Diciembre 1999
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CIUDAD DE MEXICO -- El Museo de Historia Natural de la Ciudad de México (MHN) es una de las instituciones culturales, de investigación y divulgación científica de mayor historia en la República mexicana. Sin fines lucrativos, es un espacio vivo, interactivo y dinámico de encuentro y aprendizaje para visitantes de todas las edades. Existe para estimular, investigar, difundir, documentar y apoyar aquellas actividades que rescaten y promuevan los conocimientos que sobre la biodiversidad y la diversidad cultural de nuestro país, favorezcan el desarrollo sustentable, el respeto a la naturaleza y el cuidado del medio ambiente.
El MHN, mediante su proyecto de renovación, resalta y revisa la historia natural para conocer el pasado, comprender el presente y tener la oportunidad de transformar el futuro a través de un esquema de contenidos multi-inter disciplinarios que den cabida a cualquier herramienta, medio o nueva tecnología que permita acercarlos aún más a nuestros visitantes.
El MHN fue inaugurado en 1964. Sin embargo, sus antecedentes se pueden rastrear hasta 1790, como una de las primeras instituciones de investigación curatorial en el campo de la historia natural. En la época de su última etapa, fue uno de los primeros museos en promover dentro de sus exhibiciones el acercamiento e incorporación a nivel curatorial de teorías científicas como el origen de la vida. El Museo posee siete mil quinientos metros cuadrados de áreas de exhibición y 22 mil incluyendo sus áreas verdes (o Solar) lo que le hace el museo más grande de México en su género.
El cambio radical en la visión científica respecto de la naturaleza, debido en gran medida a la crisis ambiental que vive el planeta, obliga la transformación sustancial de este espacio. Esta renovación, por tanto, abarca sus contenidos y la forma de presentarlos, así como su mecanismos internos de conservación y ampliación de sus colecciones.
Por lo anterior, consideramos que el Proyecto de renovación, con un costo total de cinco millones de dólares, responde a los nuevos paradigmas de la museología y el conocimiento científico. Se trata de establecer un museo plural y dinámico, en el que sus exhibiciones y programas muestren el desarrollo de México en el pasado, el presente y el futuro. Proponemos un espacio con clara vocación de propiciar el conocimiento, un museo de síntesis, innovador y experimental, que emplee diversos medios para provocar en sus visitantes un proceso personal de conocimiento, en el que la estética ocupe un lugar central y la interacción no se reduzca a una mera manipulación de aparatos.
Nuestros programas ofrecerán distintos puntos de vista en torno a cada cuestión de forma tal que propicien más la pregunta que la certeza, más el proceso de acercamiento al conocimiento que el conocimiento mismo. La interacción de las diferentes áreas que conforman la institución (dirección, museografía, investigación y colecciones, servicios educativos, administración, desarrollo institucional y difusión cultural, etc.) debe darse de tal manera que la percepción del visitante no las distinga, que al participar en cualquier actividad, éste la sienta como una sola acción.
La intención de integrar, siguiendo el espíritu de síntesis del museo, estará presente en el tratamiento de la temática, evitando la máximo visiones mecanicistas y reduccionistas. Mostrará la complejidad de los procesos que ocurren en la naturaleza presentando modelos que incluyen lo aleatorio, desarrollados últimamente por la teoría del caos.
Actualmente, el MHN, prepara su inserción definitiva en la Secretaría del Medio Ambiente del Gobierno del Distrito Federal, por lo tanto, puede ser partícipe de las políticas generales del Gobierno de la Ciudad y puede coordinar acciones puntuales con dependencias de carácter federal como la SEP, la SEMARNAP y el CNCA, por ejemplo. Durante los últimos 35 años, el MHN fue dependiente de la administración de Socicultur, instancia que ha pasado ahora a constituirse como el Instituto de Cultura de la Ciudad de México.
Reconsiderar la temática actual del Museo y los estudios que se han realizado en los últimos años en torno a la diversidad biológica del planeta, es un aspecto fundamental. Se ha establecido que la mayor diversidad biológica del planeta se halla en la zona delimitada por los trópicos, y que México, ubicado en parte de ella, es uno de los países con mayor diversidad biológica en el mundo: sus exhibiciones y sus programas de difusión y de actividades culturales, deben dar cuenta de ello. La nueva temática busca crear en el visitante una conciencia planetaria, esto es, entender que lo que sucede en cualquier parte del mundo tiene efectos globales, planetarios. De esta forma provocamos la reflexión sobre el papel que juega la sociedad en este esquema, al ligar asuntos económicos, sociales y culturales con los científicos y ambientales.
El MHN presentará siete grandes vertientes o temas:
1. La máquina del cuerpo: el cuerpo único
y diverso, El cuerpo sano y enfermo, El cuerpo y su entorno y,
finalmente, El cuerpo y los otros cuerpos.
