Exploring Ecotourism


Tonatzin

Participacion y Capacitacion en el Mundo Maya
por Ron Martens

Enero/January 1999

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Capítulo 7: Participación y Capacitación en Agua Selva

 

Uno de los temas centrales en el desarrollo del proyecto de Agua Selva era (aumentar) la participación de la población local. Por tal fin los actores utilizaron varios recursos, como por ejemplo generar empleo, ofrecer capacitación y fortalecer las organizaciones en la Sierra, servir de mediador en cuanto a las solicitudes ejidales etc.etc. De hecho cuando los actores hablaban de "trabajar con comunidades" muchas veces se referieron al dicho "gestionar recursos".

Este capítulo se trata de las varias formas de "trabajar con las comunidades" usadas por los diferentes 'agentes externos'. Sobre todo se trata de la metodología aplicada, el papel de la población y las problemas y limites que tenían que enfrentar en la práctica.

 

7.1. El Comité y las comunidades

Para desarrollar la Sierra y el uso más rentable de su potencial ecoturística la cooperación entre las comunidades era muy importante. Es por eso que la cuestión de la participación de la población local desde el inicio tenía mucho que ver con la formación de organizaciones. Hay que tomar en cuenta que las pobladores de la Sierra no tenían una tradición de formar organizaciones, aunque se acostumbraron en los diferentes ejidos de formar comités para resolver problemas urgentes y prácticas. Dichos comités tenían un presidente, un secretario, un tesorero y uno o algunos vocales y fueron eligido por la Asamblea del ejido.

La formación de un grupo de trabajo y luego un Comite de Solidaridad, eligido en un asamblea general de representantes de los ejidos, dió un impulso importante a la cooperación entre los ejidos. Es importante señalar que fueren agentes externos, como 'maestro Julio' y doña Gladis, que dieron este impulso.

Por el Comité "trabajar con las comunidades" significaba buscar el equilibrio entre los intereses generales de la Sierra y los intereses particulares de los ejidos. Por tal fin realisar cosas o proyectos concretas y tangibles en los ejidos era la manera de trabajar más adecuada, lo que se muestra en la distribución de los proyectos del Proyecto de desarrollo ecoturístico (veáse 5.2.).

 

7.2. Belmonte, el Grupo Coordinador y la Capacitación de los guías

El segundo impulso en cuanto a la formación de una organización también vinó de un agente externo. Para Belmonte formar un grupo, que se involucraría y encargaría del desarrollo del proyecto, tenía prioridad. Belmonte mismo casi no o no tenía experiencia en "trabajar con las comunidades" y en un principio buscaba la cooperación con el Comité. Para él el primer paso fue la "inducción a la actividad ecoturística" con el enfasis de conocer a la gente y establecer una relación con ellos. Belmonte tomó este primer paso durante su segunda visita a la Sierra. El paso siguiente era la capacitación y formación de un grupo de guías. En cuanto al curso de septiembre de 1994 Belmonte tenía en mente de trabajar con un grupo de cuarenta participantes jovén. Dejó el enrolamiento de estos participantes en manos del Comité, que por fin reunió a un grupo de diez participantes: tres adultos y siete jovenes, de los cuales cuatro eran hijo de la gente que participaron en el desarrollo del circuito Malpasito-Carlos A. Madrazo.

El curso tenía un carácter muy práctico: los participantes caminaban por la Sierra y practisaban varias habilidades, como descenso con cuerdas, hacer un campamento etc. El manejo del grupo y atender al turista eran los principales puntos de enfoque, incluyendo temas como seguridad, cocinar, turismo, manejo de los albergues y el papel de los comunidades.

No habían pruebas ni una forma de examén, pero al fin del curso se entegraron a todos los participantes una diploma de participación.

Al fin del curso Belmonte propusó de formar un comité, el Grupo Coordinador. Así por un parte Belmonte tomó en cuenta las costumbres de la Sierra, porque el Grupo Coordinador principalmente se iba a encargar de cuestiones prácticas, como la construcción de los albergues. Pero, como organización propría hay que señalar varias diferencias con las formas comunes de organizarse en la Sierra.

En primer lugar los candidatos por la directiva del Grupo fueron propuesto por Belmonte y eligido por el pequeño grupo de participantes del curso. Luego los miembros de la directiva del Grupo, los tres adultos en el grupo, sólo pertenecieron a dos ejidos: Mujica y Villa de Guadelupe. Y por fin se concertaron que el Grupo Coordinador iba a funcionar bajo la responsabilidad del Comité. Esta forma de organizarse y repartimiento de posiciones implicó un fortalecimiento de la posición del Comité, es decir: don Cornelio y don Marcelo, y de don Antonio, a quíen como presidente del Grupo Coordinador le tocó de tener una posición clave.

Tambien implicó que no todos los ejidos eran representados en la directiva del Grupo Coordinador y a su vez eso significaba que gente como Guillermo Perez y Angél Rincón se quedaron afuera del Grupo Coordinador. Guillermo Perez, en conjunto con ing. Pagola, ha hecho varias excursiones en la Sierra, era miembro del grupo de trabajo y por parte del Comité era encargado del turismo, pero no participó en las excursiones de Belmonte ni en el curso de guías. Angél Rincón sí participó en las excursiones de Belmonte, pero tampoco participó en el curso. (Así) Ambos se quedaron afuera del Grupo Coordinador. Ambos pertenecieron al ejido de Malpasito y ambos opinaban - viendo atras - que era una cosa rara que el presidente de tal grupo pertecenía a Mujica, mientras Malpasito disponía del atractivo más importante: la zona arqueológica. Por eso ellos y otros de Malpasito tenían sus dudas en cuanto al proyecto y así se formó uno de los primeros fuentes de discordia.

