Merremia, Sycidium, Phaseolus y Gronovia; este estrato desaparece en la sequía, cuando el arbóreo pierde el follaje.
Acahual joven.
Vegetación herbácea que surge durante las primeras etapas de sucesión en lugares talados y abandonados. Ocupa un 40% de la superficie del parque. Está constituido principalmente por gramíneas como Andropogon glomeratus, Chloris inflata muul, Cynodon dactylon y otras. Se trata de una vegetación de apariencia abierta, donde predominan herbáceas con alturas máximas de 1.5 metros durante las lluvias, que crece sobre suelo pedregoso y en la que es común la presencia de Acanthocereus pentagonus (Gob. Edo. Yuc.: 27).
Henequenal.
Se inicia con la tala de la selva para sembrar planteles de diferentes especies de agave, producidos vegetativamente. La producción de hojas para corte se inicia a los siete años, incrementándose hasta los 15 o 17; la producción disminuye rápidamente a los 25-30 años. El henequenal está presente en los límites noroeste y suroeste del parque, sobre suelos de k´ankaab sumamente pedregosos, con afloramientos de roca calcárea. Carece de árboles y arbustos. Algunas herbáceas comunes son Althernanthera ramossisima, Lagascea mollis, Henrya scorpioides, Ruellia inundata, Slerocarpus divaricatus, Rhynchelytrum roseum y Chloris inflata (Ibid).
Fauna.
En opinión de los lugareños, todavía son comunes los armadillos Dasypus novemcinctus, las ardillas Sciurus, tlacuaches, ratones y conejos, entre los mamíferos.
En cuanto a las aves, con base en los autores como Cobb (1973, 1976) y Harting (1979), podemos concluir la presencia de unas 30 especies pertenecientes a 16 familias, que incluyen algunas endémicas peninsulares como Icterus gularis (yuyum) y Myarchus yucatanensis (xtacay), así como perico Aratinga astec, colibrís Amazilia rutila, Anthracothorax prevasti, cardenal o tzitzib Richmondia cardinalis y correcaminos Geoccocyx velox.
Una mención especial merecen los peces del Cenote Xlacah identificados por Zamacona (1983), que incluyen tres especies endémicas peninsularis: Ciclasoma Urophthalmus zebra mojarra, Poecilla velifera (bandera) y Astynax fasciatus altior sardina (Ibid: 28).
Demografía
Dentro del parque existe un poblado sin nombre con 23 habitantes. En la zona aledaña al mismo se encuentran cuatro poblados con
2, 797 habitantes: Chablekal 2,202, Dzibilchantún 133, Temozan 201, Tixcoytum 261.
Aspectos culturales
A Dzibilchantún se le considera como una de las ciudades mayas más antiguas. Su nombre significa donde hay escrituras sobre piedras planas (del maya dzibbi escrito y chaltún piedra plana). Cuenta con edificios que datan de 600 años A.C. y 4,800 estructuras prehispánicas entre las que sobresalen: El Palacio, el Templo del Pedestal, y el Templo de las Siete Muñecas, este último atrae anualmente a miles de turistas y científicos para observar el efecto solar, único en el mundo, durante los equinoccios de otoño y primavera (22 de septiembre y 21 de marzo) y los solsticios de invierno y verano (21 de diciembre y 21 de junio), cuando se puede apreciar en la ventana del Norte del edificio en forma lumínica el Mascarón de Chac (dios de la lluvia).
Dzibilchantún está intercomunicado por un sache (camino blanco empedrado) a una plaza ceremonial en donde se localizan los restos de una iglesia construida por los españoles en 1590. Además, existe la Escritura 57 (catalogada por arqueólogos internacionales por su extraordinario contenido arqueo-astronómico) y monolitos enigmáticos tallados en piedra (Universal, 1992: 11).
Propuesta
Que se abrogue como parque nacional, se sugiere quede como zona
de monumento arqueológico.
Comentarios
A principios del año de 1993 y por mandato del presidente de aquella época Carlos Salinas de Gortari, se iniciaron las labores para la realización del Proyecto del Museo del Pueblo Maya, a través de la Coordinación Nacional de Museos del Instituto Nacional de Antropología e Historia y con la participación de la Secretaría de Ecología del Gobierno del Estado, el Patronato de las Unidades Culturales y Turísticas de Yucatán, Bioscenosis, A.C., Centro Regional del INAH y la Secretaría de Desarrollo Social (Gob. Edo. Yuc.: 37).
Bibliografía
- Gobierno del Estado de Yucatán. INAH. Biocenosis. Pronatura. 1992. Plan Maestro del Parque Nacional Dzibilchaltún (Primera versión preliminar). Mérida, Yucatán. Noviembre. 73 páginas, mas mapas y anexos.
- De la Madrid Hurtado, Miguel. Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos. 1987. "Decreto por el que se declara Parque Nacional, con el nombre de Dzibilchantún, la superficie de 539-43-92.68 hectáreas, ubicada en el Municipio de Mérida, Yuc". Diario Oficial de la Federación. 14 de abril. Páginas 4 a 9.
- SARH. 1995. Expedientes económicos de los parques nacionales.
- de la Maza Elvira, Javier. 1996. "Acuerdo de coordinación concediéndole la administración del Parque nacional Dzibilchatún al Gobierno del Estado de Yucatán". Oficio del 21 de noviembre, dirigido al delegado de la Semarnap en Yucatán, Rafael Robles de Benito
- SARH. 1994. Diagnóstico del Parque Nacional Dzibilchantún, Estado de Yucatán. Subsecretaría Forestal y de Fauna. Consultoría en Ecología y Medio Ambiente. 76 páginas.
- El Universal. 1992. "Dibilchantún fue importante centro astronómico de la civilización maya". 11 de julio. Nuestro mundo. Página 11.
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