2. El universo: Novedades del universo, El sistema solar,
El rincón de la Luna (sistema sol-tierra-luna), Instrumentos
astronómicos, La estrellas, Galaxias, Universo y distancias
3. Los seres vivos y su entorno: La trama de la vida, La
distribución de los seres vivos, Los continentes en movimiento
y La aparición de los seres vivos.
4. La evolución de los seres vivos: Explosión
de formas, ¿qué es una especie? y ¿cómo
aparecen nuevas especies?
5. México diverso: Historia de un territorio, Los
biomas y La transformación de los paisajes del pasado al
presente.
6. Historia natural de una zona lacustre: La Cuenca de
México, su composición y transformación del
pasado al presente.
7. Pensar localmente, actuar globalmente: Problemas globales
y contextos locales, Experiencias exitosas y otras alternativas
y Nuestra única casa: el planeta Tierra.
Para renovar el Museo de Historia Natural de la Ciudad de México, se pondrán en práctica los conceptos de arquitectura funcional y museografía útil, es decir, la implementación de una museografía orgánica, flexible y no rígida, modular y no lineal. Esto permite la remodelación y habilitación de la estructura arquitectónica ya existente, racionalizando los recursos financieros para eficientar y optimizar al máximo el uso de los espacios y resolver las deficiencias detectadas.
Lo anterior implica la redistribución y rezonificación, con base en el nuevo guión museográfico, que incluirá ejes, redes y nódulos (sistemas) en un contexto museístico que hoy es fuente insustituible para crear nuevos corredores de sentido, de vínculos renovados y permanentes con el público.
Los conceptos enunciados arriba, nos servirán para el diseño de las exhibiciones, debido a que expresan la idea de integralidad y conciben al montaje museográfico estructural y semánticamente como un sistema. Para poder ser orgánico, la estructura museográfica deberá ser nodal, es decir, construida como una red, tal y como se gestan, relacionan y organizan la naturaleza y los seres vivos: no sólo en las consabidas cadenas secuenciales y cíclicas, sino también en sistemas, procesos y redes sumamente complejas.
La renovación adaptará los espacios ya existentes de acuerdo con las prioridades de la institución y el calendario de trabajo, que divide el proyecto de renovación en fases. Nuestras prioridades serán los espacios para las exhibiciones, los servicios al público (áreas del descubrimiento, auditorio, cafetería, mediateca, salón multimedia, etc.) y un nuevo acceso para el MHN.
Nos centramos, como ya lo vimos, en la integración y por lo tanto en las relaciones que se dan entre los seres vivos (incluyendo el ser humano). El Museo de Historia Natural de la Ciudad de México también será un espacio en movimiento, al lograr que para sus públicos la visita sea una experiencia significativa, es decir, sensible, cognitiva, inquietante y provocadora. Una práctica que efectivamente provoque en los visitantes el deseo de descubrir e investigar dentro y fuera del museo, así como la toma de conciencia de que las acciones locales en torno al cuidado de nuestro patrimonio natural, tienen consecuencias globales; de esta forma se le insta al visitante a ser un actor participativo de su entorno.
Para responder a la transformación del museo, se desarrollarán, entre otros, programas especiales de educación ambiental que involucren a las escuelas y los habitantes de la Ciudad de México, así como programas para monitorear la flora y la fauna de la Ciudad de México. El MHN cuenta con una política editorial que produce, en copatrocinio con el Gobierno de la Ciudad de México y otras instituciones, guías de observación que clasifican y explican las distintas especies que aún habitan en la Ciudad de México, como herramienta básica para la organización de clubes de observación de la biodiversidad, local y nacional. En este sentido, el MHN deberá convertirse en un promotor y articulador de la demanda y la oferta de los diversos tipos de turismo alternativo (cultural, ecológico, de aventura, etc.) hasta hoy dispersos en nuestra Cuenca y país.
Para responder a la transformación del museo, se desarrollan además programas especiales de actividades de tipo lúdico, recreativo, formativo y mixto; para los maestros, por ejemplo, se editan guías con información y actividades relacionadas a las exposiciones temporales que pueden aplicar en el salón de clase, además de seminarios y talleres; para el público en general, ciclos de conferencias, talleres, rutas del descubrimiento, seminarios, actividades de educación ambiental, audiovisuales, cine, teatro, danza, documentales y otras más, que refuerzan la propuesta de visita, lo que permite la formación a mediano y largo plazo de un público actor, de promotores de cambio en la relación que guarda la sociedad con la naturaleza.
Contemplamos también, la creación de un espacio que iniciará como biblioteca, pero concluirá como mediateca. Este es un centro de información avanzada, compuesto por el área de biblioteca, videoteca y cómputo. Pretendemos emplear tecnología de punta para proporcionar los servicios necesarios (Internet, CDROM, flujo de información entre instituciones, comunicación constante con centros de investigación, instituciones de educación superior nacionales y extranjeras, etc.). En este espacio, nuestros públicos podrán contestarse individualmente las inquietudes que les haya provocado la visita al museo, así como asegurar los medios para que la información que cotidianamente se divulga en sus campos de competencia sean accesibles.