El Grupo Coordinador empezó con mucho entusiasmo, pero ya después poco tiempo tenía que enfrentar un sin fin de problemas en la construcción del albergue en Mujica. Le faltó orientación y asistencia tecnica y don Antonio, como presidente, no tenía recursos ni la capacidad de manejar el Grupo Coordinador y/o tomar nuevas iniciativas y - por razones particulares - ni Belmonte, ni Vera, ni doña Gladis podían y/o querrían prestar la orientación y supervisión requerida.

La desapareción del Grupo Coordinador no era lo unico que rompió el esquema de desarrollo de Belmonte. Tres eventos, que se dieron en el mismo primer año, tenían un mismo papel. Primero la fundación de una "sociedad anonima", la cual fue organizada por ing. Pagola y la cual construyó las cabañas y la carretera en Malpasito. Luego la SEFICOT tomó la iniciativa de dar un curso de capacitación y por fin habían problemas en cuanto al Comité. Voy a tratar el papel del ing. Pagola en 7.3.

El esquema de capacitación de Belmonte era enfocado en la formación de un pequeño grupo de guías, que se encargarían del desarrollo de Agua Selva. En cambio con el curso de la primevera de 1994 la SEFICOT invitó "a las comunidades" con el objetivo de conscientizar a la gente y - mas importante -de lograr una participación que por lo menos por los numeros de participantes era alta. Una manera de trabajar que, según Belmonte y Vera, sólo resultó que "la gente se va a ver de qué se trata".

Entonces la SEFICOT invitó a las comunidades y organizó el mismo curso en Mujica y Malpasito. Participaron dos grupos de 12 a 15 personas: adultos y jovenes, hombres y mujeres, gente que ya han participado en el curso de Belmonte y novicios. En Mujica encargaron a don Antonio de anunciar en Mujica y Carlos A. Madrazo que iban a dar un curso. La gran mayoria de los participantes del curso en Mujica eran miembros de la familia de don Antonio.

En Malpasito habían mucho novicios. Algunos de ellos participaron por su propria iniciativa, otros por invitación y/o a instancias repetitivas de Vera e ing. Pagola, los cuales tomaron un papel importante en el enrolamiento de participantes. Un participante me contó que algunas muchachas de Malpasito participaron por una invitación especial, porque los senderos de Agua Selva pasaban por las percelas de su papas. Estos papas cobraban el pasaje por las percelas, por que se preocupaban de la destrucción de su maís por los turistas y opinaban que tenían un derecho a una forma de indemnización.

El curso de la SEFICOT tenía un carácter teoretico. Principalmente las asignaturas tenían que ver con el desarrollo del turismo y la cultura turística con un enfoque central a la prestación de servicios a los turistas, aunque tambien en el curso se pusó enfasis en materias como higiena y tratamiento de basura.

Aquí tambien al fin del curso se dió un diploma de participación a los participantes.

En el otoño de 1994 surgieron problemas en cuanto al Comité. Don Cornelio y don Marcelo renunciaron y en lugar del Comité se formó el Consejo Regional de la Sierra de Huimanguillo, lo cual solicitó de dar seguimiento al proyecto de Agua Selva. A raíz de eso surgieron nuevas posibilidades por Belmonte y la SEFICOT, que esta vez decidieron de cooperar. Otra vez la capacitación y organización de guías pareció como la via más factible y adecuada.

En cuanto a la capacitación la solicitud del Consejo mostró en grandes razgos el tercer fase del esquema de capacitación de Belmonte (veáse 4.3.). El objetivo era la profesionalización de los guías, gerentes de los albergues, cocineros etc. y habilidades especiales como primero auxilios y hacer campamientos. Además tenía como fin de reorganizar los involucrados de Agua Selva.

Belmonte tenía dos grupos, que fueron formados por gente de su primer curso y del curso de la SEFICOT. Practicamente era necesario de repetir las materias de su primer curso, aunque tambien discutieron las posibilidades de una cierta forma de especialización por la cual Malpasito se dirigiría a un turismo massivo y tradicional, mientras Mujica se especializaría en el turismo cultural y de aventura. Otro tema fue la autorización de guíar. Una capacitación oficialmente certificada por el departamiento de Capacitación de la Secretaría de Turismo en México DF, iba a costar mucho tiempo y Belmonte decidió de resolver la cuestión por medio de expender credenciales. Cuatro hombres y cinco mujeres de Malpasito obtuvieron su credencial. En Mujica habían cinco hombres y tres mujeres con credenciales, de los cuales seis pertenecían a la familia de don Antonio.

Poco después troño la cooperación entre la SECTUR y la SEFICOT. Belmonte no logró de realizar su esquema de capacitación y tampoco logró de (re)organizar los guías, aunque eligieron a Joaquín Rivera como coordinador de los guías en Malpasito. Todo eso trayó como consecuencia que Belmonte se retiró de Agua Selva.

Supongo que la causa motriz del asunto fueron los credenciales, pero que tambien habían dos diferencias de opinión que como fin tenían los hechos antes mencionados.

Primero para Belmonte, como pedagógo educado en la tradición de Freire, capacitación tenía como objetivo de liberar la población local del servilismo y opinaba que ellos ya disponían de conocimientos y habilidades suficientes de atender a los turistas. Cosme Valenzuela del INTURT en cambio opinaba que el atender al turista todavia debía que ser el punto central de la capacitación, porque:

"todavia (los guías) no entienden lo que en el fondo significa "atender al turista". El problema es que "atender al turista" es algo intangible, es algo que no se ve (..), y un servicio de alta calidad o de alto nivel sobre todo es una cuestión de atitud de servir."

Además supongo que la cuestión de las credenciales tambien tenía mucho que ver con una cuestión de comptencia, es decir: ¿quíen de los dos, sea SECTUR o INTURT, iba a decidir si los guías eran suficiente capacitados de guíar en Agua Selva?