La sala de proyecciones será el nodo que permita la interacción directa entre el museo y la sociedad. Proponemos un espacio para presentar una auténtica política de divulgación audiovisual. Esta directriz logrará la programación y presentación de temas que involucren al público con los avances del conocimiento, problemáticas actuales del medio ambiente y las acciones para solucionarlas. Sin embargo, no debe ser únicamente de carácter científico. También promoverá la difusión de expresiones culturales de todo el mundo con ciclos de cine, documentales, corto y largometrajes de producción independiente, videoarts, cine alternativo, etc. Se establecerá contacto también con casas distribuidoras y organismos culturales nacionales y extranjeros que deseen presentar producciones que necesitan foros abiertos para la crítica y la experimentación. También se considera la construcción de un auditorio al aire libre, concebido con diseño y ambientación acorde con el entorno reforestado de las áreas exteriores del museo. Este espacio en particular se convertirá en lugar ideal para conciertos, obras de teatro, bailes y performances.
La cafetería y la tienda del museo formarán parte de nuevos eslabones productivos que tenderán a la creación de un mercado nacional justo. Estableceremos la Certificación Cultural del MHN, sistema que avale y confirme la calidad de una gran variedad de artículos y de acciones encaminadas al desarrollo sustentable, tradición y costumbres de una etnia o grupo que represente socialmente las raíces del mosaico cultural que es México. La cafetería y la tienda del museo promoverán el consumo de productos orgánicos, directamente escogidos y traídos de las comunidades, para crear conciencia sobre el trabajo específico de las comunidades más distantes.
El Museo de Historia Natural de la Ciudad de México es parte del Bosque de Chapultepec. Por tanto, debe ser partícipe activo, junto con la Subdelegación del Bosque, en la solución de sus problemas, en la promoción de sus virtudes así como en la atención de los millones de visitantes semanales realizando talleres, publicaciones, exposiciones, investigación y difusión en las 600 hectáreas que componen al parque.
Sin embargo, nada de lo que se ha mencionado hasta este momento se puede realizar sin la planeación de una buena estrategia financiera. Se elaborarán estrategias para recaudar fondos según las necesidades específicas de cada uno de los proyectos prioritarios planteados, además de la contratación de asesorías para desarrollarlas. Se trabaja actualmente en un estudio de público que determine los hábitos de visita y las necesidades específicas de nuestros usuarios. Se planea la creación en breve- de la Sociedad de Amigos del Museo de Historia Natural de la Ciudad de México y el Patronato del Museo de Historia Natural de la Ciudad de México, este último con representación nacional e internacional de diferentes sectores de la sociedad que refuercen y promuevan la misión local del MHN internacionalmente. Estos organismos asistirán a la Dirección del Museo para establecer las líneas de administración correcta y transparente de los recursos, así como para establecer los objetivos de la campaña de procuración de fondos de los cinco millones de dólares que tiene como costo este proyecto. También planearán, en conjunto con la Dirección del MHN, las metas a lograr en el corto, mediano y largo plazo para la correcta operatividad del museo. También se creará un fideicomiso que regule y coordine la administración de los fondos recibidos a través de las iniciativas de procuración de fondos, tanto en especie como en efectivo. La planeación e implementación de nuestra campaña de recaudación de fondos para empezó en la primavera de 1998, y se encuentra programada para concluir en el año 2000, coincidiendo con las elecciones presidenciales de la República mexicana.
La evaluación será una actividad primordial y permanente, un proceso continuo y dinámico de retroalimentación, pues consideramos que si bien las herramientas evaluativas se producen en el interior de las áreas del museo, quienes finalmente se encargan de evaluar con sus opiniones y actitudes, son aquellos individuos, grupos, organizaciones, comunidades e instituciones que hacen uso de sus espacios, exhibiciones y actividades.
El MHN, a través de su misión y programas, cree
firmemente que el ser humano ya no puede ser un simple observador,
mucho menos percibirse como el amo capaz de dominar y controlar.
La búsqueda de una nueva relación entre las sociedades
y su entorno inmediato y planetario es imprescindible. Es por
ello que no se puede hablar de la naturaleza ni de la ciencia
sin apelar a las humanidades y a las artes y sin dar cabida a
la infinidad de manifestaciones que mantienen las diferentes culturas
que conviven en el planeta. Todos los pueblos poseen el mismo
derecho a expresarse sin imposiciones ni jerarquías, igual
que todo ser humano posee el derecho a mostrar su creatividad.
Marco Barrera Bassols es el director del museo. Tel: (52) 5516-2848, 5515-6304, 5515-6882; Email. El museo esta abierto Martes-Domingo entre 1000-1700.
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