Para Belmonte la participación de la población local era uno de los condiciones y caracteristicas más importantes del proyecto de Agua Selva. Para él eso no sólo tenía que ver con un "contacto autentico" y la conviviencia entre turistas y población local, porque el objetivo final era que la población local, o sea el Grupo Coordinador, manejaría el desarrollo, la organización y la operación del proyecto. Para lograr este objetivo la capacitación y los convenios con varias organizaciones e instituciones eran condiciones y puntos claves en el esquema de desarrollo. Sí estas ideas realmente eran factibles en la práctica, se quedó como una pregunta academica, porque en fin el esquema de desarrollo de Belmonte fue rebasado por la misma práctica del desarrollo de Agua Selva.

Pero sí se puede anotar un pequeño comentario o critica al esquema de Belmonte. Varios personas de la Sierra me contaban que Belmonte nunca presentó su esquema en cuanto al desarrollo al mediano y largo plazo, mientras este esquema sí existía, por lo menos en el documento, escrito después de su segunda visita. ¿Porqué no lo discutieron abiertamente en las Asambleas de los ejidos? ¿Porqué restringir la consulta y la participación a unos cuantas personas claves: los miembros del Comité y don Antonio?

 

7.3. Ing. Pagola y las comunidades

La salida de Belmonte ofreció a los otros actoren una oportunidad de agrandar su espacio de actuar. Ing. Pagola sobre todo aprovechó de la oportunidad. Ing. Pagola era uno de los iniciadores del primer grupo de trabajo y ha firmado la acta constituva del Grupo Coordinador como iniciativa privada. Igual como con el Grupo Coordinador la idea era que ing. Pagola iba a funcionar bajo las alas del Comité. Aparentamente estas citas no funcionaron e ing. Pagola se fue por su proprio lado.

Su propuesta de fundar una "sociedad anonima..." fue bien recibido en Malpasito. Ing. Pagola se juntó con Angél y Virgilio Rincón, Guillermo Perez y Augustin Juárez, que todos se han mostrado incontentos con el manejo y el desarrollo de Agua Selva. Guillermo Perez y Angél Rincón anteriormente han participado en el desarrollo de los planes de turismo del Comité y los excursiones de ing. Pagola y Jorge Belmonte respectivamente, pero ningun de los dos participó en el primer curso de capacitación de los guías y (de esta manera) tampoco formaban parte del Grupo Coordinador. El hecho que no había trabajo en la segunda fase de la restauración de Malpasito y la "política de amistades" del INAH a Virgilio Rincón le dió bastante justificación de echar la mano a ing. Pagola. Augustín Juárez era el entonces comisario ejidal, tenía una parcela cerca de la cascada La Pava y era dispuesta de hacer algunas citas del uso de este y una forma de recompensa. Ademas que ellose eran dispuestos de prestar terreno para la construcción de una cabaña, la construcción de una carretera generó empleo para la gente de Malpasito.

Y por fin, citaron que cuando llegaron los turistos a visitar Agua Selva y cuando pernoctaron en la aldea Aguaíma, se iban a dar empleo (e ingresos extras) a los familiares de estos ejiditarios y la gente que ing. Pagola ha invitado de asistir en el curso de la SEFICOT. Así se formó un grupo pequeño y relativamente cerrado, los que en Malpasito se llamaron "los socios de ing. Pagola". Los mismos involucrados sin embargo no se veían a si mismo como un grupo o como una organización, dado que cada quíen tenía su proprias citas con ing. Pagola.

Con la construcción de las cabañas y la carretera y al ofrecer empleo y ingresos a ing. Pagola le logró de adquirir una posición más estable y, por lo menos con los involucrados, el sentido de que no tomaban suficiente en cuenta los intereses de Malpasito se transformó en un sentido de "superioridad": Malpasito disponía de los más importantes atractivos y las mejores formas de hospedarse y así no necesitaba al Grupo Coordinador ni al Comité.

Habían diferentes opiniones de ing. Pagola, quíen en 1995 fue ejiditario de Malpasito. Para algunas personas en Malpasito no cabía duda que ing. Pagola se llevó mucho con Agua Selva y Malpasito y que trabajó duro. Por eso en febrero 1996 le eligieron como presidente del comité del ecoturismo. Desde entonces ing. Pagola gestionó proyectos que beneficiaron al ejido, como el mejoramiento de la carretera y el nuevo campo de deportes. Opinaban tambien que el "caso Pagola" no tenía nada que ver con el imagén classico de la iniciativa privada. Ing. Pagola ha invertido mucho dinero, se preocupaba primero de pagar sus empleados y para él casi nada sobría. No ha recuperado sus inversiones y pareció que se estaba endeudando más. Segun su punto de vista ing. Pagola se dejó guiar por ser "amante de la naturaleza" que por la adquisición de terreno o la ganancia.

Otras opinaban que aunque ing. Pagola no tenía el imagen de la iniciativa privada, en la práctica mostró que todavia estaba tratando de poco a poco apoderarse de las cosas: la carretera, terreno para reforestar y hace poco la parcela en donde se han construido una de las cabañas que se estaba desmoronando. Tambien para mis respondentes en Mujica, Carlos A. Madrazo y Villa de Guadelupe ing. Pagola sigue siendo "iniciativa privada".

En el caso del ing. Pagola el "trabajar con las comunidades" se basaba en cumplir con sus compromisos, dar empleo a la gente, realisar un beneficio para la comunidad y sobre todo en el soporte de las autoridades del ejido. Ing. Pagola tambien aplicó una cierta metodología en su trabajo. Se pusó en contacto con algunas ejiditarios y con ellos luego formó un "grupo". El estatus de este grupo y las citas eran pocos claros, porque no se los formalizaron en un convenio escrito. Luego sugerió de construir una o algunas cabañas, por la cual ing. Pagola prestó las materiales y los ejiditarios el terreno y la fuerza de trabajo. Por fin se concertaron algunas citas (orales) en cuanto al compartir las ganancias. En Carlos A. Madrazo ing. Pagola tambien propusó de formar un grupo, pero su intento fracasó. Se puede decir que con la fundación de una "Asociación Civil", el grupo de ejidatorios de Malpasito, La Candelaria y los ejidos cercanios de Veracruz, ing. Pagola estaba trabajando en la expansión de sus contactos y su "zona de influencia".

Sin embargo, tenía la impresión que la gente de Malpasito aprovecharon de los servicios del ing. Pagola y mientras cumplió sus compromisos le toleraban. El imagen del "ing. Pagola, el cacique benigno", que por fin tenía el espacio de trabajar en su proyecto, surgió muchas veces. Pero en un ambiente que se caracterizó por envidia, ing. Pagola tambien corría el riesgo de, cuando no cumplió sus compromisos, que iban a tratarle como un ajeno. Y por ellos había un dicho:

"el que siembra en tierra ajena, hasta la semilla pierda..."

 

7.4. Vera, la capacitación y los comités de ecoturismo

Después de la salida de Belmonte también para Vera se formó más espacio para actuar, aunque este espacio solamente se formó hasta que se reorganizó la SEFICOT. Entonces, en 1996 Vera podía (o querría) "empezar de nuevo". No ha estado de accuerdo con la entrega de las credenciales y opinaba que los guías todavía no disponían de suficiente conocimiento sobre Agua Selva y Tabasco. Eso y el argumento de que se iban a extender las credenciales justificó ofrecer más capacitación.

Vera, en conjunto con el departamento Capacitación y Planificación, desarrollaba un curso de siete fines de semanas abarcando las siguientes materias: integración del grupo, relaciones humanas, atender al turista, cultura turística, ecología y preservación de la naturaleza, campar, primero auxilio, arqueología regional, manejo de áreas naturales protegidas, higiena y alimento, gastronomía de Tabasco, flora y fauna e Inglés.

Para Vera uno de los objetivos principales del curso era la formación de un grupo bien integrado. Con este grupo y los cinco comités locales quisiera formar la base para la reorganización de Agua Selva. Para lograr esto quisiera integrar a cuatro o cinco participantes por cada comunidad. Los requisitos para participar en el curso eran interès, motivación y voluntad. Vera se dio cuenta que para los participantes se trataba de una inversión y como forma de recompensa prometió que el INTURT iba a pagar los gastos para el transporte, el alojamiento y la comida.

Al inicio el grupo se formó por catorce muchachos. De Carlos A. Madrazo y Mujica participaron dos, que han tomado cursos antes y que tenían un credencial. De Villa de Guadelupe participaron tres personas nuevas. De La Candelaria participaron tres, los cuales también formaron el comité de ecoturismo local. Dos de ellos eran miembros del Grupo Coordinador y han participado en otros cursos, pero ellos no disponían de un credencial. De Malpasito participaron cuatro. Dos de ellos han tomado cursos antes y disponían de un credencial. Los demás eran nuevo y uno de ellos era miembro del comité de ecoturismo. La gente nuevo merecia la preferencia a algunas personas que ya tenían su credencial, las que - según ellos - no lo informaron en cuanto al curso y a las guías en Malpasito las dijeron explicitamente que el curso no era para ellas y que luego las iban a dar un curso especial para ellas.

En febrero-mayo 1996 organizaron tres fines de semanas de capacitación. Los primeros dos se enfocaba a la teoría. Al segundo fin de semana para Vera no era posible cumplir el compromiso de pagar la comida y se pusieron de accuerdo que los participantes mismo desde luego iban a preparar la comida. Algunos cursistas terminaron su participación y/o decidieron de solo participar en las materias que les interesaba o "sí les conviene". En abril no llevaron a cabo la capacitación, porque el mes de abril para el INTURT (y así también para Vera) es el mes de la Feria de Tabasco. No informaron los cursistas a tiempo, por lo cual ellos no estaban enterrados del siguiemento del curso y por lo cual en mayo sólo habían cuatro participantes. Este fin de semana tenía un caractèr de improvisión, porque al último momento el profesor de arqueología canceló se participación, por lo cual cambiaron esta materia por una práctica de campamento y sobre todo porque Vera aprovechó el fin de semana para organizar asambleas en Carlos A. Madrazo, Mujica y Villa de Guadelupe.

De hecho Vera se encontró al inicio del proceso de formar una red de contactos. Ha aprendido de las experiencias de Belmonte y aclaró su planes en las asambleas de los ejidos. Ofreció capacitación, empleo, ingresos y servicios de gestión en cuanto a las necesidades de los ejidos. El curso de capacitación enfrentó bastante problemas y (todavía) no existía un grupo bien integrado, es decir: (todavía) no existía una base solida para la reorganización de Agua Selva, aunque Vera esperaba lograrla en los dos ultimos meses del curso.

 

7.5. Apoyo y beneficio por la comunidad

La palabra clava para los actores de Agua Selva era "gestionar recursos". Para la población local la otra cara de esta moneda era la medida en que a los actores les logra realizar un "apoyo y beneficio por la comunidad". En Malpasito estos beneficios eran: empleo, capacitación, mejoramiento de las carreteras e ingresos extras con la venta de un pollo o un pavo. En Villa de Guadelupe se refiere a la conservación de la selva y a los ingresos extras, mientras en Carlos A. Madrazo se pidió a Vera de gestionar lamina nueva para el puesto de salud.

El concepto del beneficio por la comunidad era el eje central de la división total y de hecho se sembró la semilla de la división total en una fase inicial.

Para los iniciadores del proyecto de turismo el sitio arqueológico al largo plazo era una fuente de ingresos para toda la Sierra. En cambio para las comunidades la limpieza y restauración del sitio en sí significaba una fuente de ingresos extras, los cuales les benefició al corto plazo. El Comité también opinaba que se debe partir los beneficios de manera equilibrada, pero aquí habían diferentes puntos de vistas, basta mencionar la reacción de (algunas de) la gente de Malpasito, que opinaban que ellos tenían más derecho de obtener empleo e ingresos, porque el sitio arqueológico se ubica en su ejido.

Otro punto de diferencia tenía que ver con el concepto de los recursos naturales. Para el Comité, ing. Pagola, Belmonte y Vera la naturaleza era "algo para disfrutar", pero para los ejiditarios la naturaleza era su propriedad y su milpa del futuro, que no se recorría así y menos sin pedir permiso. Al inicio de los excursiones y caminatas del ing. Pagola y Belmonte algunos ejiditarios se preguntaron: "¿Qué están haciendo - recorrer mis percelas sin avisarme?". Otros se enojaron y dijeron: "¡Aquí no pasarán!"

Luego la visita de los primeros turistas en Malpasito para algunos ejiditarios significaba que corrieron el riesgo perder parte de su cosecha. El cobro del pasaje era una manera de minimilizar este riesgo, lo cual en los otros ejidos provocó reacciones como "sí ellos cobran el pasaje y ganan bien, ¿porqué no estamos ganando nosostros?".

Paso por paso se aclaró que, aunque Mujica y Villa de Guadelupe disponían de los recursos ecoturísticos (cascadas y selva), en la práctica a ellos no les benefició, mientras Malpasito, que (sólo) disponía del sitio arqueológico, sí logró de aprovechar de los beneficios de Agua Selva.

Por fin hay que tomar en cuenta que estas tensiones alimentaron y fueron alimentado por un ambiente general de envidia, que surgió a raíz de la formación del Comité.

No sólo entre los ejidos había una división total, también en las comunidades mismas habían tensiones y inquietudes crecientes. En Mujica algunas personas se enojaron porque del "turismo de Mujica" beneficiaron sólo la familia de don Antonio. Lo mismo pasó en Malpasito donde también solo un perqueño grupo de gente benefeció. Aquí seis personas trabajabn como guía. Cobraban un jornal ($ 20,-) por un recorrido, pero cuando fueron contratado por ing. Pagola ganaban más. Por un grupo de tres hasta 10 personas el ing. Pagola les pagó $ 30,-, por dos personas pagó $ 25,- y por una sola persona $ 20,-. El trabajo de guía para ellos era una profesión suplementaria y nadie de ellos pudo vivir de estos ingresos. De hecho, lo atractivo del trabajo eran las propinas, que a veces eran tan alto, que recompensaron abundante los días en que ellos esperaban en vano a los turistas.

Cuando habían huespedes en Aguaíma había trabajo para las cocineras y el vigilante. Ing. Pagola les pagó el jornal. Cuando habían huespedes en las cabañas en Malpasito había empleo e ingresos para las familiares de los socios. Los ingresos eran algo "extra". Para prepara una comida se compró un pollo o un pavo, y para los vendedores estos ingresos también eran algo extra.

Los guías, las cocineras y el vigilante no tenían contratos y ellos mismos decidieren sí y cuando quierían trabajar. Trabajar para ing. Pagola era cuestión de palabra y de costumbre, pero también se dieron cuenta de una cierta dependencia: rechazaron el trabajo ofrecido frequentamente podría significar que no les iban a tomar en cuenta.

Algunos de los socios del ing. Pagola reconocieron que todo eso provocó inquietudes con los demás, pero según ellos no se debe hacer tanto caso a eso, porque realmente los beneficios eran muy pocos. En cambio otros subrayaron que el mejoramiento de las carreteras no sólo era el beneficio más importante, pero también un beneficio para todos. Además era la Asamblea del ejido que tomó las decisiones en cuanto a los proyectos y por supuesto de los beneficios.

Desde el punto de vista de genero, Agua Selva y el repartimiento de los beneficios principalmente era un asunto de los hombres. El trabajo de la limpieza del sitio arqueológico, la construcción de los albergues, de las cabañas y de la carretera hacia Aguaíma era trabajo exclusivamente para hombres. Con eso no quiero decir, que las mujeres no se involucraban en Agua Selva o que Agua Selva no las ofreció posibilidades. Al contrario, algunas mujeres de vez en cuando trabajaban como cocinera, otras se presentaron como anfitriona, otras tomaron cursos y trabajaban como guía. Con la excepción del trabajo del guía, hay que tomar en cuenta que de hecho se trataba del trabajo típico para mujeres.

 

7.6. Los guías de Agua Selva

El grupo de guías y las personas que tomaron uno o algunos de los cursos, mostraban grandes diferencias en cuanto a su educación, edad y experiencia como guía.

Algunos cursistas solo pudieren leer, otros tenían (algunos años en) primaria, mientras otros estaban en la secundaria o ya la han terminado y/o estaban en el bachillerato.

En general los guías eran jovenes. Su edad variaba entre 16 y 23 años. Algunos de ellos eran casados y ya tenían hijos, mientras otros eran solteros y todavía vivían con sus padres. La mayoria de los guías de Mujica y Malpasito disponían de experiencia como guía, mientras los cursistas de las otras comunidades no o casi no la tenían.

Los prinicipales beneficios de Agua Selva para los guías era la oportunidad de de vez en cuando ganar algo extra y de encontrar a otra gente, que tenían otras experiencias. Especialmente el encuentro con los extranjeros era agradable, aunque a veces difícil por problemas de la comunicación. El principal obstáculo era el inglés.

Para los participantes del curso el hecho de "aprender algo", las materias mismas y/o tomar clase eran las principales motivaciones. Para algunos de ellos el hecho de tener la posibilidad de obtener ingresos era importante, mientras para otros simplemente se trataba de una aventura. Los últimos también mencionaron que era necesario de (ob)tener una vista clara del futuro, porque "no podemos permitirnos de perder tiempo". En cambio para otros seguir el curso significaba: "movimiento", es decir: el sentido que algo está pasando.

Por la punta de vista de genero, ninguno de agentes externos tomó medidas para facilitar y ampliar las posibilidades y la participación de las mujeres en Agua Selva. En algunos casos sí se buscaba la participación de las mujeres, pero eso no tenía nada que ver con la ampliación de las posibilidades de las mujeres (véase 7.2.).

Sin embargo, Agua Selva sí ofreció posibilidades a las mujeres. Varias muchachas y mujeres participaron en los cursos y ocho de ellas disponían de un credencial. Cuatro de ellas trabajaban en Malpasito como guía. Solo una de ellas trabajaba cada día como guía y para las demás ser guía fue una profesión suplementaria, porque todavía estaban en la segundaria y/o trabajaban en la casa de sus padres.

Formalmente la cita era que las mujeres tenían un primer derecho de prestar los servicios de guía a los visitantes, pero en la práctica los hombres no respetaban esta cita.

Al inicio del curso, organizado por Elías Vera, explicitamente avisaron a las mujeres que este curso no era para ellas. Tanto al corto como al mediano y largo plaze de hecho así pusieron un tope en el camino de las mujeres, dado el hecho que no se iban a extender las credenciales, o sea: su extensión dependerá de tomar el curso. Todo eso dependía de que iban a llevar un curso especial para las mujeres o no.

Para los guías la organización de la capacitación y la didáctica quedó poca clara. Para ellos la capacitación era algo que de vez en cuando se les ofreció y la cual aprovecharon de aprender algo nuevo o de obtener nuevas experiencias. Como ejemplo de esta atitud basta mencionar que los guías que tomaron el curso organizado para Belmonte en septiembre 1993 no lo comprendieron que la SEFICOT iba a dar otro curso de capacitación para "Fulanito de tal", pero por fin decidieron de tomar el curso.

Por la gran mayoría de los guías era claro que la capacitación tenía que tener un carácter práctica. Sin embargo, la panorama general mostró que siempre y/o principalmente se trataba de "¿cómo tratar al turista?". Aparentamente tal era el caso en el curso de Vera, lo que provocó desmotivación con los que han participado en los cursos anteriores. Algunos se preguntaron sí ya no tenían suficiente capacitación, mientras los que eran contentes eran los que apenas han iniciado su capacitación.

La segundo critica, que se repetió bastante, tenía que ver con la falta de organización. Según su punta de vista los guías mismos no tenían mucha influencia en este asunto. Ellos tampoco veían a si mismos como miembros, y menos como responsables del desarrollo de Agua Selva, al contrario opinaban que le tocó a otros de darle forma. Desde que Joaquin Rivera renunció como encargado del albergue y coordinador de los guías en Malpasito en noviembre 1995, los guías trabajaban por su propia cuenta y segun el principio de "quien antes nace, antes pace". Además los seis guías entre ellos eran dividos: cuatro de ellos esperan a los turistas en el modulo de información de Catalina y los demás al entrada al sitio arqueológico.

 

7.7. Participación y capacitación en Agua Selva: trabajar con comunidades

En términos generales se puede decir que el trabajo que hicieron agentes externos como Belmonte, ing. Pagola y Vera con las comunidades se basó por buen parte en la abilidad de formar y mantener una red de contactos. Sus características personales, pero sobre todo su abilidad de gestionar recursos, determinó su aceptación y desde luego su espacio de actuar. Los agentes externos fueron juzgado por cumplir sus compromisos, por realisar beneficios por la comunidad y/o por ganancias personales que obtuvieren a través de ellos.

Al inicio del proyecto de turismo participación de las comunidades sobre todo significó la formación de una organización y el fortalecimiento de la cooperación entre los ejidos. El primer paso fue la formación de un grupo de trabajo, que se dedicaba a la conservación de la naturaleza y la promoción (véase 5.2.). El segundo paso fue la formación del Comité de Solidaridad. Desde luego, dado por ejemplo la visita del Comité a Lobato, se puede ver el desarrollo del proyecto como una "iniciativa propia y desde abajo" y por supuesto como forma de participación activa y/o propia. Aunque hay que tomar en cuenta que es muy probable que la mayor parte de los planes vinieron de los agentes externos como 'maestro Julio', ing. Pagola, doña Gladis y Deocundo Acopa.

Aparentamente Belmonte también se llevó con una participación activa. Buscó el contacto y la cooperación con la población local, es decir: el Comité, en escogió como punto de partir cosas prácticas. Hizo caminatas largas, organizó una capacitación dirigida a la práctica y la formación de un Grupo Coordinador, lo cual debiera tener un papel importante en el desarrollo de Agua Selva (promoción, construcción de los albergues). Después de la desapareción del Grupo Coordinador, trató de organizar los guías otra vez, pero su intento falló.

Su manera de trabajar mostró las características de una metodología que tenía la participación como objetivo. Los ejemplos más claros de ella son el énfasis que puso en la capacitación, la formación del Grupo Coordinador y sus planes de llevar a cabo una serie de accuerdos de cooperación con varias organizaciones e institutos. Para Belmonte Agua Selva era un proyecto piloto, con lo que corresponde un 'fin abierto'. Sí y hasta tal grado al Grupo Coordinador también correspondía un papel importante en cuanto al manejo y toma de decisiones de Agua Selva, se quedó poco claro, porque el Grupo Coordinador no sobrevivió su primer año.

Belmonte mismo tenía todo un esquema del desarrollo, pero nunca presentó este esquema a los involucrados, o sea a las asambleas de los ejidos. Preferió de convocarse con un pequeño grupo (el Comité, don Antonio, doña Gladis), por lo cual la "participación activa" en la práctica también mostró las características de una participación consultativa.

La salida de Belmonte ofreció más espacio para actuar a los otros agentes externos, como por ejemplo ing. Pagola y Vera.

Las inquietudes en cuanto al desarrollo de Agua Selva, las que tenían algunas personas en Malpasito, formaron el contexto para que ing. Pagola formó "una coalición de oportunidades". La imagen del ing. Pagola como "cacique bondadoso" también se refiere a un sistema de patronaje, que se caracteriza por el hecho que el trabajo con las comunidades de hecho es un trabajo con las autoridades.

Aquí hay que hacer dos comentarios. Primero, también se puede definir la relación entre Belmonte y don Antono como forma de patronaje y luego al hablar de un sistema de patronaje hay que tomar en cuenta que siempre se trata de un sistema que se forma por dos partidos: aparentamente algunos ejiditarios de Malpasito andaban buscando una coalición con el ing. Pagola.

En cambio Vera sí presentó sus propuestas a las Asambleas. Ofreció beneficios a las comunidades siempre y cuando ellas participaron, es decir: formaron un comité de ecoturismo y/o un grupo de anfitriones. Durante el desarrollo de Agua Selva en algunas comunidades se realizaron proyectos, como por ejemplo la construcción y el mejoramiento de carreteras, que mejoraron las circunstancias de vida en la Sierra sustancialmente. A raíz de esta por parte de la gente de la Sierra la idea que ellos tenían un derecho a beneficiar de proyectos era evidente. Basta señalar lo que alguien en la Asamblea de Villa de Guadelupe comentó:

"si ellos (los turistas, RM) vienen para disfrutar de nuestra riqueza natural, nosotros por supuesto tenemos el derecho de obtener algunos ingresos de su visita, ¿no?"

Es por eso que en todas las asambleas le pidieron a Vera de indicar cuales iban a ser los beneficios. Así el gestionar recursos y el trabajar con las comunidades coinciden y obtengan un carácter de "te lo doy, mientras tu me das". Así en el fondo las comunidades disponían de influencia en cuanto al desarrollo de Agua Selva.

Pero aquí también hay que hacer dos comentarios. Primero estos beneficios (empleo, capacitación, gestión de proyectos) llegaron "de afuera" y la gente de la Sierra no tenían mucho influencia para hacerles llegar, porque la organización de la visita de estudiantes y/o turistas, de la capacitación y la gestión de las necesidades de las comunidades se quedó en manos de Vera. Los ejidos quedaron ser dependente. Entonces por un lado los beneficios son un derecho (reconocido), pero por el otra lado también son formas de recompensas y de favores. Luego, por la punta de vista de las comunidades participación significa "incorporarse y esperar que les queda algo", mientras decir "no" significaba perder la oportunidad de quedarse con algo.

Segundo aparentamente Vera tomó más en cuenta los diferentes intereses de los ejidos. Esperaba de formar una organización más estable a través de usar un esquema de trabajo "desde abajo", de organizar comités ejidales y de involucrarles en trabajos prácticos. Sí y hasta donde estos comités, o sea el comité general que se iba a formar, pueden encargarse del desarrollo de Agua Selva todavía se quedó como pregunta sin respuesta. Así una forma de participación más o menos impuesto podría transformarse en una participación activa.

Para la población local los beneficios más importantes de Agua Selva eran: empleo, ingresos (extras) y capacitación. La limpieza y restauración del sitio arqueológico, la construcción de los albergues, cabañas y la carretera hacia Aguaíma significaba empleo y ingresos extras temporal para una cantidad limitada de gente (o sea: hombres) de la Sierra.

A partir de la inauguración de Agua Selva cuatro personas tenían un trabajo y sueldo fijo: la recepcionista, Catalina, que fue empleada por el municipio de Huimanguillo, y los tres custodios del INAH. "Trabajar en el turismo" sobre todo significaba tener un empleo temporal e incidental, como el trabajo de los guías y los que se encargaban de atender a la gente que pernoctaban en Agua Selva. Era un pequeño grupo que trabajaba y para ellos los ingresos no formaban una parte sustancial de sus ingresos regulares, pero "algo extra". Entonces estos ingresos en esta fase del desarrollo de Agua Selva todavía no formaban una base de ingresos solida, porque todavía se dependió demasiado de la llegada ocasional de los turistas.

La capacitación se dirigió, con la excepción del primer curso de la SEFICOT, hacia la formación de guías, la cual tanto por la punta de vista de Belmonte como de la de Vera era un punto clave en la operación del proyecto. Sin embargo, detrás este consenso aparecieron algunos diferencias de punto de vista y intereses, que provocaron la discontinuidad y la política de soluciones temporales, lo que se mostraba sobre todo en tres aspectos: el enrolamiento y selección de los participantes, el contenido y la didáctica y la política de las credenciales.

El enrolamiento y la selección para el primer curso de Belmonte debiera que tener lugar a base de los criterios "joven", "motivación" y "voluntad". No se aplicó estos criterios muy estrictamente. Generalmente no había mucho interés y a fuerzas, y de vez en cuando a proposito, se buscaba cursistas dentro de un pequeño grupo de conocidos.

Lo mismo sucedió en cuanto al curso de la SEFICOT, por lo cual no habían criterios especiales para participar. Aquí en algunos casos se cambió el criterio de la "voluntad" para un sistema de cooptación en donde criterios como relaciones de familia y - en el caso de los padres que cobraron pasajes - "posición estratégica" tenían un papel importante.

En el tercer curso Belmonte trabajó con el grupo que antes ya ha tomado los cursos, mientras Vera decidió de formar un nuevo grupo para su curso usando una mezcla de los criterios "voluntad" y "selección enfocada".

El contenido de los cursos mostraba muchos de las mismas materias. Las asignaturas dieron una panorama general en el fenómeno del turismo y prestaron conocimientos prácticos para el trabajo del guía. Se pusieren énfasis a las habilidades instrumentales y sociales. Pero aquí también habían diferencias: Belmonte escogió una didáctica orientada a la práctica, SEFICOt optó por una didáctica orientada a la teoría y Vera trató de combinar teoría y práctica.

En los primeros cursos a los participantes se entregaron un "diploma de participación", pero en los últimos cursos tenían que enfrentar la cuestión de competencia de ser guía. Era poco claro de lo que se trataba esta competencia, porque ninguno de los cursos tenía una forma de examen. La entrega de credenciales con una validez de un año, muestra la política de las soluciones temporales. Además esta solución no era aceptada para todos los involucrados y el INTURT no iba a extender las credenciales.

Los agentes externos como Belmonte y Vera pusieron mucho énfasis en el fortalecimiento de la organización de Agua Selva. Sin embargo, ni el Comité de Solidarid, ni el Grupo Coordinador ni el Consejo lograron formar una base solida para Agua Selva. Por de pronte se quedó la pregunta sí se logra este objetivo a través de los comités de ecoturismo locales.

Es importante de mencionar que aquí se mostraba una abisma bastante grande entre la punta de vista y la metodología de Belmonte y de Vera y las de los cursistas, guías y los demás involucrados.

Para Belmonte y Vera la capacitación era clave para la formación y el fortalecimiento de una organización. Más bien, para ellos la capacitación y la formación de una organización eran las diferentes caras de la misma moneda. En cambio los guías y los cursistas no se dieron cuenta de la relación entre la capacitación y la formación de una organización. Para ellos la capacitación y el turismo significaban "movimiento": encontrar gente nueva, obtener experiencias nuevas, tener algo para platicar después de un recorrido, o sea visita de los turistas, pero también la oportunidad de "aprender algo nuevo" etc. El hecho que ellos participan y/o a ellos les permiten participar en un curso a veces pareció como un favor que les prestaron Belmonte y Vera y en este sentido se puede ver la capacitación como forma específica de gestionar recursos, la cual abrió la oportunidad a los guías de (al mediano plazo) ganar algo extra.

En términos generales unos cincuenta hasta sesenta personas se involucraron en el desarrollo de Agua Selva. La gran mayoria de ellos eran hombres y casi la mitad de la gente perteneció a Malpasito. El involucramiento se mostró por la participación en los cursos, el trabajo como guía y por la participación en los comités como el Grupo Coordinador y los comités de ecoturismo locales.

Los limites en cuanto a la participación y la capacitación tenían que ver con la marginalización de la Sierra y el estatus de Agua Selva de ser un "proyecto piloto".

La Sierra de Huimanguillo era una zona marginada en Tabasco, en donde se disponía de atractivos ecoturísticos (potenciales), pero para exploitar estos recursos se dependió de otros. La población local no disponía de recursos financieros y por tal se dependió de gente del sector público, o sea las diferentes dependencias del gobierno) y/o del sector privado (ing. Pagola).

En la Sierra tampoco había una tradición de organizarse. Aunque intentaron organizar las comunidades por medio del Comité de Solidaridad y el Consejo Regional, estas nuevas organizaciones también dependieron de factores externos, como por ejemplo el presupuesto y/o el apoyo por parte del municipio de Huimanguillo. Estas organizaciones por supuesto eran muy vulnerables. Además hay que mencionar que la administración de los recursos de estas organizaciones muchas veces quedó poco clara. Para la gente de la Sierra las necesidades del corto plazo y las estratégias de sobrevivir tenían prioridad a los proyectos y estratégias del mediano y largo plazo, lo cual también fortaleció la idea de que un pequeño grupo le logró "sacar tajada" y eso creó una base fertil para el florecimiento de una "cultura de envidia".

En cambio para los agentes externos Agua Selva era un proyecto piloto. Hay que dar credito a los iniciadores porque a ellos les logra obtener recursos para ejecutar su proyecto de ecoturismo regional. La otra cara de la moneda es que así se llamó la atención y se atrayó a varios interesados. De repente se habló de un proyecto piloto de Mundo Maya, en lo cual se involucraron varios actores y dependencias del gobierno. Actores que casi no o con dificultad se comunicaron, que no y/o solamente en términos generales se pusieron de accuerdo de la política general de desarrollo, por lo cual uno o otro inició un curso y/o tomó cualquier iniciativa. Ninguno de los actores disponía del tiempo o de los recursos para quedarse más tiempo en la Sierra y así empezar a conocerles y sus condiciones de la vida. Y aunque repetidamente se habló de la importancia de hacer estudios tanto socio-económicos como del impacto ambiental, de firmar convenios con varios instituciones etc., nadie disponía de los recursos requieridos. Entonces realmente no se puede hablar de un identificación y selección adecuada del proyecto piloto y menos de las condiciones adecuadas para llevarlo a cabo. Dentro de los últimos sobre todo destacan la falta de coordinación de ideas y de recursos.

Lo que sucedió en estos niveles altos mucha veces sobrepasaba la población local. Luego los agentes externos poco o casi no se dieron cuenta de las circunstancias particulares de la Sierra. El hecho que la comunicación con y en la Sierra llevó varios problemas fortaleció estos procesos y efectos. Muchas veces no se informó a la población local, o no se la informó adecuadamente, en cuanto a los siguientes pasos, su justificación y lo que se esperaba del desarrollo del proyecto. En muchos casos no se puede prever los resultados de ciertas acciones, lo cual se puede justificar porque se trataba de un proyecto piloto, pero cada vez los que cosechaban las frutas dulces o amargas de estas experimentos eran la gente de la Sierra, y entre ellos siempre había gente que la logra aprovechar y gente que no la logra.

 

 

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Ron Martens
Email: ronmartens@yahoo.com

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